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En todos los países hay maestros dedicados y entusiastas que enriquecen y transforman la vida de millones de chicos. Son héroes silenciosos que suelen no estar entrenados, no tener materiales didácticos adecuados o no recibir reconocimiento por su trabajo. Son héroes que desafían las estadísticas y hacen posible que los chicos aprendan con alegría, rigor y propósito.

Conocí a una de estas maestras en la escuela Écoles Oued Eddahab en Kenitra (Marruecos). En un aula colorida que ella misma decoró, utilizaba herramientas pedagógicas creativas que había aprendido en YouTube para asegurarse de que todos los niños aprendieran, participaran y se divirtieran. Cada letra del abecedario la asociaba al sonido de un animal y a un movimiento de la mano; por ejemplo, la “S” era la “Señora Serpiente” y se representaba con un movimiento ondulante. La maestra decía una palabra y la deletreaba usando los sonidos y haciendo el movimiento correspondiente. Los chicos escribían la palabra y se la mostraban. Esto le permitía identificar fácilmente a los que tenían dificultades y ajustar el ritmo de la clase para ayudarlos a encarrilarse. Todos los niños participaban y estaban atentos: yo observaba cuidadosamente. Lo más importante es que todos los chicos participaban y no tenían miedo a equivocarse. A cada alumno de la clase se le enseñaba de una forma que comprendía: con sonido, con mímica, c
on asociación. Ante mí se encontraba una maestra que había internalizado que su rol no era simplemente enseñar, sino asegurarse de que cada chico de la clase aprenda.

Pero, para enfrentar la crisis del aprendizaje que existe a nivel mundial, no podemos depender exclusivamente de héroes. El futuro de nuestros hijos y de nuestros países depende de que podamos garantizar que todos los docentes realicen una labor eficaz para que en todas partes prevalezca el aprendizaje con alegría, rigor y propósito. Para contribuir a estos esfuerzos, pronto el Banco Mundial lanzará su nuevo enfoque estratégico para trabajar con los gobiernos y apoyar a los educadores.

Nuestro nuevo enfoque permite cerrar la brecha entre lo que sabemos que funciona y lo que la mayoría de los profesionales y los sistemas educativos están haciendo actualmente (más sobre este tema.  Por ejemplo, la capacitación docente debe dejar de ser puramente teórica e igual para todos los profesores (los maestros con alto desempeño y los que muestran un desempeño deficiente reciben las mismas orientaciones). Debe adaptarse a las necesidades de cada docente, debe involucrar retroalimentación en el aula y no debe ser una cosa de una vez cada año. Los directores deben jugar un papel fundamental a la hora de determinar el apoyo requerido por los maestros en sus escuelas. 

A diferencia de lo que sucede en los sistemas exitosos, en la mayoría de los sistemas de educación de los países de ingreso medio y bajo no se sigue de cerca el desempeño de los docentes para darles retroalimentación y mejorar su eficacia. Esto se debe a que no se reconoce la importancia de las prácticas docentes o a que no se cuenta con las herramientas ni los conocimientos especializados para hacerlo de manera adecuada. Incluso cuando las prácticas docentes se siguen de cerca, los instrumentos utilizados para registrarlas son insuficientes por varias razones. Entre otros: i) explican ya sea una práctica determinada o la calidad de dicha práctica; ii) no se centran explícitamente en los esfuerzos de los maestros por desarrollar las habilidades socioemocionales de los chicos; iii) utilizan herramientas diseñadas para otros contextos, que pueden ser culturalmente irrelevantes, costosas y difíciles de aplicar, o iv) utilizan herramientas que no se basan en datos empíricos ni satisfacen los criterios básicos de 
confiabilidad. Sin un instrumento confiable, incluso a los profesionales más experimentados les resulta difícil distinguir entre los docentes eficaces e ineficaces.

Para comenzar a abordar estos desafíos, también lanzaremos una herramienta de observación de aula nueva y sencilla llamada “Teach”. Además del instrumento de observación, Teach incluye materiales de capacitación, como un manual y un guion para instruir a los usuarios. 

Teach ofrece numerosas ventajas. En primer lugar, es la primera herramienta que permite medir de una manera holística lo que sucede en el aula teniendo en cuenta no solo el tiempo que se dedica al aprendizaje, sino, lo que es más importante, la calidad de las prácticas docentes. En segundo lugar, da cuenta de las prácticas pedagógicas que fomentan las habilidades cognitivas y —por primera vez— las habilidades socioemocionales de los niños. Como herramienta de desarrollo profesional individual, puede emplearse para identificar las fortalezas y debilidades de los maestros.

Estos esfuerzos forman parte del apoyo que brindamos a los países para garantizar que todos los niños tengan docentes competentes, motivados y debidamente respaldados. Porque los docentes competentes, motivados y debidamente respaldados son la clave para lograr que todos los niños aprendan con rigor, con alegría y con un propósito determinado. 


* Este artículo fue publicado en el Blog del Banco Mundial, en la sección Educación para el Desarrollo Global.