•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Como nicaragüenses debemos cuanto antes sentarnos a conversar por la única razón que vale la pena, la paz, no hay diálogo perfecto, pero prefiero una paz imperfecta a una guerra santa.

No podemos aceptar la violencia venga de donde venga, no debemos renunciar al diálogo, aunque parezca cada vez más lejano, es nuestra única esperanza para no destruir nuestro país. Las consecuencias de la radicalización la van a pagar hasta nuestros nietos, no permitamos que esto ocurra.

No estamos olvidando a nuestros muertos, debemos precisamente por ellos no apoyar la violencia, apoyemos la paz y el diálogo. No nos desesperemos, un error y no vamos a lamentar a 60 muertos, podrían ser 600, 6,000 o 60,000, eso es lo que estamos buscando al ceder a la violencia.

Lamentablemente a todas las generaciones de jóvenes nos ha tocado en su momento siempre hacer los cambios y lamentablemente todos han sido con sangre, pero esto se puede y debe de cambiar, estamos en un momento decisivo como nación, o esto lo superamos juntos o esto se termina para todos.

No hay ningún derecho a arrebatarle a esta generación y a la que viene su oportunidad de vivir libres y en paz, deben estar todos los sectores que quieran y por favor que participen los jóvenes, no dejemos temas por fuera, pero démosle prioridad a la democracia, derechos humanos y la libertad en todas sus formas.

Tenemos que demostrar que nuestro país nos importa y que está por encima de cualquier cosa, tenemos que construir patria, y por más que nos duela y por más rabia que podamos tener, por favor démosle una oportunidad a la paz.

Si no logramos contener o por lo menos rebajar nuestras emociones, si permitimos que nuestros ánimos se impongan, inexorablemente vamos a caer en el caos, la destrucción, la anarquía y en último caso en la guerra.

Necesitamos instituciones supranacionales, como la OEA, ONU, Comunidad Europea y la CIDH, para que sean los encargados del cumplimiento de los acuerdos y que realmente esclarezcan lo que pasó y se castigue a los culpables, por la verdad y por la justicia.

No se sigan burlando de nosotros con la Comisión de la Vergüenza y la Impunidad, el mismo que la conformó es al que tienen que investigar, Gustavo Porras es uno de los mayores culpables de todo lo que está y lo que va a pasar en este país, el debería ser el primer investigado, sus manos están manchadas.

Qué credibilidad puede tener la Comisión de la Vergüenza y la Impunidad, si la mayoría de diputados solo obedecen órdenes, nunca han hecho nada que no se les diga y no tienen ninguna posibilidad de criterio propio, si tuvieran un poquito de dignidad renunciarían por lo menos a esa comisión.

Este país ya no es el que fue hace 15 días ni lo volverá a ser nunca más, si no entienden esto, si no comprenden que todos estamos cansados de esa prepotencia, de esa casi ilusión de la eternidad en el poder y de la falta de democracia vamos directo a una confrontación que es casi imposible de predecir sus alcances.

Yo siempre voy a apoyar la paz con dignidad y el diálogo con resultados.