•  |
  •  |
  • END

Aproquen es producto de un esfuerzo extraordinario, a brazo partido, de la señora Vivian Pellas. Ella y su esposo han trabajo por más de quince años en un proyecto que sólo tiene un objetivo: rescatar la piel de la vida de cada uno de los afectados que se han visto lacerados por el trauma más severo que puede experimentar la niñez, a como son las quemaduras en su cuerpo.

Desde luego que no sólo es tan doloroso vivir esa experiencia, sino lo complicado de la recuperación. Aún más, lo oneroso que resulta poder curar a los niños y todo ello, sale del esfuerzo de los señores Pellas, no por un cumplido. Sino porque la vida les abrió un espacio para reflejar lo inmenso que puede ser el ciudadano, si éste conoce y se acerca a DIOS.

Lógicamente que todo lo forjado no es más que una obra del Señor, pues ningún niño que llega a Aproquen deja de ser asistido con la sonrisa inmensa de haber cumplido con una faena que no tiene color partidario y sí humano.

¿Quién que no haya sido niño corrió el peligro de una quemadura por pequeña que fuese? En esas vivencias del ayer no existían hospitales especializados para atender la gran demanda de lesionados o quemados, pues es una cruda realidad el hecho de que lo más próximo al peligro es precisamente el ser niño.

Por razones obvias lo que sí debemos hacer es mantener un control férreo de la disciplina espartana (de ser posible) para evitar una desgracia, por supuesto que la educación y el aprendizaje es lo mejor, para enfrentar este tipo de accidente que suceden a menudo, a pesar del cuido y seguimiento que les damos a los niños.

Apoyar a Aproquen es dialogar con los niños, vecinos y familiares del inmenso peligro que acarrea dejar a los pequeños cerca de las estufas, las cocinas o tanques de gas butano, en tanto toman acciones lúdicas como la de manipular cajas de fósforos o en su defecto “jugar” a quemar basura.

Es una responsabilidad de todos colaborar sensibilizando de lo que significa una Navidad sin ningún quemado, por ejemplo, pero aun más recordemos que en nuestro país otro tanto de peligro significa el hecho que somos dados a las fiestas y a utilizar en ellas explosivos comerciales tan dañinos como el fuego mismo

*Docente UNI