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Es una gran verdad que la Cuenta Reto del Milenio (CRM) es un presupuesto paralelo al Presupuesto General de la República, cuyos fondos provienen del gobierno norteamericano. Sin embargo, ningún medio de comunicación privado, sea éste, radial, escrito, televisivo o virtual ha exigido que se incorpore al presupuesto nacional; al contrario, cuando se trata de la ayuda venezolana a través de la Alternativa Bolivariana para las Américas, toda la artillería mediática ataca a mansalva exigiendo que la Asamblea Nacional, la Contraloría General de la República y todas las instituciones y leyes involucradas en la materia fiscalicen y controlen hasta el último céntimo. Pero de la bondad para la gansa se olvidan los que impulsan la bondad para el ganso.

¿Dónde están los organismos garantes de la ética y de la transparencia para exigir cuentas claras a la CRM? ¿Quién indaga los megasalarios de los directivos y ejecutivos de la CRM? ¿Por qué no dan a conocer los altísimos gastos hechos en consultorías durante años consecutivos? ¿Cuál es la razón por la que en la CRM hay funcionarios que ganan más que el Presidente de la República? ¿Cómo se justifica que la CRM haya financiado la reforestación de siete manzanas de tierra propiedad del diputado liberal eduardista, apellido Callejas, del departamento de Chinandega?
¿Acaso el diputado no gana tres mil dólares mensuales por ausentarse, no hacer quórum de ley, sabotear, dormir en el plenario y hacer asonadas? ¿No es Callejas uno de los que recibe 400 mil córdobas anuales para su proselitismo electorero de regalías? ¿Es este diputado beneficiado por la CRM uno más de la chanchera? ¿Dónde están los caricaturistas Manuel Guillén y Pedro X. Molina para representar como cerdo a todo aquel diputado que se beneficie, sin la menor vergüenza, de la CRM? ¿Bush Jr., Obama, Trivelli y Callahan burlados por el diputado Callejas, en una caricatura elaborada a dúo, qué les parece?
¿Es el diputado Callejas uno de los pocos pobres beneficiados por la CRM en el occidente de Nicaragua? ¿Cómo puede desmentir la CRM que no está beneficiando a gente que puede pagar los gastos legales del ordenamiento de la propiedad impulsado en León y Chinandega? ¿Por qué los proyectos de la CRM van tan lentos? Desde antes que terminara el gobierno neoliberal de Enrique Bolaños ya estaban los rótulos en las carreteras de occidente, ¿acaso no esperaban incidir con esa publicidad en los resultados electorales de 2006 y 2008 en León y Chinandega? ¿O será pura casualidad que más de 170 millones de dólares, provenientes de Estados Unidos, se destinen a proyectos en una región donde el sandinismo ha consolidado su voto ganando en todos los municipios y en las dos cabeceras departamentales? Y para rematar, la última joya: el Cosep se autopropone como el ente ideal para manejar los fondos de la CRM. ¡Qué astucia¡ ¡Cuidado con la mano invisible del mercado, que siempre es más de una! ¿Es una clara señal de que la crisis mundial del capitalismo golpea de verdad también al Cosep? ¿Acepta licitaciones el Cosep?
Sebastián Chamorro, directivo de la CRM, ha dicho que se concluirán todos los proyectos que ya estaban ejecutándose, es decir, contratados. En otras palabras, que el chantaje sólo involucraría a los proyectos que no se han contratado, licitado, ejecutado. Por lo tanto, ha señalado, la carretera de Poneloya-Las Peñitas se finalizará sin inconvenientes en el primer trimestre de 2010. No obstante, la carretera Izapa-Nejapa, que une a León con Managua, no podrá construirse porque esos fondos están incluidos dentro de los famosos 64 millones que Estados Unidos ha decidido suspender temporalmente y con los cuales –a pesar de que ahora en dicho país gobierna un demócrata negro-, no hay señales diferentes indicativas de cambio. ¿Cómo es que quieren combatir la pobreza y el desempleo si le quieren quitar la ayuda al pueblo pobre de Nicaragua? Incomprensible, dirían en el programa televisivo “Bienvenido”.

A propósito del tramo Izapa-Nejapa, hay que decir que fue uno los primeros tramos de carretera que reparó el primer gobierno neoliberal de Nicaragua, es decir, el de Violeta Chamorro, con la contratación de la privada empresa Lacayo-Fiallos. Sólo bastó la llegada del primer invierno para que la nueva carretera, desplegada como lujosa construcción primermundista en las pantallas de televisión, se desbaratara casi totalmente. Todavía están ahí, los restos; vestigios que no son un cuento; restos que cuentan; fraude hecho en el milenio pasado; fraude de carretera, no cuento de camino; con la sinuosidad intrínseca de la corrupción entre funcionarios públicos y ministeriales con los invictos y libres empresarios privados. La carretera Izapa-Nejapa está esperando para ver si la fuerza del chantaje imperial es mayor que la obligación ética de repararla. Y si los políticos derechistas peleles fueran un poquito inteligentes por lo menos deberían pedirle a su amo que no retire sus 64 millones, sin antes reparar la mencionada carretera. La carretera está así por ellos. Mientras el pueblo tiene como trece años de soportar un camino incómodo, polvoso.

Mientras tanto, la solidaridad del Banco del ALBA saca la cara y ha garantizado ya 50 millones de dólares para reponer el dinero con forma de zanahoria colgante con el que chantajea a Nicaragua la USA. Y el gobierno sandinista continúa construyendo carreteras por todo el país a un ritmo en que las principales compañías privadas productoras de cemento y adoquín ya pidieron cacao; los inversionistas privados de la construcción, nacionales y extranjeros, dicen que no pueden abastecer de adoquines en los diferentes puntos cardinales: desde Río San Juan hasta Madriz. Para muestras, dos botones: se están construyendo la carretera Acoyapa-San Carlos y Palacagüina-San Juan de Telpaneca. Esta última, los gobiernos neoliberales de Alemán y Bolaños la inauguraron dos veces y pusieron los primeros adoquines –y a pesar de Pedro “Carretón”-, nunca la terminaron.

Ante tal panorama, las evidencias indican que la alharaca de la CRM se trata de un buen cuento, el cual tiene que ver con los restos de una centenaria política de chantaje económico contra Nicaragua, que se remonta al milenio pasado.