Jorge Eduardo Arellano
  •   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hasta 2011 se ignoraba en los Estados Unidos el lugar y la fecha de muerte del doctor David Jones Peck, el primer afroamericano graduado de médico. Sin pretenderlo, descubrí que había acontecido en Granada de Nicaragua ––durante la guerra civil de 1854–– entre democráticos y legitimistas.

Véase, al respecto, mi investigación sobre “El sitio de Granada” (END, 28 de junio, 2009), donde detallo las circunstancias de su muerte a manos de un coterráneo: el mayor Dorse, oriundo de Texas y ex soldado del ejército de su país al servicio de las fuerzas legitimistas (granadinas) con otros extranjeros; lo mató, pues, un norteamericano blanco. Peck era el médico del ejército democrático (leonés) al mando del general Máximo Jerez que sitiaba Granada desde Jalteva.

En recordación de ese personaje desconocido, el biógrafo de Peck ––otro médico de color, el doctor Michael Harris–– y su hijo decidieron venir a Nicaragua para erigirle una placa conmemorativa.

En esa tarea participó la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua que, con la venia de la Alcaldía, colocó una pequeña placa en una columna del Parque Jalteva, muy cerca de donde debió haber fallecido.

El acto tuvo lugar en dicho sitio el sábado 10 de marzo de 2002. Asistimos el filántropo granadino Alejandro Sequeira Arana, patrocinador de la plaquita; el vicealcalde Carlos Espinosa, el doctor Harris y su primogénito, más los académicos Carlos Alemán Ocampo, Norman Caldera, Jaime Serrano Mena, Eddy Kühl y yo. Los dos últimos tomamos la palabra.

Destruida el año pasado (¿por “legitimistas” o “democráticos”?), esa plaquita será sustituida por otra más visible que darán a elaborar jaltevanos distinguidos, encabezados por René González Castillo, y otros granadinos (entre ellos Mauricio Chamorro y René González Mejía), conscientes del valor de la historia y de la importancia del doctor Peck, aunque este haya combatido al lado de los leoneses en la referida guerra civil.

Nacido en Carliste, Pensilvania, alrededor de 1826, Peck era hijo de un prominente abolicionista de la esclavitud negra, fundador de la Iglesia Metodista Episcopal de Carliste, barbero, fabricante de pelucas y hombre de negocios de la comunidad de negros libres de Pittsburg.

Peck se había graduado de médico en el Rush Medical College de Chicago en 1847. Ejerció su profesión en Filadelfia y Nueva York. El doctor Joseph P. Gaszzan, un médico blanco abolicionista, fue su protector. En el verano de 1848 el doctor Peck recorrió el estado de Ohio con William Lloy Garrison y el célebre abolicionista de color Frederick Douglas (1818-1895). 

Otro médico de color, su amigo de infancia, Martin Robinson Delaney, le convenció de marcharse juntos a un país libre de esclavitud. Con ese objetivo emigraron en 1852 a Nicaragua, donde no existía la esclavitud desde 1824. Los profesionales, a bordo de uno de los vapores de la Compañía Accesoria del Tránsito ––propiedad del magnate Cornelius Vanderbilt–– arribaron al puerto de San Juan del Norte. Allí se establecieron, permaneciendo dos años. Luego Peck se trasladó a León.

Viviendo en esta ciudad, decidió engancharse como médico en el ejército democrático jefeado por el general Jerez. Así estuvo de servicio en el barrio de Jalteva, mientras Jerez mantenía fuerte sitio a Granada.

En enero de 1855 el doctor Peck acompañó al aventurero inglés Charles William Doubleday (1829-1909), incorporado a las tropas de Jerez, en una incursión de sus rifleros contra las tropas legitimistas, falleciendo a causa de un cañonazo enemigo.

En su libro de Reminiscencias editado en 1886 y traducido por el dentista granadino Manuel Granizo, Doubleday narraba que Peck le rogó disparar con su rifle contra un enemigo que se divisaba desde la claraboya de una pared.

El doctor no conocía bien el mecanismo del rifle y cuando Doubleday se lo preparaba para un nuevo tiro, Peck recibió un cañonazo que le hizo un refilón en la frente y la concusión le produjo la muerte. Doubleday agrega que el autor había sido “un tal mayor Dorse”, de quien ya hice referencia. Dorse era diestro en el manejo del rifle y famoso como artillero.

De rostro ovalado y ojos café oscuros, el doctor Peck tenía la nariz aguileña y larga la boca; medía 5 pies y media pulgada de altura. El Rush Medical College, de Chicago, le erigió un monumento y bautizó con su nombre, en 1984, uno de los edificios de su campus. También una estación del metro de Chicago lleva su nombre.