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Una Nicaragua afligida, sintiéndose atrapada por una brutal represión, de presente cada vez más enclenque y futuro terriblemente borroso que nadie puede imaginar, así se trate de novelistas como Sergio Ramírez y Gioconda Belli, expertos en juntar la ficción con la realidad, es el país que saltaba a la vista entre el lleno completo con mucha gente de pie, en la Feria del Libro que se realiza aquí.

Impresionaba mirar los rostros, escuchar preocupaciones y observar la desesperación preguntando por una salida viable en este caos sin fin. “Lo que está ocurriendo en Nicaragua desde el mes de abril, es una insurrección de conciencias, algo que parecía estar dormido en el país”, dijo Gioconda primero y Sergio después, sobre el estallido provocado por la chavalada estudiantil encabritada, saliendo a pelear con determinación por mejorar sus posibilidades, algo que se veía tan confiscado como la democracia, la institucionalidad y los derechos incluyendo el de vivir.

La actividad “Nicaragua hoy” fue la de cierre en el Salón 4 de la Planta Baja, en horario de 8:00 p.m., con la gente lista en la fila media hora antes. Emocionalmente, éramos un trozo de esta Nicaragua agitada en Guadalajara. 

Los vimos morir

Los dos escritores realizaron un rápido recorrido por los sucesos que desde del mes de abril, mostraron a los gobernantes y al mundo, la realidad sobre la que se movilizaba el desventurado país, mientras un reguero de cadáveres se extendía frente a las miradas escalofriadas y las conciencias, que impulsaban a retomar un compromiso impostergable con las nuevas generaciones y con nosotros mismos, que permanecimos tanto tiempo en forma imperdonable, sumergidos en un sometimiento obsceno…

”Los vimos morir y eso levantó a una sociedad, a un país”, dijo Gioconda elevando su voz, por encima de una afectación que la limitaba…”La gran diferencia, era la lucha armada de antes y la rebelión pacífica de ahora.

Y eso es algo en que tenemos que insistir, en lo pacífico, pese al intento de distorsionar los hechos”, expresó Sergio, agregando: “No se trata de una lucha de intereses políticos, ni por tomar el poder para adueñarse de él como suele suceder, sino y esencialmente, por la libertad, por cambiar el país. Soy de los que creo, atravesando sorprendentemente por una segunda revolución, ahora completamente pacífica, que el peso de las realidades terminará imponiéndose y forzando la llegada de un arreglo propatria”

Narrativa de mentiras

Gioconda se refirió a lo que considera lo más repulsivo como lo es la narrativa de mentiras mientras se hace crecer la represión. “Este es un recurso que se ha utilizado hasta el agotamiento sin utilidad, porque todo lo que ocurre es captado de inmediato por medio de las redes y las imágenes quedan, junto con los diagnósticos de los organismos internacionales de derechos humanos”…

Sergio habló sobre la cabalgata de arbitrariedades, incluyendo el hecho insólito de declarar inconstitucional la Constitución, para abrirle paso a la reelección, y llevarnos hasta este punto neurálgico que estamos viviendo con una capacidad de resistencia extraordinaria…”Siempre rechazo vincular lo que está pasando con aquella revolución que ya no existe. Esto no tiene nada que ver”, enfatizó…

La pregunta clave hecha a los escritores, salió del corazón de la ansiedad: ¿Cuál podría ser una salida viable, qué es lo puede negociar por quienes buscan una impunidad pese a continuar haciendo estragos?...

Aunque Sergio insistió en que más allá de lo que está ocurriendo, la solución tiene que ser pacífica y en manos de nicaragüenses, respaldado por Gioconda, quedó flotando la impresión de una respuesta a lo Tarantino: es lo que todos quisiéramos saber, cómo encontrar una salida antes que el caos termine con el país.