Susan Shaheen
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El transporte está experimentando su revolución más transformadora desde la introducción del automóvil. Las preocupaciones sobre el cambio climático y la equidad están convergiendo con los avances tecnológicos dramáticos. Si bien estos cambios, incluidos la movilidad compartida, la automatización y la electrificación, están alterando rápidamente el panorama de la movilidad, las predicciones sobre el futuro del transporte son complejas, matizadas y ampliamente debatidas.

La movilidad compartida, el uso compartido de un vehículo, bicicleta o scooter, es una estrategia innovadora de transporte que permite a los usuarios tener acceso a corto plazo a un modo de transporte cuando sea necesario.

Además, la convergencia de tecnología compartida, eléctrica y automatizada bajo demanda puede hacer que los autos sean más rentables, eficientes y convenientes, especialmente cuando se comparten.

La movilidad compartida tiene el potencial de reducir los costos de movilidad y la congestión al fomentar una menor dependencia y uso de vehículos privados y más transporte multimodal, incluidos los modos activos, como compartir bicicletas y compartir scooter. En este blog, exploro algunas tendencias actuales, emergentes y potenciales que podrían impactar el futuro de la movilidad urbana en América Latina.

En la actualidad, América Latina está experimentando la progresiva deserción de áreas más antiguas en las que muchos residentes se están mudando a barrios más modernos. Esto está dando lugar a una urbanización rápida y algo desorganizada, que está dejando a los grupos más pobres de bajos ingresos en áreas periféricas con servicios limitados o sin servicios.

Al igual que en otras regiones del mundo, las políticas anteriores de uso de la tierra y transporte han fomentado la expansión. Los países latinoamericanos ahora están tratando de revertir esta tendencia.

Hay una serie de tendencias latinoamericanas que es importante considerar al explorar el futuro de la movilidad urbana. Estos incluyen densidad, demografía, uso de la tierra y el entorno construido, economía y equidad, y una clase media en crecimiento que tiene poder de compra y, a menudo, desea ser propietario de un automóvil.

Densidad : Entre 1980 y 2010, la población urbana en América Latina se ha duplicado y la huella urbana se ha multiplicado por siete. ¿Cómo afectará la densidad los tiempos y costos de viaje, la congestión, la seguridad y los impactos ambientales?

Demografía: las naciones latinoamericanas reflejan una imagen demográfica mixta. Hay una población relativamente más joven, en promedio, en América Central y el Caribe. En contraste, hay una población que envejece progresivamente en América del Sur (por ejemplo, Chile y Brasil). ¿Cómo diferirá la demanda de servicios de movilidad entre estas poblaciones diversas? ¿Cuáles son las oportunidades y los obstáculos?

Tendencias del uso de la tierra: las tendencias recientes del uso de la tierra incluyen: 1) aumento de las densidades, 2) repoblación y regeneración de las áreas centrales de las ciudades, 3) nuevas viviendas mejor ubicadas, 4) modelos de viviendas mixtas para grupos de ingresos mixtos, y 5 ) Usos mixtos del suelo que integran vivienda y empleo.

Naturalmente, las tendencias de movilidad emergentes, como la movilidad compartida y la automatización, se verán afectadas por estos desarrollos. ¿Cómo pueden los cambios en el uso de la tierra mejorar o exacerbar la accesibilidad en el futuro?

Economía y equidad: casi una cuarta parte de los latinoamericanos que residen en ciudades todavía viven en barrios marginales, y muchas personas viven muy lejos de sus trabajos. Por ejemplo, en México, el residente promedio pasa unos 50 minutos viajando al trabajo, algunos hasta tres horas.

¿Cómo se pueden abordar estas tendencias de conmutación en el futuro? ¿Qué papel podrían desempeñar la movilidad compartida y los modos de transporte activos para reducir la congestión y controlar la demanda de vehículos privados?

Creciente clase media y poder adquisitivo: En los últimos 10 años, la clase media casi se ha duplicado en tamaño en los países latinoamericanos, alcanzando aproximadamente un tercio de la población.

Muchas familias sueñan con tener un vehículo privado, y algunos países están promoviendo la compra de un automóvil. ¿Qué papel puede jugar la movilidad compartida y automatizada en el control de la demanda de propiedad y uso de vehículos privados en el futuro?

A la luz de estos cambios sociodemográficos, desarrollos tecnológicos y el tremendo crecimiento en las ciudades, es fundamental que los países latinoamericanos exploren estrategias innovadoras para controlar la demanda de propiedad de vehículos privados.

El transporte activo y la movilidad compartida, incluidos los vehículos automáticos y eléctricos, pueden proporcionar a las ciudades una amplia gama de opciones. Sin embargo, es importante tener en cuenta que se necesita más inversión en infraestructura para apoyar el crecimiento de los modos de transporte activo.

Finalmente, es fundamental que las ciudades fomenten la equidad en el transporte para proporcionar un acceso equivalente para todos los viajeros en América Latina, en particular porque prevemos el futuro de la movilidad en esta región.

Este artículo fue publicado en el Blog del BID, en la sección moviliblog.