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Hace poco más de dos años, a través de medios de comunicación, conocimos en Nicaragua sobre la denuncia por abuso sexual que realizaban seis jóvenes chinandeganos en Italia, contra el ex sacerdote Marco Dessy. Eran jóvenes que se sintieron con la fortaleza suficiente para llevar adelante esta denuncia, que luego tuvo como resultado la condena del abusador a 18 años de cárcel, misma que en aquel momento fue rebajada a 12 años debido a un tecnicismo alegado por la defensa de Dessy.

Aclaración importante en este sentido es: en ningún momento se ha dicho que le rebajaron la pena por invalidar alguna de las pruebas que demostraron su culpabilidad, y tampoco que se haya admitido que Dessy no cometió abuso sexual.

Mientras el juicio transcurría en Italia, otros jóvenes en Chinandega --organizados en Jóvenes que Creemos en Otros Jóvenes-inició una campaña de apoyo para los seis jóvenes denunciantes; así pues trataban de aclarar a la población sobre la realidad del abuso sexual, sobre el reconocimiento de Marco Dessy como abusador de niños y para que la sociedad chinandegana pudiera reconocer que el abuso sexual ocurre sobre todo en lugares que considerados “más seguros” para niñas, niños y adolescentes, por parte de personas consideradas cercanas y de mucha confianza; como lo era el ex sacerdote.

Fue una situación muy difícil, porque la sociedad chinandegana estaba muy dividida por el abuso sexual, por la figura que era Marco Dessy y por la campaña que también algunos sectores llevaron adelante para apoyar al abusador; negando la ocurrencia del abuso, llamando mentirosos a los jóvenes que denunciaban, atacando a quienes les apoyaban. En este aspecto se hicieron vigilias, oraciones, misas, festivales y marchas para apoyar al abusador. Aun después de conocidos los resultados del juicio, las agresiones hacia Los jóvenes que Creemos en Otros Jóvenes han continuado.

Hace unos días --después de varios meses-- los medios de comunicación han dado a conocer la rebaja en la pena del abusador y esto nuevamente está llevando a que se tergiverse la realidad y se esté diciendo a la población chinandegana que Marco Dessy no es culpable, que va a salir en los próximos días, que probablemente puede regresar a Chinandega y sobre todo que los muchachos que denunciaron son mentirosos.

En Chinandega está pasando igual que ocurre en las familias, cuando se ha revelado el abuso sexual y se identifica que el abusador es también la persona más prominente de la misma. Se divide la familia, hay mucha confusión y sobre todo se trata de negar la ocurrencia del abuso sexual.

Marco Dessy era un miembro de la familia chinandegana, muy querido, respetado, contaba con toda la confianza de esta familia. Había realizado muy buenas obras para su población. Acompañando la situación que vivieron los muchachos de Chinandega, me di cuenta que para muchas personas operaba aquello de “Dios en el cielo y el padre Dessy en la tierra”. Y esto nos deja ante otra condición: Era un religioso. Eso significa que tenía mucha autoridad y por qué no decirlo, también tenía mucho poder.

Desgraciadamente también es un abusador de niños. ¿Cuántos niños abusó durante todos los años que estuvo en Chinandega?, si todas las madres, familias y niños confiaban enteramente en él. Ha habido otros jóvenes que se han acercado al Movimiento contra el abuso sexual para decirnos “yo también fui abusado por Marco Dessy”. Entonces, como suele ocurrir con el abuso sexual, sabemos que aun falta que muchos más puedan hablar.

Cuando veo esto no dejo de pensar en estos jóvenes como niños confiados, ingenuos, teniendo la seguridad de la fe que desde su espiritualidad le enseñaron en sus familias y que Marco Dessy debía fortalecer de acuerdo a su mandato religioso. Contrario a esto me he encontrado que el abuso sexual que cometió causó muchas secuelas traumáticas en estos jóvenes y una de ellas ha sido en su espiritualidad.

Uno de los sobrevivientes preguntó un día: ¿dónde estaba Dios mientras a mí me estaba abusando Marco Dessy? Aunque esto pueda tener una respuesta, lo fundamental es que denota hasta que punto el abusador causó daños en aquel niño que confiaba en él, sobre todo porque le enseñaron que debía confiar y querer al padre Dessy, pues era el representante de Dios en la tierra.

Marco Dessy realizó muchas buenas obras en Chinandega y eso merece un buen reconocimiento. Lo que no es justo es que se pretenda confundir a la sociedad chinandegana haciéndole creer que por realizar estas obras no era un abusador, o peor aun que es posible justificar el abuso cometido por las obras realizadas.

Desde el Movimiento contra el abuso sexual llamamos a la población nicaragüense; para poner nuevamente en evidencia que Marco Dessy es un abusador de niños que ha sido condenado Reconocemos y respetamos sus obras, por eso no deben ser la justificación para negar que es un delincuente y que utilizó su poder e investidura religiosa para dañar a niños.


*Psicóloga
hablemosde.abusosexual@gmail.com
MCAS