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China y Rusia consideran que el actual orden mundial encabezado por Estados Unidos, precisa cambios. Pekín cree que se encuentra al inicio de una nueva guerra fría con Washington, en la que Moscú no va precisamente a llevarle la contraria.

En la ciudad de Vladivostok, el presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente chino, Xi Jinping, convinieron renovar acuerdos para fortalecer las relaciones bilaterales con miras a  contrarrestar el proteccionismo estadounidense. Ambas naciones marcaron su firme posición de unir esfuerzos para hacer frente a lo que el mandatario chino denominó como una “atmósfera política impredecible” de parte de Estados Unidos. Putin aseveró que: “la economía mundial enfrenta hoy nuevas formas de proteccionismo con diferentes tipos de barreras que van en aumento”.

Ambos países están unidos por una fuerte presión estadounidense. En el caso ruso, por la amenaza de nuevas sanciones, en el chino, por lo que ya se ha tornado toda una guerra comercial. En su estrategia de seguridad nacional de 2017, Washington los describe como deseosos de “formar un mundo opuesto a los valores e intereses de Estados Unidos”.

Si la tendencia a aproximarse de ambas potencias del antiguo bloque comunista ya se había acelerado desde la llegada al poder de Xi hace 6 años, ahora han intensificado sus señales de colaboración.

Tras una reunión con Putín, Xi declaro: “Junto con nuestros colegas rusos, aumentaremos nuestra fructífera cooperación en cuestiones internacionales e intensificaremos la coordinación”,  “para hacer frente al proteccionismo”. El presidente chino no llamó a Estados Unidos por su nombre. Pero no le hacía falta. Estaba claro a quién se refería.

Ambos jefes de Estado presenciaron juntos el comienzo de las maniobras Voctok-2018, que Rusia ha calificado como las mayores de este país —incluida la etapa soviética— y en las que intervienen más de 300,000 soldados. China acude como país invitado, en la mayor participación de su historia en estos ejercicios militares; aporta 3,200 militares, tanques, equipos de artillería, aviones y helicópteros.

Asimismo, participan en el Foro Económico Oriental de Vladivostok. “Vemos actos unilaterales y medidas económicas hostiles, pero Rusia y China son socios y buenos vecinos. Mantenemos una cooperación sólida, un interés histórico notable en mantener y fortalecer nuestros respectivos países. Entramos en una nueva era de cooperación, y juntos podremos hacer frente a los desafíos y riesgos con los que nos encontramos”, sostuvo el jefe de Estado chino, quien ha acudido a la ciudad siberiana al frente de una delegación que incluye cerca de un millar de empresarios.

Durante su reunión, los dos líderes abordaron la cooperación militar y el intercambio económico en áreas como las finanzas o el comercio electrónico, asegurando que trabajarán para lograr la desdolarización de sus economías, Rusia y China “usarán las monedas nacionales en el comercio bilateral de forma más activa”. Eso aumentará la estabilidad de los servicios bancarios en las exportaciones e importaciones, ante las actuales condiciones de riesgo en los mercados globales”, agregó el presidente ruso.

China y Rusia aspiran a que este año el comercio entre ambos llegue a los 100,000 millones de dólares, según apuntó esperanzado Putin. En el primer semestre, ya sumaba la mitad de esa cantidad. El año pasado, la relación bilateral sumó 87,000 millones de dólares.

Al iniciar la reunión, Xi dijo: “Estoy dispuesto a profundizar nuestro intercambio de puntos de vista y nuestra amplia coordinación, tanto ahora como en el futuro”.

Desde que Trump llegó a la Casa Blanca en enero del año pasado, Xi ha buscado presentarse como adalid contra el proteccionismo. Con mayor o menor éxito, China también ha propuesto a otros socios —incluida la Unión Europea— aumentar sus alianzas comerciales y estratégicas para responder a una guerra comercial que percibe, cada vez más, como una punta de lanza de una estrategia de Washington para poner coto a su creciente influencia global.

Más allá de la cooperación tecnomilitar/aeroespacial, arranca su colaboración bilateral en comercio electrónico, telecomunicaciones e Internet, además de usar las divisas nacionales (yuan y rublo) en sus pagos mutuos, que van de la mano con la Ruta de la Seda y la Unión Económica Euroasiática (UEE), Vladimir Putin declaró significativamente que estaba alineado con Xi Jinping sobre el contencioso de la península coreana.

Según el rotativo chino Global Times, Washington es el que promovió los lazos de China y Rusia al asfixiar estratégicamente a los dos países, que adoptan una postura unificada en los temas globales y cuya cooperación estratégica integral no solamente es crucial para ambas potencias mayores, sino también para el equilibrio estratégico global.


* Diplomático, Jurista y Politólogo.