Jorge Isaac Bautista Lara
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Cualquier persona tiene su natural defensa y fortaleza, que la protege, en su comunidad y familia. Por ser parte integrante de ella. Se citan ejemplos como los gitanos donde tocar un miembro del grupo, es tocarlos en su conjunto y encender un avispero. Ellos saben que se tienen entre ellos; que cuentan con el apoyo de la comunidad. Igual pasa entre las familias unidas que entre mayor es su solidez, las dificultades que se les presentan confirman esa solidez.

En esos conjuntos nos damos cuenta que no estamos solos; que somos miembros y partes de un conjunto más grande que es la comunidad y la familia. De esa manera la unidad familiar resulta un enemigo feroz y enérgico del que busca liberarse la modernidad para poder capturar y penetrar a niños y jóvenes ¿Pero cuando la familia no está? En una sociedad que crea incentivos para individuos aislados en el yo ¿Qué podemos esperar a largo plazo? Cuando no está la familia, cuando se queda sin la comunidad natural; quedamos solos. Y esto es dramático en nuestros hijo

s. La soledad es destructiva, pues nadie respalda, aconseja a tiempo; ni protege. Distraídos los padres en sus disfrutes y las madres en sus egos: ambos en sus hedonismos. Un joven y un niño solos, sin familia; son presas fáciles de quienes desean inducirlos a homosexualizarse.

Nos viene a la memoria la advertencia:“somos cosecha de nuestra siembra”. Estamos en una sociedad donde tener cierto número de hijos se está observando cada vez más como señal de primitivismo y actitud atrasada, porque los hijos “distraen” del disfrute de la vida, porque requieren y absorben tiempo y dinero.

Donde se entiende cada vez más el sexo como meta de felicidad de vida. Así el tiempo y dinero es mejor dedicarlo para uno mismo: mi yo. Dos de las palancas para provocar esta desunión han sido: a.- El hedonismo: que busca como filosofía de vida el placer, es decir como meta y norma de vida b.- La feminización de la sociedad, en donde se trata de minimizar la masculinidad. Ese último punto abate y deprime a nuestros niños, transfor

mando incluso la misma ropa masculina en ropa unisex y en otros casos peinados, pintura, cirugías, etc., se feminice, cuando en la vida el sexo es un dato que nos define como personas. Si imaginamos un incendio solo se sabrá de cada cuerpo si este era masculino o femenino, y no más.

En países como Suecia sus programas escolares están basandos en la “neutralidad” sexual, en tanto lo masculino es algo peyorativo (se menosprecia por ser origen y causa de marginación), creándose en la sociedad una misantropía (odio hacia los varones).

De manera tal que en esta sociedad sueca, las clases y programas se imparten es en la línea de una formación del género neutro, aunque los mismos estudiantes no lo deseen. Utilizando el término de “amigo” en sustituto de niño o niña. Adoctrinando el vestir y comportarse como mujeres, removiendo cualquier atributo masculino. Inoculando la feminidad como valor único. Visto esto, en Perú se ha creado un movimientos en protección de los hijos, encabezados por madres, bajo la consigna “

Con mis hijos no te metas” en razón de la introducción en los programas de educación de una tendencia semejante, bajo las directrices de la ONU (homosexualización de la sociedad para disminuir el crecimiento de la población global en sus postulados de “género”). Con esto no se atiende la sexualidad en la biología, sino en la “libertad” de lo que usted desee, porque el sexo “discrimina”, con una repulsión mórbida del hombre o lo masculino.

Este movimiento se hace como respuesta al movimiento gay que tienen de consigna “No te metas con la igualdad”; entendiendo por igualdad el hacer parejas del mismo sexo; relaciones con quien se desee. La humanidad siempre ha conocido algunas variantes en el ejercicio de la sexualidad, no es ninguna novedad, la novedad es la “ideologización” del género en niños y jóvenes. Haciendo de un hecho natural, un asunto ideológico de “modernidad” que se apodera y destruye las familias; construyendo grupos sin posibilidad alguna de engendrar hijos (mismo sexo). En Nicaragua hoy en día s

e acusa un verdadero crecimiento de grupos de clases en ciertos colegios públicos que se han transformado en aulas de mayoría homosexualizada ¿Quiénes impulsan esta ideología social? A la par, cualquier cuestionamiento a esa “nueva realidad” inducida y planificada a niveles sociales, automáticamente es marginado como “homofóbico”, y estigmatizado así no vale la pena ni escucharlo. Se entroniza un día del orgullo gay ¿Y el día del orgullo heterosexual (sexos distintos) cuándo? Vigilemos a nuestros hijos.