Miguel Carranza Mena
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El apoyo de las tropas rusas en Damasco para el exterminio de los extremistas del Estado Islámico, no solamente devolvió la soberanía e independencia al pueblo sirio, sino que ha creado las condiciones para solucionar el conflicto civil de este país con el auspicio de las Naciones Unidas.

Consciente de haber establecido este contexto, el presidente de la Federación de Rusia, ordenó meses atrás, desde la base Jmeimim, la salida de sus tropas en Siria, no sin antes advertir a los terroristas, que si levantan la cabeza, se enfrentarán de nuevo a una fuerza aplastante de las tropas rusas. 

El  resultado del trabajo de las fuerzas rusas por ello es evidente. Antes de que El Kremlin decidiera apoyar a Siria, a solicitud de su presidente Bashar al-Ásad, el Estado Islámico tenía entre sus filas más de 17 mil rebeldes, hoy esa cifra ha sido reducida a menos de 2 mil rebeldes. En su participación Moscú también redujo la fuerza de otros grupos disfrazados de terroristas, cuya intención ha sido siempre sacar al Ásad del poder.

Si analizamos, en los dos últimos años, desde el punto de vista geopolítico, Estados Unidos trajo a Siria y Próximo Oriente solamente caos, sangre y guerra, pero Putin con sus tropas le puso fin a la guerra civil en este país y sirvió la mesa de negociación entre el Gobierno y la oposición, facilitando así la estabilidad de una República asediada por varios frentes de guerra.

Precisamente Putin señalaba recientemente en un encuentro con periodistas, que su país nunca ha interferido en los asuntos internos de otros países y que no tiene previsto hacerlo, Putin enfatizó que es Washington el que interfiere en todas partes, y debe estar preparados a responder a ciertos desafíos que ellos mismos estimulan.

 Pero el trabajo de las tropas rusas en Siria no ha concluido. Actualmente las tropas de Moscú prestan ayuda a los ciudadanos de Damasco para restablecer su vida pacífica y contribuyen al regreso de los refugiados a sus hogares. Asimismo remueven minas en el territorio sirio mientras el gobierno de Putin envía la ayuda humanitaria necesaria para restablecer el país. 

Sin embargo, lo más importante que ha dejado el trabajo de Rusia en Siria, es que países de la región como Egipto, Arabia Saudita, Qatar, Turquía e Irán están calificando al Kremlin como un garante eficaz de la paz, que no persigue la ocupación de yacimientos petrolíferos y no impone su punto de vista en otros países.

En conclusión, la tarea de erradicación del Estado Islámico se cumplió en el vasto territorio sirio. Solo falta un pequeño pedazo del desierto, del cual se están encargado las tropas gubernamentales de Damasco.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus