Augusto Zamora R.*
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Una encuesta del Centro de Innovación Láctea de EE. UU. reveló que un 7% de estadunidenses cree que la leche con chocolate sale de ordeñar vacas color marrón.

La noticia parece chiste, pero no lo es. De hecho, otro estudio indicó que uno de cada cuatro ciudadanos de EE. UU. cree que el Sol gira en torno a la Tierra, y no al revés.

Estudios de este tipo sirven, entre otras cosas, para recordar que la riqueza, por sí misma, no da conocimiento, aunque, obviamente, sin recursos no prospera la cultura.

La sociedad estadounidense prima la riqueza por encima de todo, produciendo una gran paradoja. Posee algunas de las mejores universidades del mundo y buena parte de su población padece altos niveles de incultura.

Otras sociedades –europeas, asiáticas- apuestan por la educación como motor de riqueza creando modelos sociales igualitarios, educados, cultos, sin poseer la riqueza de EE. UU.

Qatar es el país más rico del mundo en términos de PIB, pero, con Arabia Saudita, es cuna del islamismo más reaccionario y ultramontano.

No hay, en esos países, mayor desarrollo científico ni circulación de ideas. Las élites gobernantes creen que basta con conocer el Corán. Y paran de contar.

En nuestros países sectas evangélicas hay que son propagadoras de ignorancia, tomando la Biblia como principio y fin, sin análisis ni razonamiento.

Es preferible creer en vacas que dan leche con chocolate que no en fundamentalismos. Lo uno no es peligroso. Lo otro sí.

az.sinveniracuento@gmail.com