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Estimado lector, como dicen los expertos, muchas veces las mejores prácticas las encontramos en otras industrias y, en ese sentido, la guerra nos ha dado grandes lecciones sobre el tema de la estrategia, el planeamiento, su diseño y ejecución. Y como decía mi abuela, Chavelita, para muestra un botón. Y esa muestra será las lecciones que nos brindan Federico “El Grande” y Napoleón. Y si le interesa más este tema, le recomiendo el libro de Owen Connelly, “On War and Leadership”.

Según Federico, las dos cualidades más importantes de un gran comandante son, rápidamente estimar el poder de la fuerza enemiga y, de forma instantánea, identificar las ventajas que puede aprovechar del terreno en el que lucha. Según Napoleón, la disciplina de la guerra, más que un oficio que se puede aprender, es un verdadero arte.

Según Federico, uno debe constantemente evaluar la situación en la que se encuentra y preguntarse: ¿Qué haría si yo fuera el enemigo? Según Napoleón, uno debe preguntarse varias veces al día: ¿Qué debo hacer si el enemigo aparece por el frente o si aparece por la retaguardia?

Según Federico, el comandante debe conversar y escuchar a los mejores y con mayor experiencia y luego, tomar la decisión final, sin decir en quién se ha basado, pero si el resultado es exitoso, debe públicamente reconocer el crédito y de lo contrario debe asumir la derrota. Para poder seguir liderando, es fundamental asumir los errores y disculparse. Según Napoleón, la unidad de comando es la primera necesidad y la focalización en un objetivo y la concentración de las fuerzas para alcanzarlo es indispensable.

Según Federico, una antigua regla es mantener tus fuerzas unidas, ya que, si las divides, serás derrotado. Y mientras más tropas tengas, mejor. Según Napoleón, el arte de la guerra no consiste en dividir las tropas, y cuando vas a la guerra reúne a todas tus tropas, no menosprecies a ninguna de ellas, ya que un simple batallón puede ser la gran diferencia.

Según Federico, el comandante debe poseer características contradictorias, ya que debe ser un caballero y buen ciudadano, pues de lo contrario, más que valioso, sería muy pernicioso. Debe ser gentil y severo; directo y saber despistar; estratega y táctico y nunca descuidar los detalles. Según Napoleón, lo esencial es la fortaleza de carácter y la resolución de ganar a toda costa. El comandante lo es todo.

Según Federico, en la guerra hay que ser león y zorro; a veces debes mostrar timidez para provocar la vanidad del enemigo y forzarlo a realizar estupideces. Según Napoleón, el arte de la guerra es simple, lo fundamental es la ejecución, no la teoría. En la guerra la misión y la moral son lo fundamental.

Según Federico, en la guerra los planes deben ser permanentemente ajustados a las condiciones; mientras más identifiquemos los obstáculos que tendremos en el futuro, menos problemas tendremos en la ejecución. Subestimar estos obstáculos es un error fatal. La labor principal del comandante es el diseño de la estrategia, pero también debe asegurarse que se ejecuta correctamente. Según Napoleón, los planes militares deben modificarse “al infinito”, de acuerdo a las circunstancias. y nos dice, “yo tengo la costumbre de pensar, por adelantado, que debo hacer 5 o 6 meses más tarde”. El comandante debe tener el coraje de improvisar, ya que la guerra está llena de accidentes, algunos negativos, pero algunos positivos.

Según Federico, cuando tus fuerzas son inferiores, si tratas de defenderlo todo, defenderás nada. En estos casos, para triunfar en lo fundamental, tendrás que sacrificar lo secundario. Según Napoleón, cuando tus fuerzas son inferiores, el arte consiste en tener más fuerzas que el enemigo en el punto donde lo atacarás o donde serás atacado.

Finalmente, ambos nos dicen que debes cuidar a la tropa, y que no debes lastimarla ni exponerla al peligro innecesariamente.

Todos estos principios ya los conocíamos. Pero cuando los escuchamos de estos dos grandes generales, adquieren un valor especial. Y después de leer este libro, aunque sea sobre la guerra, como empresario, usted estará preparado para enfrentar cualquier situación gerencial. Y para persuadirlo, hoy he tratado de ser breve.

nramirezs50@hotmail.com
* Doctor en derecho y economía