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Cada verano miles de curiosos se acercan a los Alpes para ver con sus propios ojos cómo los glaciares sucumben a los embates del cambio climático. Las inmensas masas de hielo se  reducen a velocidades récord, no pocos los quieren apreciar antes de que desaparezcan para siempre de la faz de la tierra o bien simplemente anhelan ser testigos en primera línea de los efectos del calentamiento global. 

Los glaciares encabezan la lista de los ecosistemas más amenazados por el cambio climático, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que el año pasado incrementó de 35 a 62 los espacios naturales del Patrimonio Mundial afectados por la subida global de temperaturas. Los científicos predicen que gran parte de los glaciares de los Alpes podrían desaparecer hacia el año 2050,

Los arrecifes de coral, son otros de los ecosistemas más amenazados. En las tres últimas décadas, la Gran Barrera de Coral de Australia se ha reducido a la mitad debido al incremento de la temperatura marítima. Algunas investigaciones estiman que podría desaparecer en las próximas cuatro décadas.

Varias especies de animales también peligran su supervivencia debido al incremento de la temperatura global. Uno de los más emblemáticos casos es el de los osos polares, convertidos en ícono del dramático avance del cambio climático. Previendo de que desaparezcan este mismo siglo (su número ha disminuido en un 40% en la última década), se ofrecen excursiones guiadas para observarlos y fotografiarlos.

Venecia también forma parte del turismo climático. La ciudad se hunde lentamente a medida que sube el nivel del mar y se deslizan los sedimentos de la laguna sobre la que fue construida. Las inundaciones en los principales puntos turísticos son constantes, convirtiéndose en un atractivo más.

Agencias de viajes que ofrecen experiencias para poder ver lugares o animales que serán borrados del mapa por culpa del cambio climático argumentan que contribuyen a sensibilizar a la población al mostrar las consecuencias del calentamiento global, concientizando a las personas a que lleven una vida más sostenible. Algunos conservacionistas denuncian que con su actividad precipitan la destrucción de zonas y especies amenazadas.

En su artículo para RT en inglés, el también exalcalde laborista de Londres (2000-2008) recuerda que en esa ciudad, durante los años 40 y 50, cada invierno “teníamos nevadas y algunas dejaban nieve sobre el suelo por semanas”, mientras que los veranos eran suaves y húmedos.

“Ahora en la misma ciudad hemos tenido dos nevadas muy cortas en los últimos 20 años y cada verano hace mucho calor, con temperaturas por encima de los 90 grados Fahrenheit (32 grados centígrados)”. En la década de 1960 las noticias de televisión informaban quizás una o dos veces al año sobre algún gran huracán o inundación, pero el clima ha empeorado tanto que “ahora vemos esos incidentes dos o tres veces al mes”, subrayó el exparlamentario.

“La reunión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que actualmente se está llevando a cabo en Corea del Sur dejará claro que el aumento de 2°C será devastador, considerando el aumento del nivel del mar, la propagación de desiertos, la pérdida de hábitats naturales y de vida silvestre, el rápido derretimiento de las capas de hielo y el incremento en la cantidad de tormentas devastadoras”, expresó Bob Livingstone.

Ante la gravedad de tales hechos, el político califica de “indignante” que en el borrador final del informe se hayan eliminado las advertencias de que el aumento de alrededor de 1,5°C conducirá a un crecimiento de la migración y los conflictos; de que la corriente del Golfo podría detenerse o que el derretimiento de las capas de hielo podría conllevar una subida de dos metros en el nivel del mar en solo dos siglos.

El Gobierno de Donald Trump sigue socavando el Acuerdo de París y el propio mandatario ha dejado en claro que Estados Unidos se retirará de ese convenio en cuanto las reglas le permitan hacerlo, en 2020.

La Casa Blanca también busca facilitar las emisiones de metano, que son infinitamente más dañinas que las de carbono, por parte de empresas energéticas. “Esto nos está exponiendo al peligro, de llegar a un aumento de 3°C antes de finales de este siglo”, advirtió Livingstone.

“Muchos de ellos solo están enfocados en ganar la próxima elección, y saben que estarán fuera del poder o incluso muertos mucho antes de que pasemos el momento irreversible en que el cambio climático llevará a nuestra especie al borde de la extinción”, concluyó.

* Diplomático, Jurista y Politólogo.