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Nicaragua es un país donde el 70 por ciento de su población tiene menos de 30 años y, según un estudio realizado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), cada vez son más los nicaragüenses que buscan acceder a la universidad.

Pero, ¿estudiar en la universidad los prepara para la vida y para el empleo? Veamos qué dicen los jóvenes al respecto.

Con el apoyo de estudiantes de segundo año de la carrera de Economía Aplicada de la Universidad Centroamericana (UCA) se realizó una encuesta a 255 estudiantes, que reveló que siete de cada diez universitarios confían en que la formación que reciben les garantizará obtener un empleo en el futuro.

El 74.5% de los estudiantes percibe que las carreras ofrecidas por la universidad se ajustan a la demanda del mercado laboral, lo cual les incrementa su confianza de que al culminar sus estudios tendrán más oportunidades para acceder al empleo. Sin embargo, un 25.5% no está muy seguro de que exista una alineación con el mercado laboral.

Para esta encuesta, realizada a finales del 2017, fueron entrevistados 104 estudiantes de la Facultad de Ciencia, Tecnología y Ambiente; 85 de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y 66 de la Facultad de Ciencias Jurídicas.

Los encuestados pertenecen a un universo representativo de 968 estudiantes nacidos entre los años 1988 y 2000, y que al momento de la encuesta un 82.75% cursaba cuarto año y un 17.25% era de quinto año. De esta muestra, el 50.98% fueron varones y el 49.02% mujeres, con una edad promedio de 21.3 años. 

Entre otros hallazgos, la encuesta también reveló que un 85.88% de los estudiantes tiene una valoración positiva sobre los conocimientos teóricos que les brinda la universidad, aunque al preguntar por la experiencia práctica en el proceso formativo, esta valoración positiva se reduce a un 66.26% mientras un 33.72% la califica negativamente.

Es ahí donde los centros educativos deben seguir fortaleciendo su relación con el mundo laboral.  Saber lo que ocurre en la economía o los sectores productivos del país ya no es suficiente. El diálogo universidad–empresa debe ser más profundo y permanente, para dar a los estudiantes un sentido más real a su aprendizaje. 

Las empresas afirman que existe un déficit de jóvenes estudiando lo que demandan los sectores productivos. Los jóvenes se frustran cuando al concluir sus estudios, su relación con el mundo laboral se torna espinosa. ¿Qué hacer para incrementar la empleabilidad de los jóvenes? Me permito resumir las principales recomendaciones de los mismos jóvenes a los centros educativos.

El 77.64% considera que es muy importante combinar la formación teórica con las prácticas laborales. Ese mismo porcentaje de estudiantes también expresa que debe incrementarse la calidad de los docentes para transmitir el conocimiento, y en especial el 76.07% también considera crucial que, al momento de dar la clase, los profesores comparen los temas explicados con la realidad empresarial.

Un 68.23% marcó como muy importante la medida de que hayan más profesores con alta experiencia en el entorno laboral e incorporar aún más la tecnología. Contar con más empresarios para impartir conferencias o charlas también es una medida muy importante considerada por un 52.54% de los universitarios.

Seis de cada diez encuestados considera que es muy importante que universidades y centros educativos evalúen año con año la demanda laboral. Es decir, sería una buena práctica que implementen estudios de demanda laboral para identificar las tendencias o que esta información venga de parte del sector privado en forma más sistemática.

La alianza empresa–universidad y centros técnicos, como la que impulsa el Consejo Superior de la Empresas Privada (Cosep) y la Red Nicaragüense para la Educación Técnica (Renet), es clave para disminuir la brecha entre jóvenes que culminan sus estudios y los que consiguen un empleo o comienzan un negocio.

Los jóvenes quieren ver más de cerca el mundo laboral antes de graduarse y las empresas deben buscar ser parte del proceso de formación y aprendizaje del joven. Es ahí donde el centro educativo se convierte en el punto de encuentro entre el joven y el mercado laboral, sabiendo que deben formar a los jóvenes para los empleos del futuro.

* Abogado, especialista en Políticas Públicas para el Desarrollo www.juanmanuelsanchez.net