Roberto Leal y David Baringo
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La combinación de información de sistemas geográficos referenciada (SIG) en conjunto con la comercialización de los drones, ha brindado acceso a nuevas perspectivas que jamás hubieran sido factibles antes por razones de costo y limitaciones técnicas.

Los drones han llegado a introducir la fotografía aérea a un nuevo espectro de especialistas en distintas áreas, proveyéndoles de oportunidades de apreciar su trabajo desde otro ángulo.

Estos usos van desde exploradores de National Geographic, al utilizarlos para encontrar asentamientos indígenas en Siberia, hasta aplicaciones humanitarias por parte de Unicef para entregar ayuda, o el caso de monitoreo de especies en peligro de extinción en parques nacionales en África por guardabosques. Los mismos drones pueden ser adaptados con tecnologías de “Remote Sensing”, entre otras, para medir deforestación o el inventario de carbono en bosques.

Desde la introducción de los drones, hemos estado en espera de poder contar con una oportunidad para poder utilizarlos como una herramienta adicional a nuestros análisis de impactos y riesgos socioambientales en proyectos.

La hora había llegado. Obtuvimos la oportunidad de implementarlo en un programa de control de inundaciones en Argentina en la provincia de Buenos Aires, en la ciudad de Pergamino. Esta ciudad ha visto un número de fuertes inundaciones en los últimos años.

El BID aprobó un programa de obras múltiples en el 2017, trabajando con la provincia de Buenos Aires. Este programa se enfoca en proveer una protección ante el riesgo recurrente en la zona de inundaciones que suelen afectar a la población, suponiendo importantes costos económicos asociados.

Las medidas de protección son estructurales y no estructurales. Se cuenta específicamente con obras de regulación como lo son diques y cauces de alivio. Estas permiten almacenar temporalmente la creciente de agua debido a altas precipitaciones.

En el caso de la ciudad de Pergamino, se identificó que una de las obras a realizarse sería una represa de retención temporal de inundaciones río arriba del poblado. Se modelizó una mancha de inundación temporal conforme a distintos escenarios, tomando en cuenta las recurrencias de las máximas precipitaciones posibles en un rango de hasta 100 años. Asimismo, en los modelos de posibles precipitaciones se trabajó con escenarios que incluyeran posibles variaciones por cambio climático.

Al contar con una mancha del área de posibles inundaciones y variaciones por el cambio climático, el equipo tomó la decisión de realizar un Plan de Afectación de Activos (PAA). Este plan se debía de identificar todos aquellos activos dentro de la zona de afectación, desde zonas de pasto y cultivos a construcciones (principalmente granjas). Esta tarea se planificó y llevó a cabo en conjunto con el área ambiental de la Dirección Provincial de Hidráulica (Departamento de Estudios Ambientales), un relevamiento fotográfico utilizando la flota de drones de la mencionada dirección. De este modo fue posible obtener fotografías aéreas de gran resolución de todos los activos presentes en el área.

Posteriormente se pudieron realizar diferentes productos informáticos geográficos de gran utilidad, tanto en campo (mapas, fotografías y videos) como en gabinete (mapas de activos, orto mosaicos, incorporación a la plataforma Google Earth, entre otros). Esto proveyó al equipo de herramientas muy útiles y efectivas para la conformación del PAA, y de gran poder explicativo y visual durante las consultas específicas con los afectados.

Creemos que este tipo de aplicaciones son tan solo la punta del iceberg en interesantes cooperaciones socioambientales con los drones, y de modo general con los sistemas de información geográfica. Sin duda proveerán un mayor valor al relevamiento ambiental y social de los proyectos del BID al contar con nuevas perspectivas, enfoques creativos y presentaciones novedosas.

* Este artículo fue publicado en el blog Mejorando vidas del BID.