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A pesar de que se ha dicho bastante acerca del abuso sexual y se ha discutido sobre castigo para los abusadores aún queda mucho por decir, para aclarar ideas sobre el tema y de manera especial, sobre la prevención.

Una de las falsas creencias sobre el abuso sexual es reciente; es decir, que es en los últimos años o meses cuando “el mundo se ha vuelto loco”, o que “esta sociedad está pervertida”, o que “la sociedad perdió los valores”, y que por ello es que el abuso sexual está ocurriendo con mayor frecuencia. Esto es irreal, pues estas prácticas vienen desde los inicios de la humanidad y han estado presentes durante toda la historia. Lo que sí es real es que ahora se está poniendo más en evidencia, se está denunciando cada vez más.

También es falso que los abusadores sean sujetos extraños o anormales, pues se ha encontrado que pueden ser de cualquier raza, edad, nivel socioeconómico o de instrucción, pueden ser profesionales, empresarios, obreros, desempleados, políticos, maestros, religiosos. Los datos de la policía del 2008 indican que los principales abusadores sexuales en este año fueron novios, padrastros, vecinos, tíos y padres. Todos ellos sostenían una relación cercana con las niñas y niños, adolescentes.

Hasta hace poco existía la creencia de que el abuso y la violencia sexual eran poco frecuentes en los menores de edad, sin embargo se ha encontrado que estudios como Confites en el Infierno, revelan que tres de cada cuatro mujeres recuerda haber sido objeto de caricias o juegos de naturaleza sexual durante su infancia, tanto con niños de su propia edad, niños mayores o adultos. Solamente el año pasado 875 niñas, niños menores de 13 años denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual, según los registros nacionales de la Comisaría de la Mujer.

En nuestro país es alta la tasa de frecuencia de adultos que, al ser entrevistados manifiestan recordar haber sido besuqueados o acariciados alrededor de la pubertad por amistades de su edad o por adultos cercanos; las denuncias interpuestas en el 2008 indican que 1040 adolescentes de 13 y 14 años sufrieron algún tipo de abuso sexual.

La forma en que entendamos el problema del abuso sexual es determinante para identificar cómo es que estamos previniendo o resolviendo el problema. Por ello es que desde el Movimiento contra el Abuso Sexual decimos que lo primero y más importante es reconocer desde nuestra vida cotidiana que el abuso sexual existe y podemos ser víctimas de él en nuestras familias con una persona cercana.

Por estas razones es que queremos aportar con algunas recomendaciones para prevenir que los niños/as sigan siendo objeto de abuso sexual, éstas son:
* Proporcionar una educación sexual temprana. Desde los primeros años de vida enseñarle al niño/a a llamar por su nombre a sus órganos sexuales, a asearse adecuadamente, así como el respeto y cuidado que debe tener y exigir para con su cuerpo.

* Hacerle conocer sin exageraciones y de una manera realista sobre los riesgos y posibilidades de abuso sexual que existen sobre todo con personas conocidas o cercanas, como familiares, profesores, entrenadores, novios y amigos.

* Abrir espacios de confianza y seguridad que le permitan reconocer que siempre podrá contar con la madre y/o el padre, para discutir abiertamente y sin vergüenza cualquier problema o temor que agobie al niño/a, sin que ello signifique sufrir un castigo, perder el afecto, confianza o aprecio de sus padres.

* Tener cuidado de dejar a las niñas/os con personas que siempre se pueda tener confianza y seguridad de que no van a hacer daño o a abusar sexualmente de ellas/os; ni dejarlos solos en la casa ni en la calle, pues por lo general ellos no pueden cuidarse solos.

* Organizarse a nivel de vecindario, de asociación de padres de familia, servicio de vigilancia, etc. con el fin de estar atentos ante la presencia de sujetos o de situaciones extrañas y de ser necesario actuar oportunamente.

* Compartir este tipo de información con las/os niñas/os y miembros de la comunidad a través de charlas, conferencias, Escuelas para Padres, etc. solicitando el apoyo de organizaciones y personas que conozcan sobre la temática de abuso sexual y que están capacitadas y sensibilizadas sobre éste.

* Obtener información y consejería sobre la mejor forma de educar a nuestras/os hijos, especialmente si estamos viviendo una situación irregular dentro de la familia que podría desorientarles o confundirles.

Es importante mencionar que el mayor peligro acerca de la sexualidad humana es que sabemos poco de ella, tenemos información incierta y basada en mitos y prejuicios; de ahí la importancia de educarnos y educar correctamente a quienes nos rodean. Recordar que la mayoría de las personas han participado durante su infancia en juegos de descubrimiento y exploración de la sexualidad sin que ello signifique algún tipo de anormalidad. Que en caso de sospecharse o comprobarse una situación de abuso sexual se debe actuar con mucho cuidado y de preferencia bajo consejería de un profesional que conozca sobre este tema.

M.C.A.S - Nicaragua
hablemosde.abusosexual@gmail.com