Esteban Solís R.
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El emperador chino, el nuevo príncipe, el Mao del siglo XIX, son entre otros los calificativos para el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, tras la abolición por el Congreso Nacional del Pueblo al límite de dos mandatos que estaban en vigor desde 1982. Sin embargo, Xi acumula igual o más poder que en su momento llegó a amasar el fundador de la China comunista, el Gran Timonel, Mao Zedong. Incluso, la propaganda oficial ha empezado a nombrarle con el título informal de “Lingxiu” es decir, Líder, como se identificaba a Mao. Y es que Xi controla hoy día, con apenas cinco años en el poder, no menos de 12 cargos entre los que destacan las fuerzas armadas, las reformas económicas y la seguridad nacional. La lucha contra la corrupción ha sido el símbolo distintivo de su administración.

Hay abundante debate sobre las verdaderas razones que han cimentado a Xi en la cúspide del poder como hasta hoy ningún otro dirigente chino, salvo Mao, había logrado. Una de las tantas razones esgrimidas para justificar la hegemonía y el poder absoluto de Xi es la de preservar la continuidad y la consolidación de China como potencia del nuevo siglo y de enviar un mensaje bien claro a la comunidad internacional de que el gigante asiático no volverá a sufrir las humillaciones que por más de 150 años infligió occidente a esta gran nación que padeció intervenciones, muertes y saqueos de verdaderas joyas culturales, como la destrucción del Palacio de Verano considerado uno de los más bellos y portentosos de su época. Franceses e ingleses tuvieron una “destacada” participación en esa innoble acción en el marco de las dos  Guerras del Opio entre 1839 y 1860.

Sin embargo, académicos, políticos y activistas en Hong Kong y Taiwán ven con temor e inquietud una eventual perpetuación en el poder del presidente Xi. Incluso, consideran que, a medida que el líder chino consolide su liderazgo, el famoso concepto de “un país dos sistemas” que aplica a la excolonia británica podría estar llegando a su fin. En declaraciones a Efe, el director del Instituto de Posgrado en Estudios Estratégicos,  Li Da-jong, aseguraba que con el cambio constitucional la Región Administrativa Especial (Hong Kong), la isla de  Taiwán y el mundo “enfrentan a un hombre fuerte” con determinación y con políticas de largo calado y a largo plazo, con muchos instrumentos a su alcance, desde el económico al  militar, lo que le otorga un gran poder para lograr sus objetivos. La continuidad indefinida de Xi tampoco pasa desapercibida para Taipéi. Joyce Lin, directora del Centro Asiático de la Universidad de Tamkang, y Kenneth Chang, profesor de Estudios Internacionales de la Universidad Baptista de Hong Ko
ng, dijeron al medio español que sin duda alguna Taiwán teme una mayor intimidación política y militar, no obstante, piensan que el dirigente chino estará un buen tiempo ocupado en consolidar su poder, minimizar el papel de la oposición a lo interno y manejar las diferencias con los Estados Unidos. 

Hay también voces prudentes sobre lo que está aconteciendo en el coloso asiático. Por ejemplo, algunos están convencidos de que  la consolidación de Xi es para responder a los desafíos de China y que su estadía en el poder permitirá, ante los retos que impone la globalización, unas relaciones con la comunidad internacional “estables” y “previsibles”. Datos relevantes de que China avanza con pasos acelerados hacia la modernización reflejan, por ejemplo, que los gastos para la investigación y el desarrollo crecieron más del 52% desde 2012, lleva un proceso imparable de modernización de sus fuerzas armadas, ya ha botado dos portaviones, construye el tercero y para 2049, cuando se cumplen cien años de la revolución encabezada por Mao, tendrá diez buques de guerra. La propuesta de un Cinturón una Ruta incluye obras de infraestructura para conectar a China con Europa atravesando Eurasia y ya no se diga sobre las alianzas estratégicas con destacados países, especialmente con Rusia. No hay que olvidar que China también tiene intereses políticos y económicos muy importantes en América Latina. 

estesor59@yahoo.com