Eddy Zepeda Cruz
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Tratando de ser propositivos, confiando en la bondad interior de cada nicaragüense, aun dentro de las diferentes o antagónicas posiciones que se defiendan, es justo y sano pensar y partir de la premisa que Tod@s queremos lo mejor para los más de 6 millones de habitantes de este paisito. La línea de partida debe ser la satisfacción de las necesidades básicas, que incluyen todas las libertades que como seres humanos merecemos. 

La libertad solo es posible cuando no es de nadie y es de todos. Igual aplica a los Derechos. Nadie puede poseer más libertad y derechos que otro. Retórica pura cuando vemos la realidad del mundo actual. Un@s poc@s cuentan con demasiadas libertades y derechos, cuando muchísimos apenas alcanzan las básicas para sobrevivir. Se refleja a nivel de países, de comunidades, de familias. La justicia social sigue siendo una utopía. Parece ser que las desigualdades son partes intrínsecas del ser humano. O al menos así lo han normado los que tienen poder. L@s poderos@s de siempre. 

La actual coyuntura nacional se debate entre seguir existiendo como nación o extinguirnos. A eso apuestan las delegaciones con voz y voto designadas por dos sectores, existiendo otros tantos que están al margen, con sus propias necesidades, demandas, exigencias y puntos de vista sobre el cómo hacer para salir de la crisis. Quizás se adecúen a las decisiones finales, en aras de no hacer crónico el proceso.

Democracia, independencia de poderes, libertad de prensa, seguridad ciudadana, entre otras peticiones están en la mesa. Cada grupo tiene su propia definición de tales variables o indicadores. El lenguaje es confuso. Los intereses de cada quien no permiten unificar un solo lenguaje. Los factores externos inciden con fuerza sobre ambos. Intereses foráneos que no benefician al país pero que son determinantes por parte de quienes siempre han incidido en las políticas públicas del desarrollo. Intereses Creados. Condicionantes geoestratégicas y geopolíticas supranacionales.

Por qué sugerir premisas sicosociales en el debate?... Porque quienes son protagonistas directos en el conflicto demandan oportunidades y libertades para alcanzar Calidad de Vida, Dignidad como seres humanos. Tales indicadores de calidad parece ser que no han sido suplidos durante los años y décadas pasadas.  Educación. Cultura, Salud, Vivienda, Trabajo, Seguridad, Ocio, libertades diversas, etc., etc.

Cómo explicar entonces en el pasado reciente los índices de crecimiento económico positivos, los niveles de seguridad que son ejemplo para Latinoamérica, el desarrollo del turismo, y otras tantas bondades avaladas por organismos internacionales como el FMI, BM, BID, BCIE, OMS, OPS, etc. Interrogante con distintas respuestas, según la percepción subjetiva de quien las brinde. 

Los errores y fallas cometidas también han sido expuestos por instituciones nacionales e internacionales, existiendo muchas tantas que siguen vigentes, pero que deben ser superadas por los diferentes actores de la vida nacional, debiendo existir incidencia de la sociedad toda para que se cumplan. No hacerlo sería negligencia, independientemente de la posición o situación y el contexto en el que nos encontremos: público, privado, religioso, comunitario, etc.

No es posible seguir en la senda de la violencia, la intransigencia y el negativismo. Los adultos tenemos la responsabilidad de contribuir en la formación y consolidación de las generaciones emergentes, sanas, física y mentalmente hablando.

Desterrar conductas nocivas y destructivas. Pedirles disculpas por los errores cometidos en más de una ocasión y acompañarles en la construcción de un país robusto, económicamente, pero sobre todo, en valores ciudadanos de Tolerancia, Respeto y coexistencia pacífica. Es la única vía para alcanzar Democracia, sin apellidos, pero sobre todo, de lograr una paz duradera.

* El autor es médico.