Leonel Téller
  •   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El DR-CAFTA ha sido de mucho beneficio para Nicaragua logrando incrementar las exportaciones a Estados Unidos en un promedio anual del 11% en los primeros 10 años del tratado, subiendo sus exportaciones en el 2005 de USD 1.2 mil millones a USD 3.2 mil millones en 2015.  Las inversiones de empresarios estadounidenses en el país han generado más de 300,000 nuevos puestos de trabajo y eso convierte a la primera economía del mundo en el principal socio comercial de Nicaragua. 

En el 2016, el sector público recibió desembolsos de préstamos procedentes de instituciones financieras multilaterales y bilaterales por un total de USD372.2 millones, de los cuales el Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID) desembolsó USD151.5 millones, convirtiéndose en la institución financiera más importante para Nicaragua. Adicionalmente, ese mismo año el sector público recibió USD197.9 millones en concepto de donaciones, de las cuales USD64.4 millones  los donó el Banco Mundial (BM), convirtiéndose en el principal donante del país. 

Lo anterior nos confirma que el BID y el BM son las dos fuentes más importantes de financiamiento externo por concepto de préstamos y donaciones de Nicaragua, y en ambas instituciones Estados Unidos tiene voz y voto. Esto nos debe llevar a una reflexión de cuáles son los siguientes pasos a seguir como país, ya que aparentemente, la aprobación de la Nica Act en la cámara baja del congreso de los Estados Unidos podría concretarse después del receso de verano que concluye el 5 de septiembre. 

Los líderes detrás de la Nica Act también son un indicador de las posibilidades que tiene dicha iniciativa de convertirse en ley. Para muchos nicaragüenses algunos de los que promueven el proyecto no necesitan presentación, como son los senadores republicanos y ex candidatos presidenciales Marco Rubio y Ted Cruz, el senador demócrata Bob Menéndez  y  la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen; no sin embargo, el congresista veterano del partido demócrata Eliot Lance Engel, quien además de ser el miembro de mayor rango en la Comisión del Exterior de la Cámara Baja, es nada más y nada menos que el “whip” número dos de su partido, entre otras responsabilidades. Engel, quien se expresó en términos fuertes del gobierno de Nicaragua, desde que fue electo por primera vez en 1988 por el Distrito 19 de New York con el 56% de los votos, siempre ha ganado las reelecciones con hasta un 61% o más de votos. En 1994 su contrincante fue el salsero Willie Colón, a quien derrotó con el 62%. 

También hay otros líderes influyentes promoviendo y respaldando la Nica Act, cuyo objetivo, según sus promotores, es el de demandar elecciones libres, separación de los poderes del Estado, y respeto a los Derechos Humanos. En sí, buscan ejercer presión al gobierno de Nicaragua para que implementen los preceptos establecidos en la Carta Democrática, de la cual Managua es firmante. De no lograr esos objetivos, las consecuencias de la Nica Act podrían ser la suspensión de donaciones y préstamos del BID y BM entre otros. 

En la Cámara Baja, los republicanos no tendrán ningún problema en lograr la mayoría o todos los votos de su partido cuando se someta la iniciativa, y el respaldo de Engel indica que los demócratas no tendrán dificultades en lograr lo mismo. 

Otro detonante que empuja favorablemente esta iniciativa de ley entre republicanos y demócratas, ambos sumergidos en un “Rusia Gate”, es la preocupación por la presencia de centros operativos de Rusia en Nicaragua para manejar el GLONASS, un sistema global satelital de navegación que opera con 31 satélites, el cual fue desarrollado por la extinta Unión Soviética y hoy lo  administra la Federación Rusa.

Sin alternativas viables que reemplacen a los Estados Unidos, el BID y el BM, las grandes preguntas son: ¿Qué es lo que deseamos para el país? ¿Nos interesa el mercado de Estados Unidos para nuestras exportaciones? ¿Queremos los préstamos y donaciones del BID y del BM? ¿Deseamos el diálogo o la confrontación con nuestro principal socio comercial y fuentes de financiamiento? En mi opinión, si Nicaragua desea gozar de todos los beneficios que estos socios nos ofrecen, algunas cosas tendrán que cambiar, o lo que se ha venido construyendo desde la triple transición en 1990 corre el riesgo de derrumbarse.  

*Socio de una firma de Lobby en 
Washington D.C., registrado como agente extranjero en el Departamento de Justicia.