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Esta frase ha sido empleada varias veces en la vida política nuestra, pero quien la usó para advertir a la oposición el peligroso retorno al poder político del actual gobernante, fue mi amigo, el Dr. Antonio Alvarado Correa. Y resultó una verdad inmensa: las fuerzas de la oposición al totalitarismo danielista se hundieron en el mar de las ambiciones personales.

El interés por la patria debe privar ante todo, pero desafortunadamente los pocos líderes que tenemos a la vista se enfrascan en batallas infantiles, ofensas mutuas y tremendas zancadillas capaces de embrocar al mismo Goliat, de haber existido éste en nuestros días. No es que la derecha ande con lloriqueos, como dice un columnista libre que escribe en este diario. El llorón ha sido otro y que para desgracia, hoy tiene la sartén por el mango. La Unidad Nacional, la Reconciliación y el trabajo unido sin distingo de colores políticos es lo que necesitamos. Pero no en discursos cansones y demagógicos, sino en el corazón del gobernante. Solamente así haremos caminar a este pobre (espiritualmente) país que nos reclama a grito partido trabajo y más trabajo.

¿Qué nos impide avanzar? ¿Qué nos hace retroceder en muchos rubros que ya estaban encaminados? ¿Qué nos mantiene aislados del resto de naciones, que luchan por salir del subdesarrollo? ¿Por qué diantres no nos unimos a la globalización a los mercados y tratados bio multilaterales, sin boicotear éstos? Para mí es tan bueno el Alba como el Cafta. Lo malo es el secretismo en todo lo relacionado con el Alba.

No soy defensor de ningún gobierno anterior, pero es una realidad que se le entregó al actual gobernante un país más ordenado que el recibido en 1990; un país totalmente destruido por su mala administración. Y no menciono la terrible deuda eterna, la brutal piñata de más de un millón setecientas mil manzanas de las mejores tierras cultivables de Nicaragua. El saqueo, de toda clase de bienes realizado por la entonces “pacotilla” de muchachos traviesos.. Ahora tenemos paz, tranquilidad política (a medias)y sobretodo un país,que se maneja con Leyes para toda materia y rubro. Entonces, ¿qué espera el Gobernante para empezar a poner las cosas en donde deben de estar?
Hace pocos días señalaba -con mucho tino- el responsable de la página editorial y Opinión de este Diario, que negociábamos o morimos ; y simplemente no es para menos. Así es. Debemos de entender que todos estamos obligados a entrar en negociación, de lo contrario sucumbiremos en el caos.

Hay que dejar en paz a los Estados Unidos, a los países cooperantes de Europa y del Mundo. No podemos ser limosneros y con garrote. Este señalamiento lo he publicado en otros artículos, y parecía que el Gobernante se estaba enmendando, más sin embargo vuelve y repite sus diatribas.

Ni los norteamericanos, ni los europeos, ni los asiáticos, ni CHÁVEZ ni Rusia nos van a sacar del subdesarrollo material y mental que padecemos. Dejemos en paz también a Arnoldo Alemán, a Eduardo Montealegre, y al mismísimo Daniel Ortega. Ellos son Tres Políticos de tiempo completo y uno es el Gobernante, hoy día. Los otros dos pelean sus posiciones y hasta la fecha no se vislumbra algo mejor.

Unamos esfuerzos y lleguemos a acuerdos de gobernabilidad. El gobernante estará ahí hasta el 10 de enero de 2012.Ayudemos a buscar soluciones, y no presentemos solamente los reclamos. Nicaragua es de todos nosotros y lo sabe muy bien el Presidente. El Diálogo Nacional si fuera de corazón y con el deseo de avanzar es una excelente oportunidad, de lo contrario otro gasto administrativo más de los ya existentes. Cuesta trabajar con fanáticos ,robots y acaudillados ,pero si para no hundirnos debemos de intentarlo : adelante¡¡¡
Acastell46@yahoo.com