Armando Mena Cuadra
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AmCham es una Cámara de gran importancia para Nicaragua, según sus estatutos, su misión es promover el comercio con los Estados Unidos de América, a través de la libertad de comercio, mercado y empresa, que son los fundamentos del liberalismo económico. 

Esta organización gremial elegirá hoy -en asamblea ordinaria- a la mitad de su junta directiva y luego, esta elegirá al presidente, primer y segundo vicepresidente, secretario, vicesecretario, tesorero y vicetesorero. Estas elecciones significan para sus agremiados una gran oportunidad para seguir defendiendo esa misión con mayor ahínco, voluntad, esfuerzo y sobre todo, dejando atrás posibles lastres que se han venido arrastrando.

Hemos leído muchos artículos y noticias sobre este acontecimiento democrático dentro de la organización, ya que la elección implica democracia al elegir libremente y sin coacciones de ningún tipo a las personas que en representación de las empresas miembros habrán de regir los destinos de AmCham. Se está hablando y así se ha publicado en varios medios que importantes grupos empresariales se han unido con el objetivo de concentrar todos los esfuerzos en atraer mayor número de inversionistas del gran país del norte y que nuestras exportaciones fluyan con mayor eficacia y en mayores volúmenes hacia los EE. UU.

Además, esta opción electoral unida, ha planteado algo muy importante para el futuro económico del país, que es la articulación de mejores resultados a través del Cafta, teniendo siempre en cuenta que este instrumento tiene todavía mucho recorrido y de ahí la importancia de evitar sanciones u obstáculos que se interpongan con nuestro mayor socio comercial, como la pretendida Nica Act.

El propio presidente de la Cámara y aspirante a la reelección, Álvaro Rodríguez Zapata, en su informe anual que presentó al final de este mandato que ahora termina, dejó dicho: “Nicaragua se ha convertido en el destino apropiado para esas inversiones, basado en un diálogo respetuoso con las autoridades del Gobierno, sin renunciar a los principios y valores que encarna la Cámara”. Como podemos observar, Rodríguez Zapata lo que quiere, y está en su derecho, es continuar trabajando durante un año más en la unión y la cohesión de AmCham y cumplir con la visión y la misión de dicha Cámara.

Enhorabuena, pues tiene el respaldo directo de una lista de lujo de representantes de empresas serias como el Grupo Promérica, Grupo Pellas, Grupo Focohsa, Grupo Calsa, Grupo Sinter, Compañía Cervecera y la norteamericana PriceWaterhouseCoopers. Lo que está a la vista no necesita anteojos, allí están los pesos pesados del gran capital nacional, los que quieren trabajar con todas las empresas, porque su prioridad, según han dicho, es el fortalecimiento del sector empresarial, en alianza con el Cosep, sus cámaras y con las pymes.

Pero, no hay lugar para quienes no tienen esos principios. Es sencillo, lo único que tendrá que hacer la nueva junta directiva de AmCham es cumplir con su misión estatutaria y si la llamada Nica Act atenta contra su misión, pues tendrá que continuar cabildeando en Washington para que no se apruebe, ya que, como sabemos, eso condicionaría los futuros préstamos de organismos financieros internacionales como el BID, el FMI, el Banco Mundial, en detrimento de nuestro desarrollo económico.

En mi modesta opinión, la lista de candidatos que ha divulgado El Nuevo Diario y que goza del respaldo de expresidentes de AmCham, empresarios de alta relevancia como Carlos Reynaldo Lacayo, Fernando Robleto Lang, René González Castillo y otros, encarna los valores de la Cámara, representa el desarrollo positivo del país y es afín a la generación de empleo y riquezas que trae la inversión y el comercio con los Estado Unidos. Para ver lo que está a la vista no se necesita de anteojos.

El autor es abogado.