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Nicaragua podría mercadearse mucho mejor si se enfocará más en una política transversal de turismo. ¿Cómo? Enfocándose en una cultura en la que todos los nicaragüenses vendamos mejor nuestro país.

Mi punto: debemos ser competitivos ya. No hay tiempo que perder. El turismo es el único recurso, accesible y rápido, para lograr esto. Creo que debemos promocionar a Nicaragua desde estas 5 perspectivas: 1) Nicaragua --el paraíso de los refrescos naturales; 2) gastronomía --el variadísimo menú de sopas nicaragüenses; 3) Granada --ciudad antigua, cultural, lacustre, colonial y volcánica; 4) el lago de Granada y Ometepe --un mar interior con volcanes, islas, cascadas, ríos y tiburones; 5) el volcán Masaya --entraña visible de fuego de nuestro planeta. 

I. Nicaragua, el paraíso de los refrescos naturales. Una vez me puse a contar cuántos refrescos naturales había en Nicaragua --sin incluir los combinables, como limonada con Chía, cebada con naranja, avena con leche, etc.-- contabilicé más de 60. ¿Cómo podemos mercadearlos para vender a Nicaragua como gran productor mundial de refrescos naturales? 

II. Gastronomía nicaragüense: el variadísimo menú de sopas.

Me fascinan las cocinas peruana, italiana, francesa, china, mexicana y japonesa.  Pero en cuanto a sopas se trata, la cocina nicaragüense es variadísima. ¡Y muy buena! ¡Las sopas nuestras --de mariscos, carne, caracú, mondongo, gallina india, queso o rosquillas, cola, albóndigas, son de una exquisitez inigualable! Y todavía no he podido probar las del Caribe  nicaragüense.

Promocionemos más estos platillos como atractivo del magnífico menú que tenemos. Ya intentamos llevar la fritanga a una dimensión refinada y selectiva --con la invención urbana y de menos platos-- del “Caballo Bayo”, ambas deliciosas. Pero las sopas nuestras son inigualables.

III. Granada --ciudad antigua, cultural, lacustre, colonial y volcánica. A Granada solo la vendemos como la ciudad colonial más antigua en tierra firme americana. Pero es más. Hoy Granada tiene una vida cultural activísima. Ofrece música clásica, popular, teatro callejero, exhibiciones de pintura y fotografía, danza y su grandioso Festival Internacional de Poesía. También es un puerto lacustre que, por las carreteras, perdió ímpetu comercial. Pero, por varios siglos fue mercado vasto de muchísimos productos. Además, fue puerta de entrada para viajeros procedentes de Europa y Norteamérica. También tiene una vida insular extraordinaria. Sus isletas, obra natural de la erupción del Mombacho --¡Un volcán-selva de varios cráteres que alberga más variedad de árboles que todos los que hay en Inglaterra!--, es un paraíso. Y si le contamos a un extranjero que tenemos 365 islas en tan solo un archipiélago lacustre, dentro de Nicaragua… Más los islotes de Chontales, Zapatera, Solentiname y la isla mayor, la inigualable 
Ometepe.

Además, Granada está entre volcanes: Apoyo, Mombacho, Zapatera. ¿No es esto toda una lotería oro-hidrográfica?

IV. El lago de Nicaragua+Ometepe --un mar interior con volcanes, islas, cascadas, lagunas, ríos y tiburones. Cuando oigo a los extranjeros hablar del lago de Nicaragua, me doy cuenta que le damos poca importancia a nuestra dicha. Este lago es un ecosistema en sí. Tiene su propia flora, fauna, islas (casi 400); y cada una como un observatorio de belleza natural lleno de aves, mamíferos, insectos, aguas fecundas. Un dato inadvertido. ¡En la reserva de los Guatuzos hay más variedad de árboles y mamíferos que en toda Europa! ¡Deberíamos vender Nicaragua como el país de los tres mares: Caribe, Pacífico y el Dulce --nuestro mar interior que tiene tiburones (este lago Cocibolca es del mismo tamaño que Puerto Rico).

Ometepe es más que una isla-volcanes. Es un pedazo del cinturón de fuego que se metió en el lago para refrescar a sus pirámides flamígeras. Y tiene cascadas, lagunas (igual Zapatera); y Solentiname es otro paraíso que emerge del paisaje lacustre.

Nicaragua vive entre el agua, el fuego y la tierra.

V. El volcán Masaya --entraña visible de fuego de nuestro planeta. ¿Cuántos lugares en el mundo hay donde nos podamos asomar por un hoyo y ver las entrañas de fuego líquido de la Tierra? Y cuando nos enteramos que, mensualmente, pasan más de 30,000 los turistas que van de noche a ver la lava del volcán Masaya, no es irracional.

¿Cuántos países en el mundo tienen un volcán así? Escasos  volcanes en nuestro planeta son tan accesibles así y con ese espectáculo. 

Así, he encontrado que Nicaragua también tiene atractivos superlativos (¡Y debe haber más!). A pesar de su pequeñez e historia convulsionada, nuestro país parecía estar escondido del disfrute humano.

Pero, hoy tenemos la gran oportunidad para promocionar a Nicaragua por ser un país encantador.