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1.- Mujeres pioneras
El primero de septiembre de 1991 apareció en las pantallas de Canal 2, la primera edición de TV Cosep, bajo la dirección de Rose Mary Thorton. La salida del noticiero de la empresa privada implicó dos rupturas. Por primera vez una mujer asumía la dirección de un noticiero televisivo en Nicaragua. Desde su fundación en 1956 nunca una mujer había tenido la oportunidad de elaborar, editar y presentar un noticiero televisivo bajo su liderazgo. TV Cosep también rompió con el oficialismo que campeó en la televisión desde 1979, en que los sandinistas tomaron el poder. La llegada a la presidencia de Violeta Chamorro, fue una reedición de lo mismo. Ambos canales quedaron inicialmente bajo la tuición del Poder Ejecutivo.

TV Cosep se transmitía de siete a siete y quince de la noche. El interés por verlo radicaba en su novedad, era una propuesta distinta. Los nicaragüenses jamás han podido acostumbrarse a los noticieros oficiales. En América Latina todo lo que huele a oficialismo en los medios de comunicación, genera suspicacias. Las audiencias captan rápidamente que lo transmitido no es más que una versión edulcorada de la realidad. A los detentadores de los poderes públicos sólo les interesa brindar su propia versión de los hechos. Toda crítica es rechazada. Sólo existe una verdad: la suya. Siempre ponen en tela de juicio las informaciones provenientes de otros medios. Aunque prefieren vociferar y denigrar a quienes no comparten sus desmanes.

TV Cosep estuvo durante dos años en pantalla. Sólo terminó cuando Octavio Sacasa se dio cuenta que había llegado la hora de crear su propio noticiero. María Lily Delgado, Lesbia Aguilera y Orlando Flores, conformaban el equipo creado por Thorton. El país todavía vivía los dolores de la transición, los forcejeos políticos-militares continuaban. El 23 de noviembre de 1992, el dirigente de la empresa privada, Arges Sequiera, había sido asesinado en El Sauce. El país fue estremecido con su muerte. Thorton cubrió el hecho y se llenó de espanto.

El 17 de agosto de 1993 el Comando 380 jefeado por José Ángel Talavera, El Chacal, secuestró a los diputados Carlos Gallo, Doris Tijerino; a Nora Argüello, Ramón Arnesto Sosa y Miriam Argüello, que habían llegado a Quilalí a enterarse de la situación de los alzados. El contragolpe sandinista se produjo dos días después. Un comando encabezado por Donald Mendoza, Cara de piña, se tomó la sede de la Unión Nacional Opositora, (Uno), reteniendo como rehenes a Virgilio Godoy, Alfredo César, Luis Sánchez Sancho y Humberto Castilla. Los medios transmitieron durante cinco días consecutivos las acciones militares. Rose Mary cubrió ambos acontecimientos.

Apenas un mes antes, el 21 de julio de 1993, Pedrito el Hondureño, se había tomado Estelí. Los choques armados dentro de la ciudad, entre los miembros del Ejército y la Policía, contra los recompas, puso de nuevo la mirada del mundo sobre Nicaragua. La televisión se encargaba de mostrar las incidencias de una serie de sucesos sangrientos que parecían no tener fin. Este conjunto de sucesos marcó el futuro profesional de Rose Mary Torthon.

Llegado el momento Octavio Sacasa encargó a Thorton la dirección del primer noticiero de Canal 2 (1995), en su nueva etapa. TV Noticias comenzó sus transmisiones a las siete de la noche. En tiempo récord se situó en primer lugar. Sus competidores, Extra Visión y El Noticiero Nacional, fueron relegados ante la nueva propuesta informativa. Rose Mary quedó sorprendida por la seguridad con que Adriana Sivori cubría las noticias y la integró a su equipo. En 1997 Rose Mary abandonó Canal 2. Eduardo Enríquez pasó a dirigir TV Noticias. El noticiero pasó a transmitirse en vivo. Eduardo confió a María Lily Delgado, la producción y presentación de su edición estelar de las seis y treinta de la tarde. Enríquez venía de dirigir el periódico La Tribuna de Haroldo Montealegre.

En el equipo periodístico de TV Noticias, destacaba un grupo de mujeres con credenciales propias. Irene Mercado se encargaba de los deportes. Svetlana Contreras de del sector social (agua, energía, educación), Digna Bendaña del área económica, Adriana Sivori hizo de todo, era una especie de utility. Lesbia Aguilera continúo como encargada de armar la agenda y garantizar la logística. Durante los tres años que María Lily presentó la edición estelar de TV Noticias, escribió los guiones, revisó el material y tuvo la dicha de decidir qué iba en pantalla.

Como jefe de prensa de Canal 2, María Lily encabezó en el año 2001 las 48 horas de transmisión que hizo esa televisora de las elecciones nacionales. Enrique Bolaños se alzaría con la victoria. Era el tercer revés consecutivo de Daniel Ortega. Se aprestaba a dejar el canal, cuando le dijeron que tenía una llamada. La persona se identificó como Jorge Ramos. Creía que era una tomadura de pelo. En verdad era el periodista estrella de Univisión. Me quedé con tu transmisión, fue una excelente cobertura, le dijo Ramos. Este fue el argumento que esgrimió cinco años después, para identificarse ante el periodista mexicano y pedirle que la llevara a la entrevista que tenía pactada con el candidato del FSLN Daniel Ortega. En esta ocasión Ortega se alzaría con la victoria. Dos años antes María Lily había dejado Canal 2.

María Lily se había ido del 2, dejando los noticieros en primer lugar, excepto la edición de mediodía a cargo de Alberto Mora, me confesó. El 2 abría sus pantallas a la nota roja. María Lily se opuso con el argumento irrebatible de que no sabe hacer notas rojas. Su sentencia fue que los noticieros de calidad se iban a quedar, son perdurables, dijo a los Sacasa. La nota roja es deleznable, me reafirmó. Un criterio que comparto.

2.-Dos mujeres con trayectoria internacional

El ascenso de Arnoldo Alemán a la presidencia abrió las puertas de la Dirección de Información y Prensa a Carlos Briceño. El virtual alineamiento de Canal 8 a favor de Alemán se tradujo en el otorgamiento del cargo. Para llenar el vacío Briceño llamó a Tifani Roberts en enero de 1997. En ese momento en el canal únicamente existía el Noticiero Independiente. Lo primero que hizo Roberts fue crear el Noticiero 24 Horas. Con un resumen inicial de media hora, el contenido del nuevo noticiero era cambiado a lo largo del día. La propia Tifani se encargaba de grabarlo, imprimiéndole un ritmo rápido a la lectura para romper la monotonía. A la nueva propuesta integraron un segmento de economía y otro de noticias internacionales. Su edición era retransmitida a las diez de la noche. El noticiero contaba con José Abraham Sánchez, Marta Danelia Corea y Tamara Montes. Después fue integrada Valeria Imof.

Con un acento especial por las noticias de carácter económico y político, brindó especial cobertura a las huelgas y marchas estudiantiles universitarias en defensa del 6% establecido en la Constitución Política, siempre al acecho de ser disminuido. Valeria Imof sufrió los rigores de las protestas. Le partieron la cabeza. La independencia con que Roberts dirigía los espacios noticiosos fue absoluta. Briceño jamás terció a favor del gobierno pese a tener bajo su dirección la información que se generaba en la presidencia. Más bien los asedios provinieron del sector empresarial. El olvido de cobertura de un acto del Banco Mercantil propiedad de Haroldo Montealegre, implicó la cancelación de sus anuncios. Una prueba más de las condicionalidades impuestas por los empresarios. El otorgamiento de publicidad está supeditado. Nada entregan gratis.

La periodista peruana Mónica Seoane llegó a Centro América cuando las turbulencias políticas y militares estremecían el Istmo. Enviada por Univisión en 1987 como corresponsal a El Salvador, vivió los desenlaces de la contienda que se libraba en la región centroamericana. La invasión de las tropas militares norteamericanas en Panamá, a finales de diciembre de 1989, la llevaron a cubrir el trágico episodio. El General Manuel Antonio Noriega, un antiguo servidor de la Central de Inteligencia de Estados Unidos, fue depuesto sin contemplaciones por Bush padre. Seoane fue testigo del inicio de la nueva política intervencionista norteamericana. La hiperpotencia al sentirse liberada de contrapesos en el escenario internacional, invadió Panamá, impuso la censura de prensa ensayada en Grenada, seis años atrás y sacó en sus aviones de combate a Noriega, para ser juzgado en los Estados Unidos, asestándole un golpe artero al derecho internacional. La política intervencionista y los desembarcos militares era reeditada.

La periodista de Univisión se desplazaba a Nicaragua según las circunstancias. En los meses previos a las elecciones de febrero de 1990, Mónica Seoane se trasladó a Managua para seguir de cerca el desarrollo electoral. Como en Panamá, fue testigo privilegiada al brindar cobertura a la derrota electoral sandinista. Un año después se trasladó a vivir al país formando parte del equipo del programa Portada de Univisión, cuya característica fundamental era el reportaje largo. El trabajo que realizó junto con su equipo, sobre la biografía de la guatemalteca Rigoberta Menchú, resultó ganador de un Emmy. Una distinción ganada a puro pulso.

Dos años antes de doblar el siglo, Carlos Briceño le pidió a Seoane que asumiera la dirección de prensa de Canal 8. Briceño buscaba fortalecer su noticiero y sabía que Mónica era la persona indicada para conseguir este objetivo. La periodista peruana tuvo que multiplicarse para cumplir su tarea. A Mónica le correspondía dirigir, corregir, asignar tareas y apoyar el trabajo logístico. Las dificultades técnicas y económicas fueron su peor enemigo. Un año después renunció al cargo. El paso de Tifani y Mónica, dos periodistas de estatura internacional, confirió una nueva personalidad a Canal 8.