Victoria Cárdenas Simons*
  •   Managua, Nicaragua  |
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La igualdad de género pasó de ser un desafío pendiente a una tarea urgente. Desde todos los ámbitos, alrededor del mundo, las mujeres están alzando su voz para exigir mayor igualdad de oportunidades. Y el mundo está escuchando. En el ámbito laboral, esto se traduce en poner fin al acoso sexual y cerrar las brechas de género en las áreas de participación, igualdad salarial y liderazgo.

En el ámbito de liderazgo de la mujer, América Latina y el Caribe se han destacado, en especial en el sector público. La región es la única del mundo que contó con seis jefas de Estado ejerciendo simultáneamente (Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Jamaica y Trinidad & Tobago en 2014). Hoy, varias mujeres ocupan la vicepresidencia de Gobierno en Panamá, Argentina, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Uruguay y próximamente en Costa Rica. Además, América Latina y el Caribe es la segunda región con el mayor número de mujeres parlamentarias.

Sin embargo, el progreso no ha sido parejo en todos los países y algunos incluso han experimentado retrocesos. ¿Existe una masa crítica de mujeres preparadas para asumir este reto? Mi respuesta es certera: sí, las líderes del futuro están listas. Me consta y las conozco.

Este 27 de abril, se celebrará  la graduación de la primera promoción del Programa para Mujeres Líderes Emergentes del Sector Público en Panamá. Esta iniciativa es impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y promovida por el Gobierno de Panamá, con apoyo académico del Incae Business School. Desde que lanzamos el programa, el 24 de octubre de 2017, he visto crecer a 30 mujeres líderes panameñas, que representan a cinco ministerios: Relaciones Exteriores, Economía y Finanzas, Gobierno, Desarrollo Agropecuario y Seguridad.  He podido constatar su ímpetu, talento, capacidad, pasión y compromiso con el progreso y crecimiento de su país.

¿Por qué en Panamá? En América Latina y el Caribe, las mujeres ocupan alrededor de 25% de los escaños en el Congreso, pero en Panamá la cifra es más alta, del 29%. Además, en el país hay más mujeres graduándose de las universidades que hombres, pero no son absorbidas por la fuerza laboral en el mismo porcentaje.

Me complace ver que las participantes de este programa están desarrollando sus carreras en sectores del Gobierno que tradicionalmente no son liderados por mujeres, como Seguridad y Economía.

“El programa me ha ayudado a evaluarme internamente como profesional, valorando la importancia de comunicar efectivamente las ideas, gestiones y logros con mi equipo y superiores”, comentó Nereida Pérez, del Ministerio de Desarrollo Agropecuario. Mientras que Farrah Urrutia, del Ministerio de Relaciones Exteriores, compartió lo siguiente: “El programa me ha ayudado a identificar como ejerzo mi liderazgo dentro de la organización y cómo posicionarme para ser más efectiva para alcanzar mis objetivos profesionales… y espero que este programa continúe forjando a mujeres líderes en el país”.

El programa para Mujeres Líderes Emergentes del Sector Público, que también se realizó  en República Dominicana y próximamente será puesto en marcha en Perú, está inspirado en el  programa de Mujeres Líderes Emergentes del BID. El programa se realizó entre las empleadas del Banco en seis ediciones, logrando 162 graduadas y próximamente se lanzará el séptimo programa.  Es un orgullo compartir que más del 50% de las graduadas han sido promovidas, y muchas han tomado nuevos retos profesionales, posicionándose como las líderes que necesitamos en el BID y en nuestra región.

El momento de impulsar y acelerar el liderazgo de las mujeres es ahora. Ellas están listas. Debemos continuar trabajando en un esfuerzo concertado desde todos los ámbitos para propugnar su ascenso y continuar abriendo el camino.

Si tu propósito es mejorar vidas y buscas un nuevo desafío te invitamos a visitar el siguiente enlace.

* La autora ha sido jefa de la División de Liderazgo y Desarrollo del Empleado en el Departamento de Recursos Humanos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde el 2013.
 Esta columna fue publicada en el blog Mejorando Vidas del BID.