Eddy Zepeda Cruz
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¿Cómo enfrentar la pandemia del siglo XXI si no existen recursos y si se sigue concibiendo como una necesidad no sentida? La enfermedad de Alzheimer es intrínseca al aumento de la expectativa de vida al nacer. Mientras más años vivimos más probabilidades de padecerla tenemos. Llegar a los 85 años nos asegura un 50 % de ser afectados.

¿Podemos prevenir o retardar su aparición?. Es posible. Manteniendo las 7 medidas básicas ya mencionadas en artículos anteriores. ¿Evitarla?... también es posible. La vacuna en proceso de experimentación y validación de parte del doctor Lopera (colombiano) y otros equipos de investigación en otros países nos mantiene la esperanza que un día, más temprano que tarde, será parte de la terapia, como con la polio, el sarampión y otras enfermedades.

Mientras todo eso sea posible, ¿qué hacer? La estrategia de utilizar terapias no farmacológicas es tan efectiva como las farmacológicas. Si se combinan, mucho mejor. Dos de ellas ya son ensayadas de manera sistemática en nuestro país, de parte de Fundación Alzheimer de Nicaragua (Faden), organización de familiares, cuidadores y pacientes, aunque de manera muy limitada, por diferentes razones, incluyendo poco apoyo institucional.

Nos referimos a los Grupos de Ayuda Mutua (GAM) y los Centros de Memoria (CM), espacios donde es posible interactuar entre los 3 actores directos y las entidades públicas, privadas y de la comunidad.

El trípode imprescindible. La población adulta mayor (mayores de 65 años) crece cada vez más aceleradamente. El desarrollo científico y tecnológico permite alcanzar más años de vida y por tanto más probabilidades de tener las alteraciones neurobiológicas que se presentan en dicha enfermedad.

En las próximas tres décadas se esperan en el mundo mas de 100 millones de enfermos, la mayoría en países con menos recursos para enfrentarlas. África, Asia y Latinoamérica. Nosotros incluidos. Sobre una población de más de 500,000 ancianos (8-10% del total) estimaríamos los enfermos en más de 45,000. Noticia nada halagadora.

El costo en terapias farmacológicas y no farmacológicas en países de ingresos medios y bajos se estima en más de 174,000 dólares para el período de 6-8 años de sobrevida del paciente desde el momento del diagnóstico hasta su deceso.

Problema de salud pública severo. Sin embargo, haciendo uso de las terapias no farmacológicas es posible reducir esos costos de manera importante, haciéndolas accesibles a la mayoría de la población en áreas urbanas y rurales, y no limitándolas a ciudades importantes únicamente.

En nuestro caso, en los 17 SILAIS es posible desarrollar las dos acciones (GAM/CM) y en la totalidad de municipios los GAM (153).Fundación Alzheimer de Nicaragua (Faden) ha venido acumulando experiencia durante los últimos 18 años, coordinando con entidades públicas, privadas y de la propia comunidad (familias afectadas), consolidando y sistematizando acciones de educación, sensibilización, formación de cuidadores, terapias psicosociales a familiares, y entre sus logros más relevantes se encuentran el primer Centro de Estimulación de Memoria en Estelí y el segundo a inaugurarse este próximo 27 de mayo en Managua.

Cabe resaltar que dichos avances solo son posibles con la participación de todos los actores involucrados: La entidad Rectora de salud (Minsa), los colaboradores privados y la comunidad.

Mejorar la calidad de vida del paciente y su familia es la prioridad. Dignificar la existencia e independencia del paciente y disminuir el estrés del familiar y cuidador para no caer en la llamada situación de quemazón o burnout. Respetar sus derechos humanos como individuo. Eso es lo que se pretende. La vejez no es sinónimo de enfermedad, debe ser de plenitud.

Recordemos a quienes ya no recuerdan.

Salud para todos.

* Médico.