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Para varias generaciones de alumnos del Instituto Nacional de Oriente (INDO) fue un profesor muy apreciado, querido e inolvidable. En la monografía que con motivo del centenario de ese centro educacional, editó el cronista de la ciudad de Granada, Alejandro Barberena Pérez, este enumera a don Marco Antonio Ortega como director del Instituto durante ocho años: 1943, 44, 45, 46, 47, 48, 49 y 1950.

El Instituto funcionaba en el hoy sitio conventual San Francisco. Allí lo habían establecido los padres de familia, durante el gobierno de don Vicente Quadra Lugo, el 14 de febrero de 1874. Diez años después, el 1ro. de mayo de 1884 asumió su patrocinio el gobierno del doctor Adán Cárdenas. Diez ex presidentes ––electos o interinos–– se educaron en él: Adolfo Díaz, Emiliano Chamorro, Diego Manuel Chamorro, Bartolomé Martínez, Sebastián Uriza, José María Moncada, Anastasio Somoza García, Benjamín Lacayo Sacasa, Víctor M. Román y Reyes y Lorenzo Guerrero.

El mismo Barberena Pérez refiere que en agosto de 1940 Somoza García llegó en visita oficial al plantel para inaugurar su reconstrucción y reproduce en la página 44 de su libro una fotografía en la que aparece acompañado de sus viejos maestros: don Estanislao Vela, don Salvador Barberena Díaz y don Marco Antonio Ortega.

Para entonces, este era reconocido como autor de la letra del himno nacional (“La Patria amada”) cantado en el país desde 1910 (con la antigua música solemne del misionero español Anselmo Castinove) hasta el 20 de octubre de 1939, es decir: durante 29 años.

Era la siguiente: “La Patria amada/ canta este día/ su libertad,/ y nos recuerda con alegría/ que le debemos amor y paz”. La música de Castinove se conservó en el contemporáneo himno nacional, según Salomón Ibarra Mayorga, autor de su letra.

De filiación política conservadora, don Marco Antonio se había distinguido también como autor de una composición poética: “La gloria del héroe”, suscrita en Granada el 11 de noviembre de 1926 durante la guerra civil de ese año. “Vamos todos a pelear con fe/ y la patria a defender/ con gloria, con arrojo y con valor” ––decía su estribillo. Y estaba dedicada al general Humberto Pasos Díaz, recién fallecido en dicha guerra. (Véase el texto completo de “La gloria del héroe” en la Corona fúnebre del Primer Aviador Nacional, Managua, Tipografía y Encuadernación Nacional, 1927, p. 9).

Otro texto versificatorio de Ortega E. (ignoro su segundo apellido) se publicó en la sección “La lira de Apolo” de la revista capitalina Los Domingos (agosto, 1919), fechado ese mismo año en Rivas.

Su título era “Yo amo a mi patria” y se adaptaba ––según él–– a la música del “Himno nacional”, vigente desde 1910. Sus dos primeras estrofas (consta de cinco) decían: “La tierra hermosa, de grandes lagos,/ de inmensos bosques, de luz y sol,/ esa es la Patria de mis halagos,/ a la que ofrezco/ con amor/ mi corazón;/ por quien daré con ardorosa ansiedad/ de mi sangre el ardiente palpitar.// La paz bendita, siempre fecunda,/ cubre de mieses nuestra región;/ y al mismo tiempo se nos inunda/ de patriotismo/ sin igual/ el corazón; por esta tierra que en su seno guardó/ los despojos sagrados del amor”.

Asimismo, de 1919 data la publicación del folleto ––suman 79 sus páginas–– de don Marco Antonio: Lecciones de Higiene (Granada, Tipografía de “El Centro-Americano”) que puede consultarse en la Biblioteca del Instituto Histórico de Nicaragua y Centroamérica en la UCA. Transcribiré, finalmente, la evocación de uno de sus alumnos, René Bendaña Monterrey, nacido en Diriamba, 1934; pero nandaimeño de crianza y vivencias: “Había en el Instituto tres personalidades dominantes en el claustro de profesores.

El primero era don Marco: un hombre alto, delgado, trigueño claro, con la cabeza absolutamente blanca, de voz ronca y sonora, vestido siempre de saco y pantalón blanco […] Era muy aficionado a las rosas: el patio central de su casa de cuatro corredores, próxima al Instituto, estaba totalmente lleno de rosedales. Además de ser director, impartía clases de raíces griegas y latinas; se sabía el nombre de todos los planetas y de las constelaciones que tienen nombres griegos y las concernientes mitologías de cada uno […
] Don Marco también daba clases de Historia universal y de Nicaragua”.

He aquí algunos datos acerca de don Marco Antonio Ortega E., el abuelo paterno de los Ortega Saavedra (Sigfrido, las dos Germania, Daniel, Humberto y Camilo).