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Voy a relatar lo que me consta como asesor de la Presidencia de Arnoldo Alemán y luego secretario y jefe del despacho del vicepresidente José Rizo. Todo está, además, confirmado en 1,398 documentos secretos, confidenciales y privados del Departamento de Estado, sobre Nicaragua, revelados por WikiLeaks. 

Arnoldo Alemán fue un excelente alcalde de Managua elegido, después, como presidente de la República. Bajo su liderazgo el PLC se convirtió en el partido más fuerte del país, ganando varias elecciones al FSLN. Estas victorias fueron también contra dos grupos que lo adversaban tanto o más que el FSLN: el MRS, por una parte, y la gente más derechista y radical, siempre en partidos que nunca lograron consolidarse. Cuando Alemán fue elegido presidente fue visto con temor por el FSLN, pensando que vendría a arrasar con ellos y sus bienes, una vez finalizado el pacto que tenían con doña Violeta y Toño. El MRS sentía igual temor. El FSLN hizo huelgas, motines, tomas y tranques violentos que paralizaron el país, pensando evitar las supuestas acciones del Gobierno contra ellos. Así era imposible gobernar, realizar obras de progreso ni lograr el desarrollo económico atrayendo inversión nacional y extranjera. Fue necesario el pacto con el FSLN para tener paz y que progresara el país. El pacto Alemán-Ortega produjo refor
mas que garantizaban las propiedades de los sandinistas, pero indemnizando a los dueños originales. Se modificó la composición de la Corte Suprema, del Consejo Supremo Electoral y de la Contraloría, para permitir que el FSLN, como principal partido de minoría, propusiera algunas ternas para esos cargos. Se estableció que el presidente saliente pasaría a ser diputado y se bajó el porcentaje para ganar las elecciones presidenciales a un 35% en primera vuelta, siempre y cuando el segundo lugar quedara con más del 5% por debajo.  

El gobierno de Arnoldo Alemán fue uno de los más progresistas de la historia (p.ej. construyó más de 2.5 escuelas por día). Su relación con el Gobierno de EE. UU. era buena, visitándonos incluso el presidente Bill Clinton, trayendo ayuda por la tragedia del Mitch. Pero el pacto irritó sobremanera a dos sectores que entonces controlaban los medios de prensa: el MRS, que resintió cómo su acérrimo enemigo, el FSLN, los desplazara de las posiciones obtenidas antes de separarse del mismo; y la derecha radical que esperaba que Alemán y el PLC “aniquilaran” al FSLN (como si eso fuera posible). La animadversión de ambos extremos se hace sentir todavía en los medios que por más de 20 años mantienen una propaganda negativa contra Alemán y el PLC, mezclando verdades con exageraciones y distorsiones, sin objetividad. Con todo, el PLC ganó las siguientes elecciones con sus diputados, Enrique Bolaños como presidente (apoyado por Alemán) y José Rizo como vicepresidente. Una vez en la Presidencia, Bolaños, apoyado por la der
echa radical, acusó judicialmente por corrupción a Alemán y a varios funcionarios del mismo Gobierno del cual fue parte como influyente vicepresidente, distanciándose del PLC y del vicepresidente Rizo. Para desaforar a Alemán, Bolaños hizo un pacto con el FSLN que le prestó los votos de sus diputados, sumándolos a los pocos diputados liberales que se apartaron del PLC. El FSLN pudo ver preso y acusado al líder del PLC, único partido que los vencía. 

En EE. UU. eligieron al republicano George Walker Bush, cuyo embajador, Paul Trivelli, de manera abierta intervino en nuestra política apoyando a la derecha radical que adversaba al PLC, para sustituirlo con un nuevo partido financiado por ellos y liderado por Eduardo Montealegre. Como Trivelli no lograba doblegar al PLC, le enviaron de refuerzo a un anterior embajador, Oliver Garza, quien llegó al despacho del vicepresidente Rizo. Estando yo en la oficina contigua, pude oír sus voces alteradas. En resumen, Garza le dijo a Rizo que tenía que renunciar a su candidatura por el PLC y apoyar la unidad con la candidatura de Montealegre; si no, sufriría graves consecuencias, incluso la cárcel, porque ellos tenían el poder para sancionarlo. Rizo dijo que por su dignidad y sus principios no renunciaría ante una injerencia extranjera irrespetuosa para Nicaragua; que la división la estaban creando ellos, pues el PLC existía primero y venía derrotando al FSLN desde 1997; que para evitar un triunfo sandinista el PLC y él 
querían la unidad y ofrecían a Montealegre la candidatura a vicepresidente y la mitad de los diputados. Pero esa propuesta fue rechazada por Garza, Trivelli y -obviamente-  por Montealegre.

Abogado, periodista y escritor
www.adolfomirandasaenz.blogspot.com