•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

1. Estas Fiestas Patrias las viví con una mezcla de tristeza, alegría, orgullo y esperanza.

2. Tristeza por los que han muerto de ambos bandos desde abril y por sus familias ante la represión salvaje del régimen. 

3. Tristeza también porque después de 197 años de “independencia” de España y 180 años de “independencia” de la Federación de Centroamérica, todavía no nos hemos “independizado” de la pobreza ni hemos podido consolidar la democracia, ni la institucionalidad y la justicia que nos protege a todos, particularmente a los pobres, ni tampoco la prosperidad. 

4. Y hemos seguido “dependiendo” a pesar de ser “independientes” de los protectores de turno, aunque el último ya se acabó.  

5. Alegría porque la bandera azul y blanco se alza de nuevo majestuosa y orgullosa por todos los rincones del país y nos abriga y une a los nicaragüenses.

6. Orgullo por todos los valientes que defendieron la patria en San Jacinto:  Andrés Castro y José Dolores Estrada, los más conocidos, pero también, como menciono recientemente Jorge Eduardo Arellano: Bartolo Sandoval, Liberato Cisne, José Siero, Tomas Fonseca, Juan Estrada, y otros muchos que la historia no menciona pero que fueron igual de valientes y generosos con su tierra. 

7. Orgullo también por todos los que la han defendido desde entonces y la están defendiendo ahora. 

8. Esperanza porque a pesar los problemas actuales algún día volveremos a ser una república donde impere la ley, la institucionalidad, el balance entre los poderes del estado, y se respete la vida y hacienda de todos los nicaragüenses.  

9. Esperanza de que se termine lo que don Enrique Bolaños ha llamado la “incesante lucha violenta fratricida por el poder político” que además del costo humano nos ha sumido en la pobreza.

10. Para mí el mejor ejemplo y significado de las Fiestas Patrias es lo que escribió Pedro Joaquín Chamorro hace 55 años que nos recuerda a los caídos en las luchas de ambos bandos y nos enseña que la concordia debe prevalecer ante las diferencias. 

11. Siempre lo recuerdo en los días patrios, pero particularmente en este año de mayor conflicto y divisiones con un Gobierno represivo y autoritario 

12. Por lo que lo cito parcialmente con paréntesis míos:

13. “Está bien que los niños agiten banderitas de Nicaragua durante los días patrios y recuerden a José Dolores Estrada.

14. “Todo ello es bueno, y meritorio, pero hay algo más que hacer durante estos días. Algo muy simple, pero año con año se olvida.

15. “Es necesario ir al campo; a cualquier campo que sea, y dejar sobre la tierra una flor para todos aquellos que por una razón u otra dieron su vida por la patria y no vacilaron en ir al sacrificio, esperando que con él iban a mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas.

16. Equivocados o no, murieron por Nicaragua, y si la semilla de su generosidad, no ha fructificado todavía, vendrá el tiempo en que germine y cubra nuestros horizontes.

17. “Tenemos que dejar esa flor en el campo, sin pasión, sin rencor, pero muy conscientes de que al hacerlos nos volvemos a comprometer con quienes cayeron, a recordar sus ideales, y a luchar para que algún día estos se pongan en práctica.

18. “Los sacrificados de ayer (hoy), son tan héroes como de anteayer. Son los hombres (y jóvenes) generosos que murieron por amor a su prójimo, para que este último fuera enteramente libre, y viviera una vida de entera dignidad.

19. “Es por ello, que la fiesta de San Jacinto, y la fiesta de la Independencia, aunque conmemorando sucesos ocurridos en el siglo pasado (hace dos siglos) son también la fiesta de quienes cayeron en este siglo (XXI), sacrificados por el ideal de una Nicaragua mejor y nueva”.

20. “Junto al hombro de José Dolores Estrada, debemos de ubicar en nuestros sentimientos y nuestra imaginación, el hombro de cada nicaragüense muerto en la lucha por una patria en donde se respete la libertad de los hombres, y se viva de acuerdo con los conceptos de la dignidad social, que pertenecen a nuestro tiempo”.

21. “Dejemos pues una flor más sobre la tierra estos días, y continuemos esperando que las semillas del sacrificio germinen, y den su fruto para esta, y las próximas generaciones”.

*El autor (en este caso semi-autor ya que la mitad del escrito es del Dr. Chamorro) Carlos Guillermo Muñiz Bermúdez es nicaragüense y Director Honorario de Funides. 

Sus opiniones son personales.