Samia Melhem*
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El Perú ha puesto tanto énfasis en la importancia de la identificación que ha creado un museo dedicado al tema. El “Museo de la Identificación” ubicado en Lima muestra a los visitantes la importancia de la identidad en la historia del país.

De hecho, los incas, siglos antes de que llegaran los europeos, hacían un seguimiento de la población mediante el uso del “quipu”, un sistema de contabilidad basado en cuerdas, en las que cada nudo denotaba un pueblo o comunidad.

El país ha priorizado la identificación, y la singularidad de cada persona, desde mucho antes de que los Objetivos de Desarrollo Sostenible hicieran de la “identidad jurídica para todos, en particular mediante el registro de nacimientos”, una prioridad mundial.

La campaña nacional de identificación del Perú comenzó en 1995, después de que una insurrección civil dividió al país y provocó la pérdida o destrucción de los archivos en papel del registro civil.

El conflicto dejó muchas personas desplazadas y más de 3 millones de peruanos se quedaron sin  documentos de identidad. (i) Posteriormente, el Perú se comprometió a declarar la identificación como una prioridad nacional.

Asegurar la identidad única de los ciudadanos y residentes fue un símbolo importante de reintegración y reconciliación, especialmente para aquellos sin documentos de identidad. Como resultado de este compromiso, en el Perú existe hoy una cobertura de identificación prácticamente universal.

 La capacidad del Perú de impulsar la agenda de la identificación ha inspirado a otros países a lograr resultados similares. Junto con la delegación de Côte d’Ivoire y Guinea, visitamos Perú el mes pasado para aprender de su notable experiencia. La visita se realizó en el marco del Programa de Intercambio Sur-Sur impulsado por la iniciativa Identificación para el Desarrollo (IDpD) del Grupo Banco Mundial.

 El viaje fue muy oportuno, ya que Côte d’Ivoire y Guinea serán los primeros en poner en marcha el Programa Regional de Identificación Única de África Occidental para la Integración y la Inclusión Regional (WURI, por sus siglas en inglés), que tiene como objetivo proporcionar a toda la población una prueba de identidad reconocida por el Gobierno para permitir el acceso a servicios, como el seguro de salud y los servicios bancarios.

 Escuchamos a funcionarios del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), el organismo nacional de identificación del Perú, quienes nos contaron sobre los desafíos que debieron enfrentar durante la implementación del sistema nacional de identificación.

 El Perú es un caso único porque su enfoque se centra en la inclusión. El Reniec hizo un esfuerzo especial para llegar a los segmentos más vulnerables y aislados de la población: durante todo el año, personal del organismo navegó por el río Amazonas en botes militares para llegar a comunidades remotas y registrar actos civiles y proporcionar registros de identificación.

También se puso énfasis en la diversidad y la sensibilidad cultural y el uso de las lenguas indígenas. El Reniec  no solo aseguró que los formularios y la información estuvieran disponibles en algunas de las principales lenguas, sino que también hizo posible la publicación de libros en más de 40 idiomas indígenas y siguió los procedimientos para asignar nombres de cada grupo étnico a fin de preservar parte del patrimonio cultural del Perú.

 Desde agosto de 2006, las autoridades peruanas usan un sistema de tecnología digital para verificar los datos de un nuevo registro y prevenir la falsificación de documentos o el fraude. El Reniec proporciona una identificación única para cada persona desde el nacimiento, siguiendo a la persona a lo largo de su vida y permitiendo el acceso a todos los servicios públicos, como la educación, la salud y servicios de inclusión financiera. Otro aspecto interesante del sistema de gestión de identidad del Perú es que el Documento Nacional de Identidad (DNI) es emitido para todos los ciudadanos desde el nacimiento.

La visita fue sumamente inspiradora. Nos permitió ver increíbles similitudes entre el Perú de la década de 1990 y Côte d’Ivoire y Guinea de la actualidad. Recibir la información directamente del Reniec brindó a ambas delegaciones y a nuestro equipo conocimientos importantes sobre cómo implementar un sistema de identificación nacional digital sólido e inclusivo. 

Si bien el intercambio entre el Perú y Côte d’Ivoire y Guinea es el ejemplo más reciente, la iniciativa IDpD del Grupo Banco Mundial ha fomentado este intercambio entre los países desde hace muchos años para ayudarlos a aprovechar el potencial transformador de los sistemas de identificación digital. 

* Este articulo fue publicado en el Blog del Banco Mundial, en la sección Voces.