Frederico Guanais
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Quizás no sabías que los países de América Latina y el Caribe han liderado en suscribir acuerdos internacionales que incentiven a los gobiernos a encontrar estrategias para fortalecer la atención primaria de salud. Hace 40 años, 134 países y 67 organizaciones internacionales firmaron la Declaración de Alma-Ata para definir a la atención primaria como la prestación de servicios sanitarios adecuados y accesibles para todos. Su importancia sigue vigente y es, según la Organización Mundial de la Salud, la “manera inteligente de enderezar el camino del desarrollo sanitario”.

Sin embargo, ha sido difícil alcanzar esta meta por una variedad de factores, incluyendo escasa voluntad política, insuficiencia de recursos, planificación inadecuada y falta de calidad en los servicios de salud. Este último es un elemento de particular relevancia para lograr la verdadera universalidad y marcar la diferencia en la vida de los pacientes.

¿Cómo es la experiencia de los pacientes en cuanto al acceso, la calidad y la coordinación de la atención primaria en la región? Una nueva publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) resume los resultados de una encuesta realizada entre pacientes adultos de Colombia, México, Brasil, El Salvador, Panamá y Jamaica. Los datos que arroja abarcan desde la vinculación entre la atención primaria centrada en el paciente y la percepción de la buena calidad de la atención en salud, hasta las brechas en el desempeño de la atención primaria en esos seis países o los aspectos determinantes en los sistemas públicos de salud, siempre desde la perspectiva de los usuarios.

Esta información es muy valiosa para fortalecer la atención primaria de salud en los diferentes contextos sociales, económicos, políticos y epidemiológicos de la región. Sobre todo, representa un gran paso para mejorar el cuidado centrado en la persona, que es, al final del día, la verdadera vara que mide el progreso en términos de salud.

A pesar de que el acceso a la atención primaria en un plazo inferior a dos días es similar en países de bajos y altos recursos (51% y 54%, respectivamente) destacan diferencias entre los sistemas de salud de la región versus los de los países de altos ingresos.

 En los países más desarrollados:

•  68% de los pacientes calificó la calidad de sus servicios de salud como “muy buena” o “excelente”.

•  15% de los pacientes enfrenta dificultades financieras para acceder a los servicios de atención primaria.

• 55% de los usuarios considera que su sistema de salud necesita cambios fundamentales para mejorar.

En América Latina y el Caribe:

• Solo el 40% calificó la calidad de sus servicios de salud como “muy buena” o “excelente”.

• El 35% tiene dificultades financieras para acceder a los servicios de atención primaria

• 88% cree que el sistema de salud necesita cambios fundamentales para funcionar mejor.

Incluso dentro de la región, hay diferencias notables en cuanto a las experiencias y percepciones de los usuarios. Por ejemplo:

•Solamente el 30% de los colombianos considera que la calidad de los servicios de salud que recibe es “muy buena” o “excelente”.

• En Jamaica el 46% de los pacientes tiene dificultades financieras para acceder a los servicios de atención primaria.

• 97% de los pacientes en Brasil considera necesarios los cambios a su sistema de salud.

Muchos de nuestros países han llevado a cabo ambiciosas reformas destinadas a ampliar la cobertura de los servicios, como México y Jamaica. También han orientado sus sistemas de salud hacia la atención primaria, como en El Salvador o Brasil. Y Colombia se ha concentrado en aumentar la protección financiera frente a los gastos de salud. El denominador común ha sido fortalecer la respuesta y buscar la calidad de la salud para los pacientes. Esto es posible, en gran parte, por la información obtenida y las lecciones aprendidas.

Los datos publicados en Desde el paciente. Experiencias de la atención primaria de salud en América Latina y el Caribe presentan resultados inéditos y demuestran que monitorear la atención primaria en salud desde la perspectiva del usuario es factible, efectivo y razonablemente rápido y económico. Expandir estos estudios a otros contextos y repetirlos periódicamente servirá para evaluar los impactos de las principales reformas a lo largo de la región y ajustar las políticas, donde sea necesario, en la continua búsqueda de la salud universal de calidad. Para realmente poder servir al paciente, hay que escucharlo atentamente…

Este artículo fue publicado en el Blog del BID, en la sección Gente Saludable.