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Cada año que pasa se conmemora con algunas actividades reducidas a determinados grupos focales, el día Mundial del Medioambiente. Dicha conmemoración se realiza de manera dispersa entre los actores y protagonistas que tienen que ver con la materia, (ONG ambientales, instituciones estatales, alcaldías) lo cual refleja que no existe una estrategia coherente, armónica e interrelacionada entre las diferentes instancias para detener, paliar y dirigir hacia una nueva visión y conducción el problema ecológico - ambiental.

En Río San Juan, el deterioro gradual del medioambiente es lamentable, preocupante y, de continuar, las consecuencias son impredecibles para la vida misma. La contaminación de las aguas es sumamente alarmante. Un departamento de áreas protegidas con agua abundante pero su población tiene grandes dificultades para acceder a su consumo, refleja una situación insensata. Peor aún cuando el agua que se consume no es apta para la vida humana.

Cada año que pasa, la situación se vuelve más caótica. Por ningún lado se conoce, se divulga, se discute con la población los planes de reforestación y salvaguarda de nuestros Recursos Naturales.

Se construyen caminos, se inauguran calles, se producen victorias sobre el analfabetismo, se impulsa el bono productivo, la usura cero, pero no se escucha nada, absolutamente nada sobre una estrategia sostenible en el tiempo que frene el deterioro medioambiental y cambie el rumbo de la cultura depredadora e irresponsable respecto a la convivencia en armonía con la naturaleza.

Algunos especialistas de Instituciones del Estado, ONG y municipalidades del departamento expresan que se trabajan con la niñez y juventud, sobre todo la escolar, para formar la conciencia ecológica-ambiental. Pero lo anterior no se realiza de forma sostenida y planificada, desde el punto de vista integral. Es decir que la labor educativa, no va acompañada del trabajo real y objetivo para frenar el deterioro ambiental: reforestación, cercas vivas con productores, finqueros y ganaderos, tratamiento de basura, tratamiento de aguas residuales, aguas negras y alcantarillado sanitario, entre otros, no están entrelazados como un todo. Si se desarrollan son invisibilizados, desconocidos. Tal vez sólo aparecen en los informes que se envían a los ministros y directores.

En nuestro departamento se necesita tener una visión clara, estratégica y amplia de lo que se quiere. Hacia dónde apuntamos, cuál es nuestro futuro, cómo combatir la degradación ambiental, cómo luchar contra la contaminación y desaparición de las aguas, ríos , riachuelos, quebradas. Qué hacer contra el proceso de deforestación y desertización constante. Cómo frenar el deterioro gradual de la reserva de Biosfera Indio – Maíz; Todas estas interrogantes, inquietudes y, lógicamente, un sinnúmero de planteamientos, deben ser el punto de partida para la organización de un plan estratégico que prevenga el desastre ecológico – ambiental del departamento.

Solamente de esta forma el día Mundial del Medioambiente en Río San Juan y en el resto del país dejará de ser una efeméride donde se instrumentaliza a los estudiantes se reparten camisetas, gorras, se lanzan discursos rimbombantes por algunas autoridades pero al día siguiente todo fue olvidado y el deterioro ecológico – ambiental, la degradación de la vida y, por ende, del ser humano, se profundiza, crisis que será aun mayor el próximo 5 de junio.


*Periodista, docente UPF San Carlos, graduado en ciencias sociales en la ex – RDA.