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Alcanzar saneamiento seguro para todos en América Latina y el Caribe requiere adoptar un nuevo paradigma que nos permita proveer más y mejores servicios con los mismos recursos; lo que llamamos saneamiento óptimo.

Proveer servicios de saneamiento seguro para todos en América Latina y el Caribe es un sueño. Por ahora un sueño con un costo de casi US$150 mil millones para el año 2030. Eso equivale aproximadamente a un 2.5% del PIB anual regional, un monto alto, pero no del todo inalcanzable, sobre todo porque también necesitamos invertir en otros rubros igualmente importantes, como salud y educación.

Ahora mismo, más de 106 millones de personas en nuestra región no tienen acceso a servicios de saneamiento mejorado y 485 millones no tienen acceso a saneamiento seguro, lo cual constituye no solo un factor de riesgo para su salud y bienestar personal, sino también una fuente permanente de contaminación para nuestras fuentes de agua.

Entonces, ¿debemos resignarnos a perpetuar realidades como la defecación al aire libre o la contaminación del medioambiente por aguas residuales de todas nuestras actividades? Por supuesto que no. Necesitamos hacer más con menos recursos, ser más efectivos y eficientes y diseñar actuaciones integrales y comprehensivas, acordes con la situación de cada país y ciudad.

Tenemos que adoptar un nuevo paradigma. Ese nuevo enfoque está integrado en la plataforma de saneamiento óptimo y lo presentamos oficialmente durante Latinosan,  la V Conferencia Latinoamericana de Saneamiento, que se celebra en San José, Costa Rica, del 1 al 3 de abril.

La plataforma de saneamiento óptimo es un enfoque integral al saneamiento que supone cambiar la forma tradicional de concebir el acceso a saneamiento basado en la construcción de infraestructura, muchas veces a un costo inaccesible para las comunidades que más lo necesitan. Debemos concebir el saneamiento como un servicio, más que una red de infraestructura.

Esta plataforma tiene cuatro ejes principales, los cuales hemos identificado como fundamentales en toda la cadena de saneamiento:

I) GENTE

Buscamos el acceso universal, dando prioridad a poblaciones vulnerables y considerando principalmente aspectos de género. Esto implica utilizar estrategias de cambio de comportamiento para promover la valoración del servicio, la conectividad y el uso adecuado de los sistemas. Este enfoque también incluye promover el saneamiento como una fuente de desarrollo económico, que permita la generación de empleo y oportunidades para los mismos beneficiarios y entidades que ya trabajan en el sector.

II) CUENCAS

Esto supone trabajar bajo el enfoque de cuencas saneadas para generar un ambiente de mejores condiciones de salud y desarrollo social. Esto pasa por considerar soluciones de largo plazo, por etapas e integrales y que retomen los principios de la economía circular (aprovechamiento energético, reúso y la recuperación de nutrientes).

III) INNOVACIONES Y TECNOLOGÍA

Esto contempla adoptar soluciones flexibles aunque no sean convencionales, pero que sean adecuadas a cada situación y escalables, (saneamiento condominal, manejo de excretas, sistemas descentralizados con tratamiento basado en soluciones naturales), así como la gestión de conocimiento, la innovación y desarrollo; y las tecnologías digitales e inteligentes (SWITS) aplicadas al saneamiento.

IV) POLÍTICAS

Esto contempla revisar y realizar ajustes normativos y de políticas, revisar los esquemas de una gestión y mecanismos de financiación, y apoyar la creación del Observatorio del Saneamiento para contar con información y datos del sector que permitan tomar decisiones en base a estos y el incremento de fondos a través de la creación de bolsas de recursos no reembolsables para proyectos y otros mecanismos innovadores de financiamiento.

La plataforma de saneamiento óptimo es un llamado a la acción a todos los actores claves del sector de agua y saneamiento, desde el sector público, la sociedad civil, los organismos multilaterales, las agencias de cooperación y el sector privado. Desde el BID pondremos en marcha una serie de acciones, incluyendo iniciativas piloto y desarrollo de herramientas que permitan avanzar en estos ejes.

Esas acciones e iniciativas serán ejecutadas de acuerdo con parámetros como: la definición de una planificación progresiva para las inversiones en ciudades donde conviven soluciones colectivas e individuales; la aplicación de metodologías para la selección de alternativas de saneamiento teniendo en cuenta impactos, disponibilidad presupuestaria y capacidades de gestión y la definición de esquemas de financiamiento para las inversiones y para la provisión del servicio.

En consonancia con la adopción de nuevos paradigmas, estos programas incentivarán el desarrollo de tecnologías no convencionales, con una participación de los usuarios desde la fase de diseño; la incorporación del mercadeo de saneamiento para la creación de demanda y para el desarrollo de actividades productivas alrededor del saneamiento. También enfatizarán en metodologías para de cambio de comportamiento, el refuerzo de hábitos higiénicos y el desarrollo de estrategias de conectividad.

Siempre he creído que lo único peor que tener sueños caros es no tener sueños. Esta plataforma es un esfuerzo para concretar ese sueño de llevar saneamiento seguro a todos en América Latina Caribe. Esperamos que muchos más nos acompañen en este esfuerzo.

* Jefe de la División de Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.

Este artículo se publicó en el blog 
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