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Burkina Faso rompió relaciones diplomáticas con Taiwán. Hace poco lo hizo República Dominicana. ¿Es otra estocada del régimen chino? 

Hoy el gobierno democrático de Taipéi tiene menos aliados: 20. Ello compromete su autodeterminación. Si sigue así va camino a convertirse en un Estado-nación, que por perder aliados, el régimen de Beijing, eventualmente, lo tomará por la fuerza.

Mi punto: Beijing está comprando aliados con su “diplomacia del yuan”. Ello evidencia dos cosas: 1) que China Continental está apuntando a conquistar el África, sea como fuere; 2) persiste en rendir a Taiwán sin amenazarlo; juega a la ley del círculo. Pregunto: ¿podrá China Continental aislar totalmente a la bondadosa nación taiwanesa?

Es evidente. China, hoy superpotencia,―sale a hacer conquistas extracontinentales: en África y América Latina; sus inversiones en nuestra región (en 2017) fueron de US$230 billones (según Brookings Institute); es socio principal de las economías más grandes de la región: Brasil, México, Argentina, Colombia, Perú, Chile, Venezuela (su mayor deudor).

En África, China además de ser el primer comprador de petróleo a Nigeria, Angola, Sudán del Norte, sus inversiones en infraestructura petrolera están en 20 países (según un ensayo del Institute of Developing Economies (IDE-JETRO). Ello revela que Xi Jingping sabe que en este continente puede asentarse sin enfrentarse a nadie. ¡Ya tiene una base militar en Djibouti! 

Beijing, siendo la segunda potencia planetaria, usa sus recursos para ser generoso con países pobres. Sus objetivos son estratégicos. Después que las potencias europeas mayores coloniales abandonaran el África creando así un vacío suprapolítico― los chinos están neocolonizando ese continente, rico en recursos naturales. Esto impulsará a otras potencias asiáticas Rusia, Japón, India―a competir para liderar nuevos mercados, alianzas y zonas de influencia. En América Latina, aunque Estados Unidos siga prevaleciendo―siempre habrá unos pocos desmarcados de Washington. 

Con su agresiva política africana, China es un monstruo planeando engullirse, por aislamiento, a Taiwán. Sus yuanes ya han comprado algunas conciencias por todas partes.

¿Hasta dónde va a llegar el régimen chino sabiendo que no debería usar la fuerza militar, pues Washington podría intervenir en favor de Taiwán, si se diera una amenaza contundente de parte del régimen continental? ¿Beijing quiere demostrar que su vía diplomática ahogará a los taiwaneses,  para eventualmente, absorberlos en su modelo de “Un Estado dos naciones”? ¿Cuáles son los límites morales de esa política exterior, si la comunidad internacional se cruza de brazos? ¿Cuánto pueden hacer otros Estados decentes para advertirle a China que debe cesar el aislamiento forzado que está imponiendo?

Hay una verdad contundente: el daño está hecho. Si Taiwán se va quedando cada día más con menos países aliados --aunque esté acostumbrada a vivir con poco-- ¿podrá mantenerse estoica o negociará una salida honorable?

La presidente de Taiwán, Tsai Ing-wen, calificó los hechos como un: “…ataque en serie de supresión...” Su actitud fue digna y soberana.

Militarmente no se puede intimidar al régimen con más soldados en el mundo. Aun así, las inversiones taiwanesas en China son superiores a las de Beijing, en Taiwán

La diplomacia taiwanesa está debilitándose. Taipéi no puede quedarse sin aliados. Debe plantarse con dignidad ante el monstruoso vecino.   

El gobierno de la señora Tsai actuó muy bien. Pero, Taiwán debería moverse más buscando otros aliados --u otro tipo de aliados. Esto es cuestión de imaginación estratégica. Porque si Taipéi se apresura a negociar ya, mostraría desesperación. El régimen chino continental no tiene prisa: ha permanecido cinco mil años. Y sabe que si actúa diplomáticamente, Washington no se justificaría para ayudarle a Taipéi.  

¿Le queda al gobierno taiwanés solo la opción de buscar amparo bajo otra potencia? ¿India estaría interesada en hacer alianzas con Taiwán? No creo que Gobierno de Nueva Delhi se decante por crearse situaciones engorrosas que solo alzarían los niveles de agresividad de Beijing hacia Formosa. 

Rusia no querrá enfrentarse a la híperpotencia amarilla. China Continental está creciendo en todos los campos; Rusia, no. Y, Moscú no debe perder de vista que aunque se jacte de sus poderosas fuerzas armadas, los militares chinos se están modernizando; son más ricos que cualquier país asiático. Pueden alcanzar cualquier cumbre. En cuanto a soldados, tienen el ejército más numeroso del mundo.

¿Le queda a Taiwán aliarse con Japón o Corea del Sur, ante los despojos inducidos por los yuanes del régimen comunista?

Taiwán no puede desaparecer porque le traicionen los  oportunistas. Es un deber moral darle la mano, de la misma manera que ellos lo han hecho con muchos países pequeños.