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Al petróleo se le conoce como “oro negro”, es un recurso natural no renovable muy estratégico y la principal fuente de energía, el soporte de todo crecimiento y  acumulación sostenida de capital desde los años setenta bajo la hegemonía de Occidente.

El libre cambio de dólares por oro, garantizado en la reunión de Bretton Woods en 1944, acabó en 1971, bajo la administración de Richard Nixon. A partir de ese momento el dólar dejó de estar anclado al oro.

Posterior a la guerra árabe-israelí de 1973, que culminó con la derrota de los países árabes, el dólar fue re-anclado al “oro negro”. Arabia Saudita accedió en vender su petróleo exclusivamente en dólares y a cambio de este compromiso los Estados Unidos le ofrecieron armas y protección militar de todos los campos petroleros sauditas.

James Rickards (autor de polémicos libros), revela que detrás del arreglo de los petrodólares se encontraba la sutil amenaza de capturar su petróleo ejerciendo la fuerza, y explica que él personalmente discutió los planes de invasión en la Casa Blanca con Helmut Sonnenfeldt, subsecretario de Estado de Kissinger.

Según el acuerdo, obligaba a los países que pretendían comprar petróleo saudita, a cambiar primero su moneda nacional por dólares estadounidenses. En 1975 y bajo los mismos lineamientos, los otros miembros fundadores de la OPEP (Irán, Irak, Kuwait y Venezuela) aceptaron el convenio, convenciendo a todos los miembros: Angola, Argelia, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Gabón, Indonesia, Libia, Nigeria y Qatar, de entrar al mismo.

Convencionalmente el sistema petróleo por dólares le dio al billete verde un impulso sin precedentes, que mientras más crecía la demanda mundial de petróleo, más crecía la demanda de dólares. Esa fue una componenda que fortaleció al dólar como moneda de cambio y reserva internacional. Lo que le permitió a Estados Unidos importar productos al imprimir dólares sin respaldo.

Comenzó a evidenciarse, los desequilibrios comerciales y los Estados Unidos imprimían billetes, ofreciendo pagarés con el nombre de “Bonos del Tesoro”. Construyeron un sistema monetario, permitiéndole hegemonía económica., siendo el Pentágono la instancia por excelencia de ajuste de cuentas ante cualquier amenaza para el petrodólar. El solo hecho de querer desligarse del petrodólar significaba una respuesta militar o invasión como quedó patente en el caso de Iraq y Libia.

En la actualidad, existe una nueva amenaza para el sistema monetario basado en el dólar. Se corre el riesgo que el sistema petróleo-por-dólares colapse, situación que angustia a los Estados Unidos.

China y Rusia firmaron un megaacuerdo en mayo de 2014, que se refiere a la venta del gas ruso. China tiene una gran demanda de energía que modifica la geopolítica y la red global de suministro petrolero. Se cree que con eso desaparecería el asentado cimiento que sostiene el petrodólar.

De ambos países depende la caída del dólar como moneda de referencia internacional. China ha multiplicado los acuerdos “swap” con sus socios, con el fin de efectuar todo su comercio fuera del dólar, buscando cómo desplazarlo como moneda de intercambio global. Tales compromisos especifican la moneda para efectuar los pagos y las fechas en las que deben ser cancelados.

China ya realizó contratos fuera del ámbito del dólar con: Rusia, Brasil, Reino Unido, Australia, Japón, Chile, los Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur; incluyendo a la eurozona, que era el último pilar que lo sostenía. 

La Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), que incluye países como China, Rusia, Kazakstán, Tayikistán, Kirguistán, Uzbekistán y desde septiembre de 2014 también India, Pakistán, Afganistán e Irán, junto con otros dos miembros de los BRICS: Brasil y Suráfrica, todos ellos harán sus intercambios comerciales fuera del sistema dólar. 

Al crearse conciencia sobre la caída del Sistema Monetario Occidental, otros países esperan adherirse prudentemente, porque sus gobiernos temen a las sanciones eventuales, pero no quieren quedarse apresados en ese “viejo sistema” cuando esa economía colapse.

China acaba de anunciar que: “Cualquier exportador de petróleo que acepte yuan por el oro negro puede convertir este a oro amarillo en el Shangahi Gold Exchange” y que puede ser cubierto con derivados financieros; lo que ha provocado que algunos países pierdan la confianza en el dólar.

* Diplomático, Jurista y Politólogo.