•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hace unos meses, el doctor Arturo Cruz Sequeira, cultivado analista, libre pensador  y conocedor a fondo de los problemas que agobian al país, definió la situación que Nicaragua está viviendo como “un empate destructivo”.

En una esquina de este ring de fuego, la resistencia pacífica indoblegable, pero sin posibilidad de volver a las calles a mostrar su obvio crecimiento, víctima de agresiones que han sacado del país al periodismo combativo, y en la otra, el aparato gubernamental, armado hasta los dientes, sin la menor preocupación por la patria, contradiciendo el pensamiento de Sandino, con la justicia desnuda y enclenque, danzando frente a nuestras ventanas.

Los rounds están pasando lenta y dolorosamente, sin movimientos hacia delante. Un momento para preguntarse: ¿Cómo quebrar ese empate y evitar que el daño se extienda tenebrosamente? Churchill diría, “haciendo lo necesario”, es decir, sin pretensión de ganarlo todo, con la responsabilidad propatria, como prioridad esencial. Y la única posibilidad de llegar a ese punto, frente a la falta de salida de quienes ejercen el poder y construyen un tranque con los abusos es que la presión internacional funcione. 

Diálogo real ¿es posible?

Viéndonos en el espejo de lo que está ocurriendo en Venezuela, obviamente no queremos llegar a eso, pero para hacer viable abrir espacios, se necesita ceder de cada lado, el mandamiento fundamental de toda negociación…

El miedo que hay adentro del aparato es otro tranque. Esa claridad mental mostrada frente al caos por el doctor Rafael Solís, invulnerable a los cuestionamientos por ser absolutamente cierta, deben tenerla muchos, sin el atrevimiento del exmagistrado, abrumado por el dolor de su conciencia y los gemidos del alma.

Frente a lo serio de los señalamientos, se consideró el silencio como el mejor recurso mientras el procedimiento represivo seguía igual o crecía, y con la filtración del video en el que aparece la exviceministro de Gobernación, Policía y Ejército ensayaron aclaraciones tímidas conscientes de no poder convencer…

Todas las verdades han sido colocadas sobre el tapete, y solo pueden permanecer ciegos quienes quieran estarlo. Ni esta es forma de vida para los todopoderosos, ni este, un país 
para gobernarlo.

El empate destructivo del que hablaba el doctor Cruz, salta a la vista sin ninguna modificación hasta hoy, lo que podría obligar a desembocar en una diálogo legítimo, partiendo del adelanto de elecciones y la discusión sobre qué hacer con las responsabilidades en lo referente a una amnistía.

Evidente falta de astucia

Con la anormalidad funcionando como lo cotidiano, no son medidas como las reformas programadas, las que van a inclinar la balanza. Preocupantemente, eso es más leña para agitar el fuego…

La falta de astucia desde las esferas de poder ha sido evidente desde que se inició esta crisis. Y estos últimos movimientos, son más desequilibradores. Grave error y un impedimento para aterrizar en la pista de la sensatez…

La expulsión de la Internacional Socialista, enfocada por la hija de Salvador Allende, es otro indicativo del naufragio de las distorsiones frente a la testarudez de los hechos que no se pueden ocultar. Incluso, en  la familia, el rechazo es inevitable…

Los comportamientos destruyen las simpatías y acaban con las complicidades. El resultado de las elecciones en El Salvador es otra prueba que cuando te desvías de los principios y de los compromisos, el apoyo se desvanece y drásticamente.

Ahí tenemos al chavismo en Venezuela, viajando en un coche fúnebre como diría García Márquez, por culpa de Maduro y su equipo, dándole forma desde adentro a la globalización de la ceguera. Muchas veces sin victoria no hay supervivencia, pero en otras, hay que hacer lo necesario para tener éxito en una negociación. Solo así se podrá quebrar este empate destructivo.