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Ya vimos cómo el señor Obama eliminó las restricciones de viaje a Cuba, amplió el monto de las remesas que se pueden enviar, etc., etc.,pero el gobierno cubano no ha dicho esta boca es mía en relación a si van a permitir las aperturas concedidas por el gobierno de los USA en beneficio del pueblo cubano, mucho menos han bosticado palabra en relación a la libertad de los presos políticos ,derechos humanos, libertad de expresión o libertad de movilización. Lo único que han dicho es que les levanten el embargo. ¿Pero, en realidad desea Fidel que levanten el embargo?
Leyendo la historia de Cuba bajo el régimen de Fidel se llega a la conclusión que a éste nunca le ha interesado que los Estados Unidos de America (USA) levanten el embargo económico que le han impuesto a la isla, ni tampoco otorgarle libertad a ese pueblo.

Solo de Rusia, Cuba tuvo años en que recibió ayuda por más de seis mil millones de dólares anuales de parte del resto de los países de Europa Oriental y Europa Occidental se estima que la cooperación para dicho país durante los casi cincuenta años de dictadura de Castro sobrepasa los veinte mil millones de dólares, más la ayuda de Chávez durante los últimos años y durante todo ese tiempo, aún con todo y embargo gringo, se estima que las remesas de dinero de los cubanos en el exilio a sus parientes en Cuba suman más de mil millones de dólares anuales.

Además de lo anterior, Cuba ha tenido acceso a comerciar con el resto del mundo por lo que el comercio con los USA debería ser algo secundario y no la razón fundamental del fracaso económico, como lo ha pretendido el señor Castro. Además, ha sido un embargo entre comillas. Cuba importa granos y medicinas de los USA.

Es condenable el “embargo” impuesto por los USA a Cuba , condena que se confirmó una vez mas en la última Reunión de Río, pero nadie tuvo el valor de condenar a Cuba por su desgobierno, que con miles de millones de dólares recibidos en los últimos cincuenta años tiene uno de los pueblos más pobres de Latinoamérica y un pueblo sin derecho a disentir del pensamiento de su “vanguardia ”, del derecho político de elegir y ser electos y mucho menos de ejercer su derecho a visitar otro país o jugar baseball donde les dé su regalada gana.

El levantamiento del embargo a Cuba es el camino para la libertad del pueblo cubano y de ninguna manera conviene a la “nomenklatura” cubana. El ex-presidente Clinton, opositor al proyecto de Ley Helms-Burton, que aumentaba las presiones económicas sobre Cuba, después bautizada Helms-Burton-Castro, finalmente tuvo que firmarla por la enorme presión popular estadounidense a causa del derribo de las avionetas civiles en 1996 por Migs cubanos.

Dice Clinton en sus memorias “Casi parecía que Castro trataba de obligarnos a mantener el embargo para tener una excusa por el fracaso económico de su régimen. Si no era ése el objetivo, entonces Cuba había cometido un error colosal”.

Durante la administración de Ford se habían instalado diálogos entre Cuba (Carlos Rafael Rodríguez) y USA (Henry Kissinger) en México para normalizar las relaciones de ambos países y ante el avance de las mismas que indicaba un éxito seguro, la repuesta de Castro fue intervenir militarmente en Angola. Hecho que terminó con los intentos de normalizar relaciones.

El Presidente Carter puso en marcha un proceso de normalización de relaciones con Cuba iniciado con la creación de Oficinas de Interés y liberación de presos políticos como paso previo al restablecimiento de relaciones políticas, pero la repuesta cubana fue el montaje del Mariel.

En el 92 (gobierno de Clinton) el diplomático Wayne Smith y el ex candidato presidencial McGovern fueron a Cuba en un intento más del gobierno americano de normalizar sus relaciones con Cuba con la condición de que los disidentes al gobierno Fidelista pudieron participar en las elecciones. Inmediatamente, Castro ordenó el encarcelamiento de los líderes disidentes. Nuevamente fracasó el intento de normalización de relaciones con Cuba.

Los gobernantes cubanos continúan despotricando contra el embargo, y achacándole la causa y efecto de todos sus males, pero todos ellos sueñan con que el embargo se mantenga. La permanencia del embargo significa la permanencia en el poder y el goce de privilegios fuera del alcance de los mortales cubanos comunes.

Si durante el año 2009 el Presidente Obama levanta el embargo, ¿que pasaría en Cuba? ¿Que haría un régimen como el cubano, que considera el aislamiento y la creación de conflictos condiciones sine qua non para su mantenimiento en el poder?
Obama, que demuestra ser una persona muy fría y con un gran pragmatismo no levantara el embargo per se, sólo por levantarlo. Sería el “do ut des” de los romanos o el “doy para que des” que tanto gusta a nuestros políticos criollos, esto significa tener que recibir sin condición alguna las visitas a sus familiares de los más de dos millones de cubanos que residen en la Florida , no sé cuántos en el resto de los USA y cuando nos demos cuenta cualquier gringo podrá visitar Cuba.

Según expertos en la materia, este flujo de turismo familiar significaría un ingreso anual directo para los habitantes de la isla de alrededor de dos mil millones de dólares, mas no se sabe que otro mar de dinero podría ingresar proveniente del turismo propiamente “gringo”. Abrir Cuba al turismo gringo sería como quitar un subsidio que de hecho los USA le otorgan al turismo a México e islas caribeñas.

Existirían condicionamientos exigiendo un mayor reconocimiento a los derechos humanos y políticos de los habitantes de la isla. La libertad de los presos políticos, levantamiento del embargo que Cuba impone a las estaciones de radio y televisión situadas a noventa millas de la Habana y por supuesto un despertar económico de la actividad privada.

Me comentaba un amigo, ejecutivo en los USA de Kentucky Fried Chiken, que ya tienen solicitudes para su primera franquicia en la Habana. La oferta de productos y su distribución aumentaría y el empleo privado tendría un repunte.

Todo lo anterior traería una mayor capacidad económica, lo que tiene como consecuencia un aumento en la capacidad de discernimiento, de disidencia y voluntad de vivir aún con todos sus errores en una democracia a la occidental y no en una democracia donde un partido político y su eterna vanguardia ostentan el poder durante cincuenta años o más.


gareas@cablenet.com.ni