•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) está formada por 165 Estados y 8 observadores; se adicionaron 76 organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales; tiene más de 440 oficinas en 150 países. Fue creado para ayudar a los gobiernos europeos a organizar el reasentamiento de 11 millones de personas desarraigadas por la guerra, encargándose del transporte de más de un millón de migrantes durante la década de 1950 y desde 2016 está asociada a las Naciones Unidas.

Este año, 178,277 personas han migrado a Europa, de las cuales 167,724 (el 94%) lo han hecho por mar; al mismo tiempo, 3,095 han muerto o desaparecido en el Mediterráneo. Se abren nuevas rutas migratorias y se reabren las viejas, para los que huyen del hambre, bombas, cambio climático o simplemente ejercen un derecho básico universal a la movilidad. Cruzarán por rutas más largas y peligrosas, exponiéndose a las mafias, la trata y la muerte.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que alrededor de un millón de migrantes están atrapados en Libia, por lo que decidió rescatar a las primeras 15,000 víctimas a través de un plan de repatriación de emergencia, organizando un puente aéreo y librar a otro tanto antes que termine el año. 

En el informe “Oscura red de connivencia en Libia”, la organización con sede en Londres detalla cómo los gobiernos europeos apoyan el abuso y explotación de refugiados y migrantes a cargo de la Guardia Costera libia, las autoridades de los centros de detención y las redes criminales, evitando que la gente cruce el Mediterráneo.

Han gastado millones de euros entrenando a milicias y paramilitares libios que dicen ser guardacostas, ellos les cobran a quienes pueden pagar por liberarlos. También pueden pasar a manos de traficantes de personas en cooperación con la Guardia Costera, asegurando su salida de Libia.

Amnistía tiene más de 7 millones de trabajadores en 150 países. Alertó que la criminalización del ingreso irregular según las leyes libias, se suma a la falta de normas y de infraestructura práctica para proteger a víctimas de trata y a las personas que solicitan asilo.

En el marco del malestar por la trata y el tráfico de personas en ese país, Amnistía Internacional denunció: “Los gobiernos europeos son cómplices de la tortura y el abuso de decenas de miles de refugiados y migrantes detenidos por las autoridades migratorias de Libia en condiciones lamentables”.

John Dalhuisen (director de Amnistía para Europa) observó que con esa actitud, “los gobiernos europeos demostraron cuáles son sus verdaderas prioridades, a saber: el cierre de la ruta por el Mediterráneo central sin miramientos por el sufrimiento que causan”. Es el resultado de las políticas xenófobas aplicadas por instituciones europeas y estatales, asociadas con el discurso y la agenda de la extrema derecha que recorre Europa.

Hay una declaración de los expertos de derechos humanos de la ONU que reza: “Quedamos extremadamente perturbados con las imágenes de migrantes subastados como mercadería y la evidencia de mercados de africanos esclavizados…” “La esclavización de migrantes deriva de la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentran. Es fundamental que el Gobierno de Libia actúe ahora para evitar el deterioro de los derechos humanos y generar mejoras para la protección de migrantes”.

En respaldo a un plan de la Unión Africana, que fue adoptado en la cumbre del 20 al 30 de noviembre en Abiyán (Costa de Marfil), el director general de la OIM, William Lacy Swing, comprometió su organización a brindar todo su apoyo para aliviar la difícil situación de miles de migrantes atrapados en Libia. Añadió que pretende trabajar con todas las agencias del foro mundial y garantizar una oportuna coordinación en pro de las personas cuyo retorno sea imposible.

El 18 de diciembre fue el Día Internacional de las Personas Migrantes. Hoy en día se escucha poco sobre las personas refugiadas y los migrantes. Actualmente, el establishment euroasiático de Bruselas ha aceptado muchas de las propuestas migratorias de la derecha radical.

La agenda política europea está remarcada en muchos aspectos por el populismo xenófobo; una ola reaccionaria que está avanzando por el este y el norte, donde el euroescepticismo y la deriva nacional-autoritaria crecen velozmente.

* Diplomático, jurista y politólogo.