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Quiero referirme aquí al uso arbitrario y sin sentido que constantemente realiza la novelista Gioconda Belli en sus escritos de opinión. Éstos, en múltiples ocasiones, llegan al ridículo o a la ofensa, debido a
la arbitrariedad o al desconocimiento en el uso y significado de los mismos. Quizá este fenómeno responde a la no diferencia de su punto de vista entre la realidad y la ficción. Podemos decir que sucede lo mismo para los casos de Ramírez Mercado, entre otros personajes que opinan y narran en nuestro país o en su defecto poetizan.

Para entrar en materia debo hacer alusión a dos escritos de Belli, publicados en esta misma sección, en los cuales referencia los términos Macondo y, en otro en el que analiza, según ella, la crisis financiera internacional y su impacto en nuestro país. Para el caso del primero, Belli, desde la óptica que se ha manejado el término Macondo como espacio literario-novelístico más que de teoría cultural, trata de engarzarlo a Nicaragua y manifiesta que Macondo es un pueblo benigno e inocente en un afán de contrariar al gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. En este sentido la novelista tomando como punto de partida el Macondo garciamarquiano da por sentado lo ingenuo y la benignidad de lo latinoamericano en una estricta reducción al bohío, al subdesarrollo, a la otrización y al tercermundismo del cual siempre hemos sido víctima los pueblos de este continente.

Es decir, para Belli, Macondo es un estado natural de nuestro pueblo en tanto y en cuanto siga inocente y no despierte del letargo, primero de la dictadura somocista, luego de la dictadura neoliberal y en la actualidad de la turbulencia mediática y la obstaculización de la derecha nicaragüense. Para ella, Macondo es la idealidad en tanto y en cuanto permanezca inalterable la estructura. En este sentido decir que Macondo y por lo tanto el macondismo es inocente equivale a decir que nuestro estado de subdesarrollo no perjudica y debemos aceptarlo como un elemento más de nuestro devenir. ¿Acaso afirmar esto no es declararse partidario del estructural-funcionalismo que insta a la conformidad al pueblo? Belli llama con esto a que el pueblo se conforme con lo establecido por los 16 años de neoliberalismo y capitalismo desenfrenado que llevó a la privatización de todos los servicios que sabemos son derechos del pueblo y que el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional está devolviendo a la gente. Entonces el proceso actual es contrario a ese macondismo propiciado y defendido por esta señora como un afán de inocencia, cuando bien sabemos que la carga semántica del término, la categoría, la teoría y el espacio mismo ha sido de lo más infame para nuestros pueblos.

En el otro escrito que aludimos al inicio, Belli narra sobre la crisis actual y entra a narrar también sobre Nicaragua y, realizando un vínculo con el macondismo del que hablaba anteriormente afirma: nuestra pobreza es una ventaja (Nicaragua y la crisis mundial, 18 de marzo de 2009). Dirían los jóvenes ¡!Bingo!! estas afirmaciones nos sustentan claramente el macondismo conformista defendido por la novelista anteriormente ¿Cómo es posible afirmar que la pobreza es una ventaja en cualquier época? Esto es una estrategia que subraya nuestra diferencia esencial como un elemento que se debe aceptar de la forma más rancia y ramplona. Es aceptar, al igual que en el Macondo de los novelistas la pobreza, el retraso, el rechazo, el racialismo, el relato de la modernidad inconclusa, la intervención, porque no somos pueblos capaces de gobernarnos.

Es esto la legitimación de la cartografía cultural, comercial, política y económica que se ha definido desde el llamado primer mundo o mundo desarrollado y, a su vez admitir que la pobreza debe ser nuestra senda, por que las coordenadas del FMI, del Banco Mundial, de la Unión Europea, del consenso de Washintong así lo delimitan y requieren y esto es lamentable y para el caso de nuestro pueblo, inaceptable. Esta señora deja claro que son los países desarrollados los que definen las economías y a la vez crean, administran y superan las crisis. No obstante, qué bien que nuestro gobierno está claro que las crisis y los macondismos se pueden superar y en esta tarea es acompañado por el pueblo que, con su visión creativa y transformadora buscan mantener en alto los ideales o, como bien dice Berman, abrir las compuertas para emplear los poderes vitales, su visión distinta, el cerebro y el coraje para generar fuentes y espacios de significado, de libertad, dignidad, belleza, gozo y solidaridad, eso es lo que quiere y busca el pueblo y eso es lo que en la actualidad se está haciendo realidad, pese a los novelistas-maconisdistas que afirman que la pobreza es una ventaja, qué infamia, diría Jorge Luis Borges.

milliurbina@yahoo.es