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La Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, remontada a septiembre de 1936, ha tenido dos etapas. Durante la primera dio a luz cuarenta y cuatro números y, desde 1997, ha editado treinta y ocho, correspondiendo el último 82 (julio, 2018). El doctor Jaime Incer Barquero lo inicia con el estudio inédito “Las migraciones en la Nicaragua precolombina”, guiándose en parte por las toponimias y ofreciendo una completa y esclarecedora síntesis del tema.

Luego, en la sección “Una geografía que hizo historia”, se le tributa un homenaje a Pablo Lévy, francés del siglo XIX, autor de la obra Notas geográficas y económicas sobre la república de Nicaragua (1873), publicada hace 145 años. En tres artículos se revalora este pionero e imperecedero aporte a la cultura nacional. José T. Mejía (“Pablo Lévy: ingeniero, geógrafo, explorador, naturalista y antropólogo”); Jorge Eduardo Arellano (“Primera visión científica de Nicaragua”) y de nuevo Incer Barquero, son sus autores.

La tercera sección, “Documentos”, contiene tres piezas de la época colonial. Una del siglo XVII (un informe episcopal a Felipe IV del 14 de julio de 1647) y dos del XVIII: otro informe, esta vez de los vecinos y de la villa de Rivas al marqués de la Hormaza, suscrito el 5 de junio de 1788; y el título de muy noble y leal al Ayuntamiento de Nueva Segovia, emitido por Fernando VII el 10 de diciembre de 1812. Muy poco conocidos -–aunque ya publicados en revistas de escasa circulación-- son los dos últimos; pero el primero se difunde hasta ahora y, firmado por el obispo fray Alonso Briceño (1587-1688), versa sobre la mudanza a Granada de la Catedral de León, los tres poseen enorme interés, especialmente el primero, donde se afirma que “en el menor pueblo de indios [de la provincia de Nicaragua] celebran los oficios divinos con capilla y música”.

Tres colaboraciones figuran en la sección “Ensayos”. A saber: las de Ligia Madrigal Mendieta (“Enseñanza y esperanza de la historia”); Pablo Kraudy (“La historia de nuestro pensamiento: una obra en gestación”); y del suscrito (“Ideas del vanguardismo reaccionario de Granada” capítulo del libro recientemente publicado Pensadores de Nicaragua).

En la sección siguiente se publican dos discursos de incorporación a nuestra Academia: uno del embajador del Brasil en Nicaragua Luis Cláudio Villafañe G. Santos como miembro correspondiente (“Brasil: ¿americano, latinoamericano o sudamericano?”); y otro de su homólogo argentino Marcelo Valle Founrouge como honorario (“San Martín y Morazán: paladines de la libertad y unidad regional”).  A continuación, se presenta la colaboración que especialmente solicitamos a otro representante diplomático acreditado en el país. Nos referimos a Seok Hwa Hong, embajador de Corea del Sur (“La estrategia para el exitoso desarrollo económico y social de la república de Corea”). Muy documentados, las tres colaboraciones reflejan el conocimiento de sus autores sobre la realidad actual e histórica de sus respectivas naciones. 

Enseguida exponemos un dossier dedicado al movimiento obrero nicaragüense. Seis artículos ––todos valiosos–– contribuyen a profundizar en el tema, no muy investigado entre nosotros: uno del mexicano Mario Trujillo Bolio (“La historia de los trabajadores en el capitalismo nicaragüense: 1850-1950”), otro de Salomón de la Selva (“Un poco de sociología patria”), uno más del suscrito (“Campaña sindical y antintervencionista de Salomón de la Selva”) y un cuarto de Adolfo Bonilla (“Seis aportes a la historia del sindicalismo cristiano en Nicaragua”), más una “Biblio-hemerografía básica de la historia de nuestro movimiento obrero en Nicaragua”, firmado por la RAGHN.

En la sección siguiente “Textos rescatados”, se reproducen piezas de interés social de Gustavo Guzmán (“La Semana Santa de Granada en 1888”), Carlos A. Bravo (“Fuga de Moncada a Honduras en 1898”)  y Emilio Downing Selva (una carta de 1928);  inmediatamente se presentan una colaboración inédita del doctor Rigoberto Navarro Genie sobre el aporte del etnólogo Eduard Conzemius a la arqueología de América Central; otra del historiador costarricense Armando Vargas Araya sobre los cubanos colaboradores de William Walker y la de Manuel Fernández Vílchez ––intelectual nicaragüense residente en España–– sobre la insurrección comunal entre 1978 y 1979. 

Finalmente, en la sección “Actividades y reseñas”, Ligia Madrigal Mendieta resume la actividad académica de la Jornada: a cien años de Eduard Conzemius en Nicaragua y se incluyen recensiones de libros y revistas firmadas por el suscrito (“Acahualinca 3”) y Germán Romero Vargas (“Un nuevo aporte a la historia de las mentalidades en Nicaragua”).