Bayardo Altamirano
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Vivimos preocupados por la situación. La destrucción del entorno ambiental  es grave. Cada vez recibimos señales de que estamos podando la rama que nos sostiene. Esperamos que sean los gobiernos, los partidos y otros organismos los que solucionen los problemas. Aplaudimos las acciones de Naciones Unidas y nos echamos a dormir.

Unos ni se percatan de lo que ocurre y piensan que son cuentos de camino. Otros nos enteramos y la información nos resbala. El clima no puede estar más loco. Triste papel el de los meteorólogos. Todo lo que pronostican ocurre al revés y para peor. 

Creo que deberíamos pensar en lo que cada uno podría hacer, sin esperar las acciones ajenas. Les disparo algunas sugerencias de líneas de acción ciudadana. Son mínima parte de las acciones que nos corresponde hacer: 

1.    Tener un adecuado manejo de la basura, ya que aunque todos estemos consientes, nadie se siente responsable de iniciar o fingimos un cómodo e irresponsable desconocimiento.

2.    No contaminemos las fuentes de agua con residuos sólidos y líquidos.

3.    Evitar que los animales defequen en las fuentes de agua, en las calles y parques.

4.    Establecer el día de la eliminación de resíduos. El famoso plan calache que algún día pusimos en práctica y hoy lo hemos metido al cajón del olvido.

5.    Los ciudadanos que caminen con sus mascotas que lleve una bolsa de plástico para recolectar las heces de sus animalitos, como hacen en Europa y demás países algo civilizados.

6.    Evitemos el despale en las ciudades. Vivimos una epidemia de deforestación. ¡Ya párenla!
7.    Debe establecerse el uso de vehículos en días alternos, al menos para el fin de semana, como le hemos sugerido a Vilma Reyes.

Es algo de lo mucho que podemos hacer. Para cada punto tenemos que hacer una ruta de acción, con las alcaldías como rectoras ahora que nuestra gente ejerce el poder. Reina Rueda, Valenzuela y el ingeniero Evertz me han dicho que nos apoyan. Y lo más importante, no cansarnos de escribir creando conciencia de la necesidad de ser remediadores de entuertos.