•  |
  •  |
  • END

Negociar o morir, así tituló un excelente artículo de opinión Francisco Chamorro. Leímos casi medio centenar de opiniones de los lectores virtuales del diario y notamos lo que al inicio refería el articulista, que vivimos en una sociedad hasta el cuello de contradicciones y polarizada hasta más no poder. Es clara la necesidad a nivel de país, y principalmente de las clases políticas que dirigen la nación, de buscar vínculos negociadores que nos permitan convivir y llevar a Nicaragua a un camino que no sea el del precipicio y poder juntos enrumbar en una sola dirección al país, empujando todos a la vez, y conscientes que quienes están al frente hoy, en su momento estarán atrás, o a los lados de esa carreta que es nuestra nación, porque al fin, lo que los políticos persiguen siempre es dirigir desde el Ejecutivo y la oposición debe ser inteligente y comprender que cuando le toque, no querrá gobernar un país en ruinas y sin futuro.

Hago esta introducción porque internamente nosotros los sandinistas también estamos atravesando por un asunto similar, y que sólo podremos culminar con resultados positivos si ambas tendencias deponemos posiciones y nos disponemos a negociar o pactar como mejor nos gusta decir a los nicaragüenses. Hemos sido testigos de los constantes llamados del Comandante Ortega y de la compañera Rosario, de unificarnos y asumimos que ellos están claros que los problemas que estamos atravesando a nivel doméstico son considerables y, nosotros lo vivimos y conocimos más de cerca hace apenas unos días en nuestro distrito (D-5) cuando nos convocaron al departamental a todos los excluidos a una reunión, -donde por motivos ajenos a su voluntad no llegaron quienes tenían poder de decidir cómo solucionarlos-, y comprendimos que por su magnitud es necesario y urgente que también nosotros comencemos a agarrar del mejor lado que nos parezca la carreta que se llama FSLN, y empujemos juntos en una misma dirección, viendo hacia el 2011, trabajando de la mano, sin excluirnos mutuamente y conscientes que nos necesitamos los unos a los otros, tanto los sandinistas del tendido electoral del 90-2006 (que llevó nuevamente a la presidencia al Comandante Ortega) y que somos los mismos formados por la Revolución Popular Sandinista como los nuevos sandinistas de esta segunda etapa de la Revolución.

No es recriminándonos actitudes, no es queriendo deponer al Secretario Político o a los Jefes de Ruta, no es queriendo quitar a quienes hoy están dirigiendo nuestros barrios, aunque lo estén haciendo muy mal, eso lo sabemos, no es queriéndonos eliminar mutuamente o esperando que los actuales fracasen por completo para entrar en relevo, o atrincherándonos en nuestro mejor pozo tirador, no es así que vamos a lograr esta unidad que tanto necesitamos para hacer un mejor Frente Sandinista. Pero tampoco es bajo la unidad de los corderos, como bien lo decía un compañero de un barrio insurreccionado, no es aceptando las imposiciones, no es rellenando los lugares que hacen falta en las estructuras del FSLN en nuestros territorios, no es integrándonos tranquilamente luego de un mar de maltratos, calumnias y epítetos que nos han recetado.

Estamos dispuestos a trabajar por nuestro partido como siempre lo hemos hecho en los momentos cumbres en que nos ha necesitado, pero bajo la premisa de un reconocimiento de nuestra fuerza y organización en los territorios, recordemos que no hay peor ciego que el que no quiere ver, y como paso importante las estructuras superiores del FSLN deben reconocer que todos los sandinistas que han marginado y excluido luego de haber hecho lo que muchos no creían, como fue volver a poner a gobernar a nuestro partido y al comandante Ortega, somos una realidad. Trabajamos como una estructura paralela en las recientes elecciones municipales, en cada barrio se han constituido Consejos de Liderazgos Sandinistas en asambleas populares de 150-200 compañeros, bajo actas y firmas, muchos han fortalecido otros movimientos sociales; tenemos un cúmulo de experiencia que es necesario transmitir a esta nueva generación de sandinistas que ni siquiera se han aprendido nuestro himno, mucho menos que conozcan de nuestros héroes y mártires, pero que también son una realidad.

Muchos sandinistas excluidos seguimos pensando que para que se pueda dar la unidad se debe sacudir el palo y botar las frutas podridas, como lo dijo otro compañero insurreccionado, o ir de frente y prescindir de quienes nos desplazaron, nosotros pensamos que debemos de apropiarnos de los espacios de poder como decía Rosario, es innegable que representamos a más del 50% del sandinismo en nuestros territorios, así lo hemos demostrado, por lo tanto sobre esa base debemos negociar.

Hoy, y gracias a quienes nos invitaron, ya no sólo nos conocemos los barrios vecinos, sino los principales dirigentes de toda la militancia excluida de todos los barrios que conforman nuestro distrito, juntos podemos lograr hacer los cambios no de personas sino de pensamiento, de que sólo reconociéndonos, sólo admitiéndonos los unos y los otros podemos culminar esta unidad que tanto necesitamos.

Respetémonos, reconozcámonos, negociemos o pactemos, hagámoslo en los territorios o en el departamental, bajemos nuestros rifles, derrumbemos las paredes que hoy nos desunen, pero hagámoslo juntos, démonos un chance y establezcamos puentes para transitar hacia la reunificación de la familia sandinista. Sólo así podemos llegar a la Unidad que tanto pregonamos y que hasta el momento estamos divisándola desde muy lejos, pero con las esperanzas de que cada día nos acerquemos más para poder obtenerla, como si del bien más precisado se tratase.

PD. Si el Comandante Ortega y la compañera Rosario diario hacen ese llamado a la unidad a través de los medios de comunicación, también es valedero este llamado a través de esta opinión pública, para que no se cumplan las palabras que muy sabiamente me dijo otro de los participantes y que ya las había escuchado de un dirigente departamental “sólo el sandinismo destruye al sandinismo”. Hoy es el tiempo que puede ser mañana.

*Militante FSLN Bo. Enrique Gutiérrez D-5.

johanni_miranda@hotmail.com