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Los seres humanos cumplimos un ciclo en la vida: nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. El desarrollo científico tecnológico nos garantiza vivir cada vez más tiempo y con mayor calidad de vida. Las generaciones que pasan nunca han tenido mejorar y mayor expectativa y calidad de vida. La premisa aquella que todo tiempo pasado fue mejor es nada más un eufemismo. Basta con conocer los alcances obtenidos con la informática, la tecnología de punta y todo lo que puede cambiar las cosas en instantes para comprobarlo. Pasa igual cuando hablamos del desarrollo de la sociedade humana, partiendo de la era primitiva hasta nuestros días.

Evolucionamos con el cambio de cada sistema social o involucionamos, es decir, ¿retrocedemos? De la era del fuego y del hielo a la de la nanotecnología es evidente que avanzamos, es decir, evolucionamos. Nos referimos a aspectos materiales fundamentalmente. Pero, ¿qué ha sucedido en relación a los aspectos sociales, a la conciencia, a la razón de ser de las formas de organización humana para coexistir como especie viviente?

Probablemente la repuesta es que hemos involucionado, es decir, retrocedido como seres de una misma especie en el árbol de los seres vivos.

La historia registrada, hasta hoy, da muestra de procesos de extinción de grupos de población (pueblos, etnias, etc.) por parte de otros grupos humanos. Guerras entre países, entre pueblos, entre etnias, entre grupos económicos, entre razas, entre religiones, etc. ¿Se estará cumpliendo la teoría darwiniana de la selección natural de las especies?, ¿del fuerte eliminando al débil? La evidencia demuestra que sí.

El fortalecimiento del sistema de mercado y la globalización evidencian que existe una relación directamente proporcional que demuestra que a mayor desarrollo material, menor humanismo. Indicadores intangibles como solidaridad, coexistencia pacífica, tolerancia, transparencia, honestidad, socialización, entre otros, son irrelevantes cada vez más, a medida que se sucede un sistema social por otro, prospectivamente hablando. Desde la comunidad primitiva (todo para todos), hasta la actual (todo para pocos y nada  la sociedad para muchos). Capitalismo salvaje le han denominado algunos líderes sociales y religiosos éticos.

¿Cómo explicar la transformación de individuos (hombres, mujeres y diversos) que optan por comportamientos distintos y hasta antagónicos en períodos de tiempo tan breves, motivados por intereses materiales más que de principios, ideas y filosofía? Será el fenómeno descrito por F. Kafka, “La Metamorfosis”, con su ejemplo de la cucaracha? Los sociólogos tendrán que sudar su sesera para encontrar una repuesta para las generaciones venideras y explicar este abril gris que empañó nuestro suelo y cielo. La involución de la sociedad nicaragüense.

¡Salud para todos!, sigue siendo una variable muy lejos de cumplir. Avanzamos cinco pasos y retrocedimos 15 en la última década y media. La salud mental es la más afectada. Todos estamos envueltos en esta vorágine. ¿Será la sociedad del siglo XXI, una sociedad de sociópatas y psicópatas?

La Organización Mundial de la Salud tendría que buscar una repuesta, pero sin los sesgos que cotidianamente acostumbra por presión u orientación de grupos de poder. ¿Involucionamos o evolucionamos como sociedad?

Puesto que está de moda la democracia, todos podríamos tener nuestra propia repuesta.

¡Salud para todos!

* Médico