David Otero Mendieta
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Este 5 de octubre, en el marco del Proyecto Metas Educativas 2021, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) presentó el Informe 2017 “Miradas sobre la educación en Iberoamérica: Desarrollo profesional y liderazgo de directores escolares en Iberoamérica”. En él se hace un estudio, a través del método comparado, sobre el estado de situación de más de 750,000 directores escolares en Iberoamérica. Un tema prioritario a atender en la agenda educativa de los sistemas educativos en cada país, para el perfeccionamiento de la gestión escolar y su incidencia en la mejora de los logros de aprendizajes de los estudiantes. 

El informe Miradas 2017, que es el séptimo desde el 2011 y el cuarto desde la perspectiva de una tesis monográfica, nos provee de información actualizada de los directores en Iberoamérica, en seis capítulos sobre sus funciones y competencias en los centros escolares, la identidad del director, el ingreso y desarrollo profesional en el puesto de director, la evaluación de su desempeño y buenas prácticas en su función directiva. Cada temática es analizada desde referentes teóricos sobre gestión escolar y liderazgo directivo, mostrando la complejidad, heterogeneidad y diversidad existente en la región iberoamericana, pero también las coincidencias respecto a la problemática de la descontextualización y desarticulación entre funciones, competencias y actividades reguladas, establecidas y practicadas de los directores, así como la falta de pertinencia ante los cambios constantes y dinámicos que están ocurriendo en nuestras sociedades del siglo XXI.

A la vez, se destaca una tendencia de la formación inicial y continúa centrada en desarrollar habilidades directivas desde lo teórico, lo administrativo y la conducción del modo de aprendizaje jerárquico individual. Asimismo, la práctica que ejercen como directores, no está asociada a lo enseñado en su formación e implica cuatro dimensiones: i) política, ii) administrativa – financiera, iii) curricular y iv) relaciones de convivencia.

Entre los hallazgos referidos a la organización y proporción de directores, aparece la distribución de directivos por escuelas rurales, escuelas de primaria e institutos de secundaria. En el caso de  quienes asumen la dirección escolar en escuelas rurales son profesores que no tienen oficialmente la plaza de director. Respecto a directores de escuelas de primaria, estos representan la mayoría de los directores respecto a los de institutos de secundaria. Otro hallazgo acentuado es la amplia brecha entre el tiempo dedicado a actividades puntuales y el dedicado a coordinar acciones con los miembros de la comunidad educativa, 65% y 35, respectivamente. Cabe subrayar, que la mayoría de las actividades en el que se involucran los directores, son de carácter administrativo. Menos tiempo le dedican a actividades pedagógicas.

Se evidencia que los requisitos para acceder a un puesto de director escolar carecen de evaluación de desempeño y actualización respecto al enfoque de liderazgo de aprendizaje y al desarrollo de habilidades directivas del siglo XXI. Los tres requisitos mencionados: i) haber sido previamente docente, ii) tener un nivel de escolaridad pos-

secundario o terciario y iii) tener conocimientos y habilidades en organización, planificación, comunicación y gestión, me parecen insuficientes y desconectados con el liderazgo y las habilidades que promuevan disposición favorable hacia practicas pedagógicas incluyentes, que aseguren emociones, sentimientos y estados de ánimo de resolución y transformación, que construyan una visión de su centro educativo hacia la innovación, el emprendimiento y la mejora de los aprendizajes, que establezca sinergias entre estudiantes, familias y profesores, que acompañe al profesorado en sus aprendizajes y que sistematice las buenas prácticas.

A propósito de las buenas prácticas, el informe refleja una carencia de información, probablemente por la falta de competencia investigativa que poseen los directores, lo que desafía a los ministerios de educación y centros de educación superior a aplicar líneas de investigación con los directores sobre el liderazgo escolar y sus habilidades directivas. Enhorabuena este punto de partida, que se multiplique en reflexión, en espacios de diálogo sobre este informe y en acciones que permitan el logro de las metas educativas 2021.  

* El autor es consultor en educación.