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En este país estamos en constante contacto con la sociedad como comunitarios, y así mismo, con todas las personas que usan los servicios públicos como todos nosotros en la vida. 

Nos topamos con todo tipo de gente en los buses, en los taxis, en las escuelas, en las universidades, en los bares, en las calles, en los vecindarios, en los restaurantes, en el trabajo y en cualquier espacio público del país.

Pero vivimos en una sociedad lastimosamente despreocupada por la cultura y el conocimiento, algunas personas que estudian en colegios que llevan como nombre el de algún héroe nacional de Nicaragua, y ni los mismos estudiantes saben cuál es dicha hazaña por la que se proclamó héroe a ese personaje, que hasta dio su vida por los más altos valores del país. 

Vivimos en una sociedad injusta donde algunos policías y guardas de seguridad a veces creen que tienen todo el derecho de hacer lo que se les dé la gana, o que tienen autoridad superior, y sacan a otras personas de parques, colonias y comunidades con una simple excusa sin razón con  gritos y amenazas. Personas así son las que cuidan cada cuadra del país, siendo muchas veces los que tienen contactos con ladrones y roban casas vacías, luego haciéndose los locos que nunca vieron nada.

Vivimos en una comunidad que al parecer quisiera a los ladrones y asesinos sueltos. En donde los juicios apelan por la crítica y la decisión del jurado, pero de un jurado que nunca está presente, un jurado de la familia de un asesino a sueldo que llora para no verlo preso a sabiendas que le arrebató la vida a otro ser humano o cometió un delito grave. 

Tenemos que comprar en lugares donde los gerentes se creen dueños de la verdad absoluta y expulsan a clientes que dicen en su propaganda ser socios compradores y los tratan mal y les quitan la membresía por ayudar a otros, en una acción irracional, en un abuso de autoridad. 

Tenemos que subirnos a buses que sobrepasan el límite de pasajeros, con conductores irresponsables, con el riesgo de que un ladrón nos saque del bolsillo nuestra cartera o el celular, o ya siendo exagerados, pero que aun así es algo que sucede, que un ladrón te amenace con un cuchillo por tus pertenencias y que ninguno de los demás pasajeros haga algo. Y después de todas las amenazas y asaltos vamos con otros hombres tocando partes íntimas de las mujeres, otros tirando basura por la calle y otros que solo van de mal humor a su destino.

Tenemos que convivir con personas machistas, agresores, violadores, con el miedo a declarar ciertos crímenes. 

Algunos medios de comunicación no contribuyen cuando presentan noticias amarillistas, sensacionalistas, exacerbando el morbo y el dolor humano para tener mejores rating de audiencia y mejores ganancias, destruyendo valores morales y haciéndole gran daño a la sociedad. 

Necesitamos por ello que en primer lugar haya justicia y que sea imparcial; que haya respeto por los derechos humanos plenamente; respeto a la dignidad de la mujer, de los niños y los adolescentes; respeto a la dignidad del cliente, del comprador; respeto al pasajero; respeto al transeúnte, a quien va a  un parque a relajarse o caminar; respeto al conductor y no pedirle coimas para no multarlo; respeto por la vida, la naturaleza y el país, de lo contrario llegará la modernidad y la tecnología y no la usaremos para mejorar la sociedad sino para destruirla.