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Hay genios que esconden un lado oscuro, Coco Chanel, es uno de ellos. La mujer que fundó el imperio que lleva su nombre, transformó el modo de vestir de millones de mujeres y comercializó el perfume más prestigioso y conocido: el Chanel N°5. Trabajó clandestinamente para los servicios secretos alemanes durante la ocupación francesa (1940-1944). Es la única diseñadora de moda que figura en la lista de las cien personas más influyentes del Siglo XX de la revista Time.

Cuando los alemanes ocuparon París en mayo de 1940, Chanel tenía 57 años. Para entonces ya era un referente mundial en el universo de la moda y una prestigiosa empresaria con 4,000 empleados en sus diferentes talleres.

Como otras celebridades de la época, huyó asustada, al sur del país. Los alemanes deseaban mantener la fama de París como capital de las artes y el entretenimiento, logrando el retorno de Chanel, del actor Jean Gabin y de la bailarina-cantante Josephine Baker, también convertida secretamente en espía, al servicio de los aliados. 

Ya en París, Chanel retomó su lujosa vida en el Hotel Ritz y se enamoró de Hans Günther von Dincklage, un diplomático alemán que dominaba el francés, quien resultó ser un reclutador nazi de espías. A través de él logró la liberación de su sobrino Gabriel, del que siempre se sospechó que era hijo de la diseñadora.

Los primeros días del final de la ocupación de París, en agosto de 1944, dieron paso a cruenta persecución de todo colaboracionista. Chanel fue detenida y llevada ante un comité de depuración que la interrogó durante un par de horas antes de dejarla marchar.

Nunca más fue molestada. Nadie indagó. Ningún tribunal interrogó siquiera a esta dueña de un imperio de la moda, la joyería y la perfumería que mantenía espléndidas relaciones con la aristocracia y el arte de todo el continente. Sin embargo, optó por un exilio dorado en Suiza, que duró diez años. 

Documentos de archivo desclasificados descubiertos por Hal Vaughan revelaron que la Prefectura de Policía francesa tenía un escrito sobre Chanel, en el que fue descrita como: “Costurera y perfumista. Seudónimo: Westminster. Agente de referencia: F7124. Señalado como sospechoso en el archivo”.

Según Vaughan, “era una facilitadora. Conocía a todo el mundo y ayudó a los nazis... Todo su actuar era contradictorio. Por un lado, hacía comentarios antisemitas; sin embargo, uno de sus mejores clientes, los Rothschilds, así como su socio en el negocio, quien continuó siéndolo después de la guerra, eran judíos”.

En el Hotel Ritz, donde residió por más de treinta años, Coco Chanel murió de un ataque cardíaco. Según la leyenda, sus últimas palabras fueron: “Bueno, así es como uno se muere”. 

Una muerte tan solitaria como lo fue su vida, marcó el final del mito en el que llegó a erigirse. El funeral se celebró en la Iglesia de la Madeleine, sus modelos ocuparon la primera fila en la ceremonia. Su ataúd fue cubierto con flores blancas: camelias, gardenias, orquídeas, azaleas y algunas rosas rojas. Sus restos fueron inhumados en el Bois-de-Vaux Cementery, en Lausana, Suiza. 

Surge aquí, inevitable comparar a Coco Chanel y Mata Hari, entre las dos célebres mujeres, existen una seria de similitudes y diferencias, entre otras:

Ambas nacieron en el mes de agosto, Mata Hari tenía 7 años cuando nació Coco Chanel; vivieron su niñez en internados y soñaban con hacerse ricas; fueron mujeres de pensamiento positivo, capaces de aprovechar todas las posibilidades que les brindó la vida, sin dejarse vencer por las adversidades; ambas usaron seudónimos: Mata Hari era el de Margaretha Geertruida Zelle, (Leeuwarden, Países Bajos, agosto/07/1876 – Vincennes, Francia, octubre 15/1917) y Coco Chanel el de Gabrielle Chanel, (Saumur, Francia, agosto 19/1883 - París, enero 10/1971).

Fueron mujeres avanzadas para su época; tuvieron amantes alemanes, lo cual las llevó a trabajar para los servicios secretos alemanes y convertirse en espías, Mata Hari, como la agente “H21” y Coco Chanel la agente “F7124”. Sus nombres son reconocidos mundialmente. 

Empero, más allá de sus similitudes entre estas dos féminas, existe un trascendente hecho que las diferencia: aunque ambas fueron espías, Coco murió apaciblemente por causas naturales, a los 87 años de edad; Mata Hari murió fusilada tras ser condenada por la justicia francesa por espionaje y traición en 1917, sin pruebas concluyentes, basadas en hipótesis no probadas, que actualmente no se sostendrían en un proceso moderno, tenía solo 41 años. Dejaría este mundo cruel como muchos grandes hombres de la Historia no supieron hacerlo. 

* Abogada y notaria pública.