Jorge Isaac Bautista Lara
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Los kurdos son una nación, no un Estado, con una población aproximada entre 40 a 50 millones  repartidos en diversos territorios: 24 Turquía, 13 Irán, 3 Siria, 8 Irak y cien mil en Armenia. Con la caída del Imperio Otomano, después de la Primera Guerra Mundial, se hicieron varios tratados; uno de ellos fue el Tratado de Lausana, en donde se repartía el territorio del Kurdistán en la manera que hoy está fraccionada.

De esa fecha hasta la actualidad, son casi cien años en que la nación kurda ha luchado por ser un Estado. Y ante cada oportunidad que se les ha presentado en la historia han realizado distintos intentos sin lograr éxito. Las actuales circunstancias de “río revuelto” en Siria por su guerra, es una de esas oportunidades que bajo una visión poco realista, sus líderes han intentado nuevamente esa formación del Estado.

En el otro lado de la historia, para Turquía es un problema de quimera permanente la posibilidad que se forme cualquier gesto independentista que pretenda formar un Estado kurdo en cualquiera de los países vecinos (Siria, Irak o Irán), en tanto animaría una corriente separatista, que de hecho la tiene a lo interno, por lo que su política interna, internacional y estrategia militar y de seguridad, apunta en aplastar a lo interno y en el ámbito internacional cualquier acción que se construya en esa línea. Del lado de los Estados Unidos, el pretendido de hacer una cirugía en Oriente Medio y redibujar la geografía y geopolítica, le llevó a crear ISIS en Siria (pruebas abundan), pero se les ha venido abajo con la intervención de Rusia, Irán, así como Hezbolá. Al punto que a estas alturas solo quedan bolsones, que se les está reduciendo poco a poco, en una gradualidad de intensa presión militar. De manera que el gobierno sirio recupera su territorio y las fuerzas norteamericanas se han quedado con un ISIS en extinción, asunto de tiempo y continua presión que marcará su extinción. Para los rusos, no es permisible la caída del gobierno sirio, amigo histórico.

Su destrucción  y caída en manos de los Estados Unidos crearía serias dificultades por su cercanía con sus fronteras territoriales, y por la existencia de una fuerte población musulmana en sus territorios cercanos a Siria. De manera que un gobierno radical como ISIS, y sería asunto de corto y mediano plazo que penetren sus fronteras y crear movimientos de separación en Rusia. Siendo ese uno de los varios motivos por los que los rusos se vieron en la necesidad de meterse de lleno, apostando por la integridad territorial de Siria y su necesaria estabilidad  interna. Conste que no estamos haciendo aquí análisis del factor religioso, sino que nos estamos limitando a lo territorial geopolítico. Visto el quiebre irreversible de ISIS por parte de los EE. UU., han procedido a la aplicación del plan B.

Y en el plan B se juega la carta kurda para dividir Siria y crear un Estado tapón. Para Israel, por otro lado, no le ha convenido nunca un estado sirio fuerte por ser un gobierno que le es adverso. Eso ha originado una política militar, económica y política de apoyo a los kurdos para crearles problemas al otro lado, de manera que los sirios no puedan concentrarse al lado de Israel. De manera tal que los kurdos han sido apoyados por EE. UU. e Israel.

En diciembre 2017 ISIS atacó con misiles bases rusas en Siria, pero fueron interceptadas por la defensa antiaérea rusa; el 5 de enero 2018 atacaron nuevamente bases rusas con 13 drones con tecnología “casera” con explosivos sofisticados; 7 fueron derribados y el resto capturados y recuperados por vía electrónica por los rusos. Se constató que Estados Unidos estaba detrás de tal tecnología. Frustrado los ataques, EE. UU. lanza la iniciativa de armar una fuerza de protección de frontera integrada por milicias proKurdas: 30,000 soldados entrenados y armados. El famoso plan B: utilizar la causa de los kurdos.

¿Midieron la reacción de Turquía? Erdogán, había advertido en su intervención militar de 2016 que no toleraría amenaza a su seguridad. Ahora las noticias anuncian la entrada de los turcos por 5 frentes a Siria, rodeando  Afrin donde están las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), pertenecientes a las milicias kurdas. Los turcos se apoyan a lo interno de Siria en las milicias ELS proturcas. Los norteamericanos, una vez hecho el incendio, segunda vez en Siria, no están tan dispuestos a enfrentar a la segunda potencia militar de la OTAN (Turquía), solo detrás de ellos. El pueblo kurdo, sirio por territorio, lucha y está siendo masacrado; nadie por ellos. ¡Que siga la guerra! ¡Qué tristeza!