Dr. Carlos Colombo
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Desde que Donald Trump juró como presidente de los Estados Unidos en enero de 2017, una de sus metas principales ha sido transformar radicalmente el sistema migratorio estadounidense.

Ha logrado su meta en algunas formas: la llamada prohibición de musulmanes, una disminución considerable en la admisión de refugiados, un incremento en el número de deportaciones, la cancelación del programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), y la finalización del Estado Protegido Temporal para los ciudadanos de Haití, Nicaragua y El Salvador. También ha utilizado tácticas altamente controversiales, tales como ordenar a la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que separe a familias a lo largo de la frontera de los EE. UU. y que detenga a niños.  

Si bien la meta supuesta era prevenir la llamada inmigración ilegal, las políticas antinmigratorias de la administración Trump han hecho más difícil que la gente ingrese a los Estados Unidos de manera legal.

Las nuevas reglas y regulaciones han hecho que sea más costoso y difícil obtener visas H1-B para trabajadores calificados. La actual administración también cambió los procedimientos de asilo para requerir que las solicitudes más nuevas se procesen antes, creando un caos en el sistema y dándole a los solicitantes tiempo escaso para preparar su caso. Además, todos los migrantes y visitantes deben someterse a un “escrutinio extremo” que ha resultado en demoras significativas y un incremento en la cantidad de negaciones.

Sin embargo, algunos programas de visas no han sido impactados por las políticas del presidente Trump, tales como la visa de inversión E-2. Una visa E-2 como inversionista, permite que un emprendedor ingrese a los Estados Unidos, luego de invertir en un negocio o emprendimiento comercial.

El inversor puede traer a su cónyuge e hijos no casados menores de 21 años de edad, y debe venir a los Estados Unidos para dirigir y desarrollar el emprendimiento. A diferencia de la visa de inversión EB-5, la visa E-2 no requiere un monto de inversión mínimo. En su lugar, el migrante debe realizar una inversión “sustancial” en un negocio o emprendimiento comercial, entre otras calificaciones.

Si bien no tiene un camino directo a la ciudadanía de los EE. UU., lo que hace única a la visa de inversión E-2, es que puede ser renovada una cantidad ilimitada de veces. Siempre que el inversor siga cumpliendo con los requisitos de la visa E-2, tanto este como sus dependientes podrán permanecer en los Estados Unidos en forma indefinida. Esto hace que la visa de inversión E-2 sea una gran opción para cualquiera que desee vivir en los Estados Unidos mientras administra su propio negocio.

Para calificar para una visa E-2, el solicitante debe ser ciudadano de un país que tenga un tratado de comercio y navegación válido con los Estados Unidos. El Departamento de Estado de los EE. UU. señala que los siguientes países latinoamericanos tienen tratados vigentes con los Estados Unidos para los efectos de la visa E-2: Costa Rica, Honduras, México, Panamá, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Paraguay y Surinam.

Como anteriormente se mencionó, un inversionista debe realizar una inversión “sustancial” en un negocio o emprendimiento comercial. Este monto debe ser suficiente para que el negocio sea exitoso. El inversionista debe haber comprometido ya los fondos al negocio o empresa al momento de la solicitud.

La inversión debe ser efectuada en una empresa real y operativa, lo que significa que la empresa debe estar activa y producir servicios o bienes para obtener ganancias. El negocio no debe ser marginal, lo que significa que debe producir más que solamente los costos de vida básicos y gastos comerciales. Finalmente, el inversionista debe ingresar a los Estados Unidos para desarrollar y dirigir el emprendimiento comercial o negocio, ya sea como inversor principal, o como empleado altamente calificado o ejecutivo.  

Si bien las políticas del presidente Trump han impactado significativamente en la capacidad de muchos inmigrantes para obtener visas o permanecer en los Estados Unidos, parece ser que el programa de visas E-2 no ha sido afectado hasta el momento.

Con base en los últimos datos difundidos por el Departamento de Estado, parece ser que la cantidad de visas E-2 emitidas bajo la administración Trump, ha permanecido relativamente estable. Específicamente, en el año fiscal más reciente se emitieron 43.673 visas E-2, lo que se compara favorablemente con las 44.243 y 41.162 emitidas en los dos años fiscales anteriores.

Esto le da a los emprendedores la oportunidad de invertir en los Estados Unidos y proceder con una solicitud de visa, sin el escrutinio incrementado o las reglas y regulaciones adicionales implementadas para muchas otras categorías de visas.

Por consiguiente, parece ser que una inversión a través de la visa E-2, continúa siendo una opción viable para la residencia temporal en los EE. UU. para los ciudada
nos latinoamericanos que califiquen.

* El autor es socio fundador de la firma de abogados Colombo & Hurd, PL, en la cual lidera las prácticas de derecho corporativo, internacional e inmigración. immigration@colombohurd.com