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Si hacemos el ejercicio de meternos por un momento en la cabeza de un exportador de alimentos de América Latina y el Caribe. ¿Cuál sería su mayor anhelo? Probablemente ver sus productos en las góndolas de los supermercados de otros continentes. Tal vez imaginar a un belga saboreando una mermelada de arándanos, o a un coreano probando un snack de yuca.

Sin ir tan lejos, millones de consumidores latinoamericanos y caribeños que viven en Estados Unidos o Canadá consumen los llamados “productos nostálgicos”, es decir, aquellos que extrañan por estar lejos de sus raíces, como una salsa huancaína, chiles o yerba mate.

Las oportunidades son infinitas para las pequeñas y medianas empresas (pymes) de América Latina y el Caribe (ALC), que representan el 95% de la matriz productiva. No obstante, solo el 13% de las pymes exporta, tal como lo señala el documento Going Global, publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Si las pymes lograran conquistar nuevos destinos, diversificarían su clientela, reducirían riesgos comerciales, evitarían la estacionalidad de sus productos y darían empleo a más personas.

El mismo informe del BID señala que aquellas pymes que se insertan en el comercio internacional aumentan sus ventas en un 55%, crecen un 54% en productividad, mejoran sus sueldos en un 42%, e incrementan el empleo en un 246%.

Ampliar los horizontes comerciales es una tarea difícil, que requiere estudiar los mercados, invertir en viajes para participar en ferias, adoptar normas de calidad o etiquetas sustentables, entre otras variables.

En estos y otros dilemas nos inspiramos desde la División de Comercio e Inversión del BID para crear hace 10 años el evento anual LAC Flavors (sabores de América Latina y el Caribe), con el objetivo de reunir, en un mismo lugar, a pymes proveedoras de alimentos y bebidas de los 26 países miembros prestatarios del BID, con compradores internacionales de todos los continentes.

Desde que LAC Flavors se realizó por primera vez en 2009, se han generado 15,000 citas uno-a-uno, las cuales acumularon un volumen de negocios proyectado a futuro de 762 millones de dólares.

¿Cómo lo hemos logrado? Con un concepto innovador de reuniones de negocio, en las que productores y compradores se sientan juntos a negociar por espacio de 30 minutos. Además, las empresas proveedoras participantes son cuidadosamente seleccionadas por el BID, en base a su potencial exportador; grado de innovación de sus productos; certificaciones y estándares internacionales de calidad con los que cuentan para promover la inocuidad y trazabilidad.

Pero es más que un encuentro en el que se cierran exportaciones. En cada evento se genera un clima de networking y de transferencia de conocimientos y tendencias que es único en su tipo. Descubrir de primera mano las necesidades de mercados exigentes como Israel con sus certificados kosher, los altos estándares solicitados por la FDA en Estados Unidos, o el sello halal para países árabes son algunos ejemplos.

En los dos días de citas de negocios que propone LAC Flavors las empresas asisten a charlas técnicas y acceden al contacto directo con otros colegas con los que, muchas veces, terminan asociándose para llegar juntos a nuevos países.

Las posibilidades de hacer negocios no terminan allí, sino que se potencian a través de la comunidad en línea ConnectAmericas.com, creada por el BID para generar una experiencia de negocios 24×7.

Cadenas de supermercados internacionales, importadores y distribuidores han participado de LAC Flavors, que ya tuvo lugar en Cáncun (México), Cartagena de Indias (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana), La Antigua (Guatemala), Granada (Nicaragua), Mérida (México), Asunción (Paraguay), Lima (Perú), y Buenos Aires (Argentina). Este año, en el marco del décimo aniversario, Santiago de Chile será sede de LAC Flavors por primera vez, los días 24 y 25 de septiembre.


* Jefe de la Unidad de Comercio e Inversión del Sector de Integración y Comercio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),

Este artículo se publicó en el blog 
Más allá de las fronteras del BID.