Jorge Eduardo Arellano
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A monseñor Silvio José Báez Ortega (forjado y formado en Roma, biblista a nivel mundial y el más popular de los prelados nicaragüenses en los últimos años) le precedieron en sus funciones pastorales nueve eclesiásticos con su mismo rango.

El primero fue Simeón Pereira y Castellón (1863-1921), nacido cerca de Pueblo Nuevo, las Segovias, pero leonés por adopción. El 2 de diciembre de 1895 fue nombrado obispo auxiliar de la diócesis de león (que abarcaba toda Nicaragua) con derecho de sucesión del nandaimeño Francisco Ulloa y Larios (muy  anciano, enfermo y sin el uso de la palabra).

¡Frisaba Pereira y Castellón 32 años! Lo consagró en la catedral de León el 25 de julio de 1896 el arzobispo de Guatemala  Ricardo Casanova y Estrada, quien vino al país en medio de múltiples dificultades.

A la muerte de Ulloa y Larios el 30 de julio de 1902, Pereira y Castellón rigió la diócesis de León hasta el 2 de diciembre de 1913. Y no es ocioso recordar que  el régimen  anticlerical de José Santos Zelaya lo expulsó dos veces: el 3 de noviembre de 1899 y el 6 de enero de 1905, acompañado de 27 clérigos que rechazaron la prohibición oficial de vestir sotanas en las calles. Falleció en León el 29 de enero de 1921.

Para entonces, a raíz de la creación de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua por Pío X el 2 de diciembre de 1913, el granadino José Antonio Lezcano y Ortega (1865-1952), encabezaba la Arquidiócesis Metropolitana de Managua.

Un obispo auxiliar, nombrado como él  el 3 de mayo de 1914, residía en la ciudad de Matagalpa: el leonés Isidro Carrillo y Salazar (1876-1931) quien a partir del 19 de diciembre de 1924 presidió la diócesis matalgalpina (que comprendía también el departamento de Jinotega) hasta su fallecimiento. Carrillo y Salazar está considerado como uno de los magnos intelectuales de la Iglesia católica.

En dos ocasiones el juigalpino  Carlos Borge y Castrillo (1888-1973) fue nombrado obispo auxiliar. Primero de Granada el 23 de abril de 1945. [Su titular, nacido en León, Canuto Reyes y Balladares (1863-1951) estaba a sus 82 años con la salud muy quebrantada].

Y luego de Managua el 9 de agosto de 1953, siendo sustituido en el cargo por Donaldo Chávez Núñez, nombrado el 17 de febrero de 1966. A Borge y Castrillo, cabe informar, la Sagrada Congregación Consistorial de Roma le nombró, en septiembre de 1951, obispo coadjutor sin derecho de sucesión y administrador apostólico de la diócesis granadina.

Como es sabido, una notable figura eclesiástica, el liberteño Miguel  Obando y Bravo (1927-2018) se desempeñó como obispo auxiliar de la diócesis de Matagalpa entre el 31 de marzo de 1968 (fecha de su consagración) y el 4 de abril de 1970, cuando fue nombrado arzobispo de Managua.

Colaboraba con el somoteño monseñor Octavio Calderón y Padilla, obispo titular de Matagalpa del 13 de junio de 1946 al primero de mayo de 1970, fallecido el 2 de marzo de 1972 a sus 68 años. Calderón y Padilla, cuarto obispo de Matagalpa, fue el único que cuestionó  el poder dictatorial de Anastasio Somoza García y de sus herederos, como también la mayor autoridad moral del país.

 Pero Obando y Bravo no fue recibido con júbilo por  Calderón y Padilla. Decía que era muy joven. Lo que necesitamos es un pastor con experiencia y este es un religioso de colegio y, además, un salesiano matemático.

A lo largo de sus 24 meses en la diócesis matagalpina, Obando y Bravo se ganó a sus feligreses y a Calderón y Padilla. Estaba en sus labores con los campesinos de Wiwilí cuando uno de ellos escuchó en la radio su nombramiento de arzobispo de Managua. Todos los campesinos sacaron sus revólveres y comenzaron a descargarlos en señal de alegría. Al llegar cerca de Jinotega, le esperaban ya miles de personas, y alguien dijo: “Este es el Domingo de Ramos para monseñor Obando, pero mañana será su Viernes Santo”.

Durante su arzobispado, monseñor Obando y Bravo tuvo cuatro obispos auxiliares: Bosco Vivas Robelo, Juan Abelardo Mata Guevara, Leopoldo José Brenes Solórzano y Jorge Solórzano Pérez. Vivas fue consagrado el 22 de noviembre de 1981, tanto Mata como Brenes el 19 de marzo de 1988 y Solórzano el 13 de julio de 2000.

Como historiador laico de la Iglesia, considero necesario y oportuno divulgar estos datos útiles.